Región de Ponce rebasa a Mayagüez en casos confirmados de COVID

Sin embargo, “la realidad es que en los hospitales no hemos visto ese aumento”, aseguró el director médico del Hospital Damas en Ponce, Pedro Luis Benítez Lorenzo.

Foto archivo

Tras figurar durante semanas como una de las regiones con menos casos confirmados de COVID-19 en el país, los municipios de la Región de Ponce han excedido por primera a vez los totales registrados en la Región de Mayagüez.

Según se desprende del conteo de casos reportado por el Departamento de Salud (DS), la región sur cuenta con 272 casos confirmados, superando por 32 a la Región de Mayagüez. Esta última figuró durante semanas como la de más positivos reportados fuera de la zona metropolitana.

Al presente, la Región Metro acumula 686 personas contagiadas, mientras que las regiones de Bayamón y Caguas cuentan con 435 y 313 casos, respectivamente.

A nivel isla, el DS ha contabilizado 2,329 casos de COVID-19, un aumento de 45 por ciento en tres semanas. En ese mismo periodo, el número de muertes a consecuencia del virus se elevó de 63 a 115.

En el sur, los casos se concentran en Ponce. Con 62 confirmados, se ha posicionado como el séptimo con más alta incidencia en Puerto Rico, después de San Juan (349), Guaynabo (132), Bayamón (126), Carolina (100), Caguas (70) y Toa Alta (64).

Desde el pasado 20 de abril, el numero de diagnósticos en Ponce también se ha triplicado de 18 a 62, mientras que en Salinas el aumento ha sido de 9 a 37 casos. Otro localidad sureña que en las pasadas tres semanas ha duplicado su número de contagios confirmados ha sido Juana Díaz, de 15 a 30.

A estos le siguen los pueblos de Yauco (26), Patillas (22), Guayama (17), Guánica (16), Guayanilla (14), Santa Isabel (11) y Villalba (11). Los municipios del sur con menos casos a la hora del cierre fueron Coamo (8), Arroyo (7) y Peñuelas (5).

“Las estadísticas no son del todo confiables”

Sin embargo, a juicio del director médico del Hospital Damas en Ponce, Pedro Luis Benítez Lorenzo, estas cifras no necesariamente implican un recrudecimiento en el patrón de contagios en la zona.

Según explicó, parte del aumento podría adjudicarse a un alza en el número de pruebas que se están realizando. Sobre esto, hizo hincapié en que, a diferencia de las pruebas moleculares, las pruebas rápidas son más propensas a arrojar falsos positivos.

“Yo sospecho que parte del problema es que estamos teniendo falsos positivos”, dijo el galeno. “Lo que estamos viendo es que las estadísticas no son del todo confiables. La realidad es que en los hospitales no hemos visto ese aumento”, continuó.

Se quedan esperando los pacientes

Incluso, Benítez Lorenzo indicó que tanto al personal del Hospital Damas como al de otros en Ponce le ha tomado por sorpresa el bajo número de pacientes con COVID-19 en sus salas de emergencia.

Según explicó, en la sala de emergencia de su institución se atienden alrededor 90 pacientes diarios. Sin embargo, ese número ha caído a un promedio de 25 durante la pandemia, una merma de 72 por ciento.

“Los censos se han mantenido bajos. En el Hospital Damas no hemos tenido un aumento en visitas de pacientes con sospechas de COVID-19. De hecho, hasta esta mañana (lunes) no tenemos ningún paciente hospitalizado con diagnóstico de COVID y todos los pacientes que se habían admitido la semana pasada con sospechas de tener el virus salieron negativo en la prueba molecular”, declaró el galeno.

“Nosotros tenemos ocho camas de intensivo y en este momento, las ocho están llenas, pero ninguna con COVID”, continuó. “Esperábamos que desde la semana pasada íbamos a ver un aumento, que es lo que se ha pronosticado, pero esa no ha sido la realidad en nuestro hospital y creo que en ningún otro hospital en Ponce”.

Aunque indicó que el bajo numero de hospitalizaciones por COVID-19 son buenas noticias para el país, reconoció que los temores generados por la pandemia han llevado a muchas personas con condiciones crónicas preexistentes a no acudir a estas clínicas por miedo a contagio.

El resultado ha sido un inesperado golpe económico para las instituciones de salud.

Benítez Lorenzo indicó que entre 1,000 a 2,000 empleados de la salud han sido cesanteados por la dramática merma en el censo de pacientes en los hospitales a nivel isla, pero aseguró que en el Hospital Damas aún no se ha recurrido a esa medida.

Aun así, indicó que se han estado concediendo vacaciones a parte del personal.

“Lo próximo, si esto continua, sería disminuir las horas de trabajo y lo último -a largo plazo- serían las cesantías”, declaró.

Atentos a la reapertura

Por último, Benítez Lorenzo indicó que los hospitales de la región se mantienen atentos a la posible reapertura de comercios no esenciales y a su potencial para aumentar el riesgo de contagio.

Aunque reconoció la importancia de reactivar la economía, el galeno indicó que los casos podrán dispararse si la población se confía y no mantiene las medidas de higiene como el lavado de manos y el uso de mascarilla en espacios públicos.

“Este no es el momento de bajar la guardia. Porque el gobierno decida reabrir los comercios no significa que todo el mundo debe estar en las tiendas y ya no es necesario usar las mascarillas. Vamos a seguir viendo más casos, pero la diferencia entre un aumento acelerado o uno controlado va a ser si la gente pone de su parte”, concluyó.