Razones por las que el exceso de sodio es un problema grave

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Sepa que aunque tire el salero a la basura, posiblemente continúe ingiriendo bastante sodio, sobre todo si consume comidas preparadas y procesadas. 

A menudo, las palabras “sodio” y “sal” se usan de manera indistinta, pero hay una diferencia. La sal que uno espolvorea sobre la comida o que añade mientras cocina es un compuesto cristalino de 40 por ciento sodio y 60 por ciento cloruro; el sodio, un mineral, es uno de los elementos que se encuentran en la sal.

La sal es la forma en la que con más frecuencia se consume el sodio: entre el uso personal y la sal que se añade a los alimentos procesados y preparados, por lo menos 95 por ciento del sodio de su dieta viene en la forma de sal.

Sodio -del cual el cuerpo necesita una cierta cantidad para funcionar como es debido- está presente de manera natural en muchos alimentos, tales como la leche, el apio y el betabel o. remolacha. Y como ingrediente de los alimentos, el sodio —ya sea derivado de la sal o de otros ingredientes que lo contienen— tiene muchos usos, entre ellos como espesante, saborizante y conservador.

El problema es que el exceso de sodio en la dieta puede llevar a padecer presión arterial alta, una de las principales causas de afecciones cardiacas y derrames cerebrales. Una reducción del sodio en los alimentos podría prevenir cientos de miles de enfermedades y muertes prematuras en el transcurso de una década.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), los números pintan un cuadro revelador.

  • Noventa por ciento de los adultos estadounidenses consumen más sodio del recomendado.
  • Los niños y adolescentes también consumen demasiado sodio, desde los 2,900 mg al día entre los niños de 6 a 10 años de edad, hasta los 3,700 mg entre los adolescentes de 14 a 18.
    • Los niveles más altos recomendados del consumo de sodio para los niños menores de 14 años están por debajo del límite de 2,300 mg recomendado para los adolescentes y los adultos. Los niveles recomendados para los niños son de 2,200 mg al día para las edades de 9 a 13, de 1,900 mg para las de 4 a 8, y de 1,500 mg para las de 1 a 3.
    • Hay pruebas de que los niños que consumen alimentos más altos en sodio mantienen esa tendencia en la edad adulta.
  • Uno de cada tres estadounidenses padece de presión arterial alta, y entre los afroamericanos ese número aumenta a casi la mitad.

¿Qué tipo de alimentos pueden ser altos en sodio?

Entre los alimentos procesados o preparados que son altos en sodio están las pizzas, los sándwiches, las carnes frías y los embutidos, las pastas, las botanas y los bocadillos, los aderezos para ensalada, las sopas, y los quesos.

De acuerdo a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), las personas no deben fiarse de su paladar nada más, pues los alimentos altos en sodio no siempre son salados. Aunque los encurtidos se delatan solos rápidamente, los cereales y los pastelillos, de sabor dulce, también contienen sodio. Además, aunque una porción de alimento —tal como una rebanada de pan— tal vez no contenga mucho sodio, comer varias de ellas al día puede irlo acumulando y es posible que esté ingiriendo más sodio de lo que cree.

La FDA está adoptando una estrategia para ajustar los niveles de sodio basada en el progreso que ya ha hecho la industria alimentaria. La dependencia dio a conocer metas preliminares a dos y diez años que establecerán un sistema para medir el progreso. Muchos productos del suministro de alimentos quizás ya hayan alcanzado las metas preliminares de corto plazo; se calcula que su adopción más generalizada reducirá la ingesta de sodio, de 3,400 a 3,000 mg al día.

Las metas preliminares de largo plazo pretenden reducir aún más la ingesta diaria de sodio, a 2,300 mg al día. Estas metas son más difíciles de cumplir para la industria, y quizás exijan de innovaciones en la creación de nuevas tecnologías y formulaciones para los productos.

La gente por lo general no nota las reducciones pequeñas (de un 10 a 15 por ciento) de sodio y, con el tiempo, el paladar se acostumbra a cambios más grandes, especialmente si se realizan poco a poco. De modo que la estrategia de la FDA les permite a los consumidores acostumbrarse de manera gradual al sabor de los alimentos que contienen menos sodio.