¿Hay relación entre el bruxismo, el estrés y la ansiedad?

Foto suministrada

Si al levantarte de la cama sientes muy tensa la zona de la mandíbula, te duelen los dientes o incluso sientes dolor de cabeza puede que por la noche hayas padecido bruxismo.

Este hábito, que sufren de forma constante muchas personas, se incrementa en periodos de estrés, como exámenes o semanas de mucha carga de trabajo, afectando a un mayor número de personas.

Por eso, si crees que puedes estar padeciéndolo es importante que además de realizar ciertas terapias relajantes acudas al dentista, ya que puede tener consecuencias negativas como:

Deterioro del esmalte dental

El hecho de que los dientes choquen entre ellos de forma continuada hace que se desgasten de forma excesiva y se pierda el esmalte que los recubre y protege. Como consecuencia, puede presentarse una sensibilidad dental extrema al ingerir bebidas o alimentos muy fríos o muy calientes, ya que la dentina queda al descubierto.

Debilitamiento de las encías

Ante un bruxismo agresivo y continuado, esta parte de la dentadura puede padecer retracción gingival e inflamarse (gingivitis), por lo tanto también es más propensa al sangrado. Para intentar mantenerlas más fuertes podemos optar por una pasta dental específica para el sangrado de encías.

Dolor en el rostro y oído

Uno de los síntomas más habituales en una persona con bruxismo es el dolor en algunas zonas de la cara. La respuesta está en la opresión constante que se realiza al apretar los dientes, que a la larga acaba afectando a los huesos que conforman el rostro. La zona más afectada es la cercana al oído, por la relación que tiene esta articulación con el canal auditivo.

Dolor de cabeza y cervicales

Más específicamente, en la zona temporo-mandibular. La presión constante que se produce en la mandíbula al rechinar los dientes puede ser la causa directa de fuertes dolores de cabeza y migrañas. Asimismo, las estructuras nerviosas de esa zona que pueden verse sobreestimuladas, provocando también este tipo de molestias.

¿Existe tratamiento?

Aunque hay multitud de técnicas de relajación y remedios caseros que pueden ayudar a reducir el estrés y en consecuencia el bruxismo, lo cierto es que no existe un tratamiento que lo elimine de forma directa y permanente.

Hoy en día los expertos recomiendan utilizar una prótesis de plástico o de resina que se realiza a medida, de manera que se ajusta perfectamente a los dientes para evitar que choquen entre sí. Esta ayuda a mantener la mandíbula en una posición relajada y a proteger los dientes del rechinamiento.

Existen también protectores plásticos ya preformados que son menos costosos, pero con frecuencia no se adaptan correctamente a la mordida y pueden resultar muy incómodos.

Lo más recomendable es acudir al dentista para determinar si existe un problema de bruxismo y conocer las mejores opciones de tratamiento disponibles.

(Para artículos relacionados acceda a cuidateplus.com)