Rechaza arrendamiento de la sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña como Hotel

Foto: Suministrada

SAN JUAN – La senadora Rossana López León presentó recientemente una resolución concurrente para oponerse al arrendamiento de la sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) para su uso como Hotel, así como solicitar a la gobernadora Wanda Vázquez Garced el realizar todas las acciones necesarias para revertir el mismo.

“Ha suscitado gran controversia en el país, el arrendamiento de la sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Un edificio histórico, que se acondicionó específicamente para esos fines y que alberga el componente que hace viable la difusión de la cultura puertorriqueña. Más aún, cuando también se informa ha iniciado el proceso de su desalojo, si tomar en consideración los aproximadamente 175 años de historia entre sus paredes, del que fue anteriormente el Asilo de Beneficencia. Un proceso, que convertiría este edificio histórico en un hotel de 53 habitaciones, con ubicación privilegiada en el Viejo San Juan”, denunció la senadora López León en la exposición de motivos de la medida.

Por otro lado, añadió que “este edificio histórico no es una simple estructura, el mismo alberga gran parte de nuestra historia y nuestra identidad cultural como pueblo. Aun menos se puede sacrificar un gran espacio cultural que junto al cuerpo institucional del ICP personifica la preservación de nuestras raíces puertorriqueñas. El conjunto de estas dos esencias lo hace único en su clase y con un valor incalculable para nuestro país”, aseguró.

Esta acción se origina en un contrato otorgado, que se informa, se remonta al 28 diciembre de 2016, a sólo tres días de que culminara la Administración del entonces gobernador Alejandro García Padilla. Un contrato de arrendamiento, que se extiende por cuarenta 40 años y permite hasta dos extensiones consecutivas de 10 años cada una, y cuya renta, una vez el hotel entre en operaciones, es de entre 85 mil y 100 mil dólares anuales, ajustada dependiendo de los ingresos del hotel. “Este mismo contrato, puede ser revertido de igual manera por la actual Legislatura y la Administración de la gobernadora Wanda Vázquez Garced”, indicó López León.

La senadora dijo en la Resolución Concurrente 90 que hay que defender la Ciudad Capital y la cultura, un ejemplo al mundo, que ya cumple 500 años. Según explicó, cuando el gobierno federal devolvió a Puerto Rico los tres edificios ubicados en el Barrio de Ballajá, se establecieron condiciones pensadas para evitar la especulación y el expolio de los tres edificios emblemáticos: el Cuartel de Infantería, la hoy Escuela de Artes Plásticas y el Asilo de Beneficencia, actual sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña. La condición primaria fue que los edificios tendrían un uso educativo, cultural, comunitario. Así, se rescató el Barrio de Ballajá y sus edificios, así como el Paseo de la Princesa y la Antigua Cárcel.

“Es importante apuntar, que se ha pretendido justificar esta transacción porque en otros países se realizan actos similares, el deterioro que sufre la infraestructura y la falta de recursos para restaurarla. Razones, que entendemos no pueden validar, ni legitimar el despojar ni maltratar la Cultura en manos del Instituto de Cultura de las facilidades adecuadas a sus funciones, ni el claudicar a la responsabilidad de identificar los recursos necesarios para su mantenimiento y conservación. Una estructura, que constituye un activo histórico de prestigio entre las ciudades en América, portaestandarte de lo que significa el Viejo San Juan”, expresó.

Por otra lado, el presidente de la Junta de Directores del Instituto de Cultura Puertorriqueña (JCICP), Lcdo. Eduardo Arosemena Muñoz, también comunicó su malestar por este contrato y sus consecuencias. Preocupaciones, que llevaron a expresar el no sentirse cómodo, ni con el contrato, ni en la manera en que se utilizarán los $10 millones en fondos de recuperación solicitados a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) para la reparación de la sede tras el huracán María, máxime si estos terminan en manos del comercio privado.