Protéjase y proteja las playas este 4 de julio

Foto: Florentino Velázquez

Se acerca el 4 de julio, fecha que además de conmemorar la Independencia de los Estados Unidos, las personas suelen visitar en familia las playas para disfrutar del calor del verano. 

Ahora que se vive aún en medio de una pandemia, es preciso que las familias tomen las debidas precauciones no solo para protegerse del sol, sino del contagio del COVID-19 y a la misma vez cuidar de no contaminar el ambiente dejando basura en las playas. 

Recuerde utilizar mascarilla mientras esté fuera del agua y si va a desecharla, hacerlo en un zafacón. De igual forma, guarde la debida distancia de 6 pies con otras personas para evitar la propagación del virus y protéjase del calor del sol untándose bloqueador solar.  

Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), las playas proveen protección a los residentes que viven cerca del océano al servir de amortiguador de los fuertes vientos y oleaje de las tormentas poderosas, y al ayudar a fomentar la actividad económica importante para las comunidades cercanas.  

Sin embargo, la contaminación de la playa puede resultar en que los nadadores se enfermen o las playas sean cerradas temporalmente, lo cual afecta adversamente la economía local. Además, el número excesivo de visitantes podría perjudicar los hábitats sensitivos, tales como en las dunas de las playas, así como generar basura marina. Las buenas noticias son que los visitantes pueden ayudar a proteger las playas y la salud.

Nadar en playas donde el agua o la arena están contaminadas puede causar enfermedades. Los niños, los ancianos y las personas con sistemas inmunitarios débiles son los más propensos a contraer enfermedades o infecciones por entrar en contacto con agua contaminada mientras nadan.

La mayoría de los nadadores se exponen a agentes patógenos de transmisión hídrica cuando tragan el agua. La enfermedad más común que podemos contraer cuando nadamos en aguas contaminadas por aguas residuales es la gastroenteritis. Esta enfermedad aparece de diversas formas y puede presentar uno o más de los siguientes síntomas: náuseas, vómitos, dolor de estómago, diarrea, dolor de cabeza o fiebre. 

Solo el contacto del agua contaminada con la piel o los ojos puede provocar una infección. En algunos casos aislados, los nadadores podrían contraer enfermedades o infecciones si tienen una herida abierta que entra en contacto con el agua contaminada. Usted tendrá menor riesgo de enfermarse si camina o nada con la cabeza fuera del agua.

Afortunadamente, aunque las enfermedades que se contraen al nadar son desagradables, en general no son muy graves; algunas no precisan tratamiento o solo un tratamiento simple, suelen verse mejorías rápidas luego del tratamiento y no tienen consecuencias en la salud a largo plazo.

La EPA recomienda que preste atención a los carteles de clausura, advertencia y seguridad en la playa. En zonas que no se monitorean asiduamente, escoja para nadar las áreas con menos construcciones y mejor circulación del agua, como las playas oceánicas. Evite nadar en playas donde puede ver tubos de descarga o en playas urbanas después de una lluvia fuerte.