Protesta contra AES Puerto Rico toca a la puerta de accionistas en Virginia

Tan reciente como el pasado 4 de marzo, AES Puerto Rico reconoció por escrito ser
responsable de las altas concentraciones de selenio, molibdeno y litio detectadas bajo su
montaña de cenizas de carbón en el barrio Jobos de Guayama.

Foto: Mabette Colón

Activistas ambientales de Puerto Rico y Estados Unidos se manifiestan desde esta mañana ante la asamblea de accionistas de la multinacional AES Corporation en Arlington, Virginia, para denunciar las nocivas prácticas de su carbonera en el municipio de Guayama.

Asimismo, reclaman a los inversionistas qué harán con las dos millones de toneladas de cenizas tóxicas de carbón que AES descartó en al menos 12 municipios de Puerto Rico entre los años 2004 y 2011.

Desde ese período, colosales descargas del residuo gris permanecen expuestas o enterradas bajo urbanizaciones, centros comerciales, carreteras y fincas, sin barreras que impidan que sus componentes cancerígenos contaminen suelos, acuíferos, ríos y quebradas que alimentan pozos de agua potable.

Tan reciente como el pasado 4 de marzo, AES Puerto Rico reconoció por escrito ser responsable de las altas concentraciones de selenio, molibdeno y litio detectadas bajo su montaña de cenizas de carbón en el barrio Jobos de Guayama. Ese depósito ha acumulado hasta 430 mil toneladas del desecho por los pasados cinco años.

En las concentraciones detectadas, estos elementos pueden causar desde inflamación de la piel, dolores agudos, vómitos, debilidad, disfunción hepática y muerte por envenenamiento.

Sin embargo, cúmulos aun mayores a los almacenados por AES en su solar industrial fueron distribuidos en los municipios de Salinas y Guayama, además del vertedero de Humacao.

De acuerdo a datos de la empresa, solo en Salinas fueron enterradas 609 mil toneladas de cenizas de carbón, cifra que equivale a 1,343 millones de libras. Este municipio de 29 mil habitantes depende exclusivamente de la red de pozos del Acuífero del Sur para su supervivencia.

Entretanto, en Guayama continúan enterradas 1.02 millones de toneladas, y en el vertedero de Humacao permanecen casi 700 mil toneladas desde el año 2015.

Otro estudio de calidad de aguas subterráneas pagado por AES en el año 2017 ya había detectado rastros de arsénico, cromo, selenio y molibdeno, así como isótopos radiactivos, en el subsuelo cercano a la montaña de cenizas de Guayama.

“Demandamos la suspensión de cualquier negociación de parte del gobierno de Puerto Rico para darle a AES contratos adicionales, la total remoción de la montaña de cenizas tóxicas y de carbón que AES mantiene en su planta en Puerto Rico, que se hagan monitoreos y se limpien todas las áreas contaminadas por el depósito de cenizas tóxicas”, reclamó el colectivo en comunicado de prensa circulado a los medios.

De igual modo, exigen a los inversionistas la remoción de las cenizas enterradas en todo el país y el cierre inmediato de la planta de carbón, con participación ciudadana en ese proceso.

Representantes de las organizaciones A Call for Action, el Frente Independentista Boricua de Nueva York, el Sierra Club y Earthjustice de Washington D.C.; CT Puerto Rican Agenda y la iglesia luterana Hope and Annandale de Virginia se unieron a la manifestación.