Proteja a su familia contra el plomo en el hogar

Si no se maneja adecuadamente, el plomo de la pintura, del polvo y de la tierra en la casa y alrededor de ésta puede ser peligroso para su familia. 

Según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), se cree que las casas, las escuelas y los centros de cuidado infantil construidos antes de 1978 contengan pintura con base de plomo. Alterar las superficies con pintura con base de plomo o remover incorrectamente la pintura con base de plomo puede aumenta los peligros para su familia. 

Los niños menores de 6 años son los que corren mayor riesgo de envenenamiento por plomo en la casa, ya que el plomo puede entrar al cuerpo al respirar o tragar polvo de plomo o al comer tierra o partículas de pintura que contengan plomo. Los niños pequeños suelen ser curiosos y llevarse todo a la boca. 

Si sospecha que su casa tiene algún peligro relacionado con pintura con base de plomo, puede tomar algunas medidas inmediatas, recomendadas por la EPA, para reducir el riesgo de su familia: 

 

  • Si alquila, infórmele al propietario si hay pintura descascarándose  o picándose.
  • Mantenga las superficies pintadas limpias y sin polvo. Limpie semanalmente los pisos, los marcos y antepechos de las ventanas y las demás superficies. Use un trapeador o una esponja con agua tibia y un limpiador para usos múltiples. (Recuerde: nunca mezcle productos de amoníaco con blanqueadores, ya que pueden formar gases peligrosos.)
  • Limpie inmediatamente y con cuidado las partículas de pintura sin generar polvo.
  • Enjuague bien y con frecuencia las esponjas y las cabezas de los trapeadores mientras limpia las áreas sucias o con polvo, y vuelva a hacerlo cuando termine de limpiar. 
  • Lávese con frecuencia las manos y también las de sus hijos, especialmente antes de comer, antes de la siesta y antes de irse  a dormir. 
  • Mantenga limpias las áreas de juego. Lave con regularidad los biberones, los chupones, los juguetes y los animales de peluche. 
  • No permita que los niños muerdan los antepechos de las ventanas ni las demás superficies pintadas, ni tampoco que coman tierra. 
  • Al realizar renovaciones, reparaciones o pintura, contrate a empresas de renovación certificadas en prácticas seguras con el plomo aprobadas por el estado o la EPA.
  • Límpiese o quítese los zapatos antes de entrar a la casa para evitar meter el plomo de la tierra.
  • Asegúrese de que los niños eviten los alimentos grasos (o ricos en grasas) y coman alimentos nutritivos ricos en hierro y calcio. Los niños con buenas dietas absorben menos plomo.