Reinventa su propia historia Paola Alexandra Acuña

La nadadora ponceña es la única fémina en la delegación boricua de los Juegos Paralímpicos 2016 en Río de Janeiro.

PONCE- Cuando la nadadora Paola Alexandra Acuña Sánchez nació, “todo el mundo se quedó callado” en la sala de parto: silencio que llevó a su joven madre Verónica Sánchez Munera a imaginar lo peor.

Sin embargo, aquel abrupto episodio de angustia duró hasta el instante que se percató que a su hija “solo le faltaba el antebrazo izquierdo”. A partir de ese momento, prometió nunca limitarla.

Por ello, junto a su esposo Marco Acuña Rodríguez, optó cuatro años mas tarde por llevarla a tomar clases de natación con el ponceño y campeón mundial de natación, Jesús David “Chayanne” Vassallo.

Ambos padres la veían “fuerte e independiente”, por lo que se propusieron encaminarla en un deporte que ayudara a su supervivencia y desarrollo motor.

Con el tiempo, Paola aprendió todo sobre la flotabilidad natural del cuerpo. Vassallo había logrado que su confianza en sí misma creciera e intensificó su espíritu competitivo.

No obstante, una tarde, al finalizar la práctica, le dijo a los padres que ya la niña había aprendido lo que él podía enseñarle, por lo que era momento de evolucionar.

“Si ella quiere llegar a nivel de competidora, que asista a las prácticas de los grupos profesionales”, le dijo entonces Vassallo a Verónica, recordó la madre sentada al lado de su primogénita, quien ya tiene 15 años.

Al escucharla, Paola sonrió y asintió con la cabeza. Incluso, reconoció que sus padres siempre le han dado opciones, como estar largas horas en el agua, donde se siente tan capaz como el resto de la humanidad.

Por eso, con su innato empeño y a tan corta edad, Paola fue seleccionada como parte del equipo Nadadores Ponce Leones.

“Empecé en el pre equipo porque no me conocían, pero después me dieron la oportunidad de integrarme y me quedé súper bien”, recordó la atleta que el 4 de septiembre partirá a Río de Janeiro a competir en los Juegos Paralímpicos 2016: algo que al sol de hoy, aún le resulta difícil de creer.

Según explicó, su tiempo récord, 33 segundos, no es el idóneo para competir a tal nivel. Aún así, le encanta el reto de “probar que puede mejorar su marcar”.

“Ya esto me pasó en los Parapanamericanos, en Toronto 2015. Me había virado un pie y no creí poder hacerlo, pero sí mejoré la marca de 35 a 33. Llegué a ser finalista en 50 metros libre femenino”, contó con alegría.

Paola incluso mencionó que por ser la única mujer de esta delegación boricua no puede cejar. “Soy inspiración para que otras jóvenes se enamoren del deporte y triunfen, así como Mónica Puig”, relató.

Su madre, por su parte, dijo sentir un “gran orgullo y agradecimiento, porque los sacrificios finalmente están rindiendo frutos inimaginables”.

De hecho, para esta familia el mayor desafío ha sido cumplir con las practicas, porque ambos progenitores laboran en pueblos distantes.

Mientras la madre se desempeña como profesora de Química en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, su padre labora como Químico en TAPI de Guayama.

Entonces, ¿cómo lo logran?, preguntó La Perla del Sur.

“Somos un equipo. Papá y mamá son un equipo”, respondió Verónica con aplomo. Además, señaló que Paola ha podido sobrellevar tanto la carga académica como el deporte. “Es estudiante sobresaliente”, puntualizó.

¿Y, cuál es tu materia preferida?, inquirió este semanario a Paola. “Historia”, contestó la joven ponceña, quien está consciente de que, tras tanto esfuerzo y disciplina, ella ya es y seguirá siendo parte de la historia deportiva de su país.

Motivación constante

En estos meses de arduo entrenamiento, bajo la dirección de Lourdes Vega, Verónica le da aliento a su hija recalcándole “el honor” que significa representar a una nación en semejante justa.

“Son oportunidades que no a todo el mundo se le presentan”, le dijo nuevamente antes de que Paola se sumergiera en la piscina del Complejo Acuático Víctor Vassallo para unas fotografías.

Mientras la observaba como pez en el agua, la madre contó que el triunfo más reciente fue en la categoría de 50 pecho en el “Can Am Para-swimming Championships”, celebrado en Canadá el pasado verano. “El estrépito en las gradas contrastó con el silencio que hubo en la sala de parto el día que ella nació”, agregó emocionada.

Mas después de atravesar experiencias desagradables, como la descalificación de su hija de la competencia Festival Novicio Prepa 2012 “por no tocar la pared con ambas manos”, la orgullosa madre confesó que ver a su hija realizada y exitosa es la mejor recompensa.

“En todo vamos a apoyarla”, remachó antes de comentar que Paola también es amante del polo acuático y que su equipo ganó medalla de oro este año en los juegos de la Confederación Centroamericana y del Caribe de Aficionados a la Natación, con sede en Guatemala.

Desde que nació, Paola ha contado con el apoyo incondicional de su madre Verónica Sánchez. (Fotos: Axel Rivera)

Desde que nació, Paola ha contado con el apoyo incondicional de su madre Verónica Sánchez. (Fotos: Axel Rivera)