Programa Head Start adquiere desfibriladores para sus instalaciones

Por ley se exige que haya uno por cada 250 personas

Foto: kbrookes / Visualhunt

Ponce – Con una inversión de $8,745, el Programa Head Start y Early Head Start adscrito al Municipio Autónomo de Ponce adquirió cinco desfibriladores para ubicarlos en sus oficinas de servicios administrativos y en dos de sus centros de atención a niños entre los 3 meses y 4 años con 11 meses de edad.

“Estamos a la vanguardia de la seguridad en favor de nuestras familias participantes y los empleados. Esta fue una compra como parte del análisis que realizó el director ejecutivo del Programa Javier Negrón a la luz de los impactos de los fenómenos naturales recientes, siendo otro elemento de seguridad que comparten las matrículas y todo el personal que labora en los centros”, explicó la alcaldesa de Ponce, María Meléndez Altieri.

Los equipos se ubicarán en tres edificios administrativos de las oficinas del Programa establecidas en la calle Villa Final, uno en el gym que ubica en la avenida Hostos y el quinto en el Children Village en la calle Marina, frente al legendario parque de Bombas de Ponce.

El desfibrilador es un dispositivo médico electrónico portátil, dotado de electrodos destinados a generar y aplicar pulsos intensivos que puede descargar una corriente al corazón a través del tórax, para que esta detenga la fibrilación ventricular y permita que el corazón vuelva a un ritmo normal saliendo del paro, que garantice el ritmo cardiaco viable del paciente.

“El personal que tendrá a su cargo el equipo fue certificado en su uso por parte del distribuidor de este. Taller que debe ser renovado según se actualiza el equipo con garantía de cinco años en su operación y en los electrodos”, comentó el doctor Negrón, Director Ejecutivo del Programa Head Start en Ponce.

El personal asignado a manejar la máquina de desfibrilación tiene un curso de CPR aprobado y vigente.  El aparato fue instalado en los edificios en un lugar específico, listo para utilizar en un momento de crisis e incluye de manera verbal y escrita las guías de su uso.

“La compra de estos equipos se unen a nuestro plan de seguridad establecido tras los sismos de principios de año, la emergencia del COVID-19 y la secuencia de temblores en nuestra región sur. Situaciones que nos hicieron repensar las medidas de seguridad establecidas y fomentadas a través de las familias y empleados que componen nuestro programa”, adujo el doctor Negrón.

Los programas Head Start y Early Head Start en Ponce agrupan 1,251 participantes y 394 empleados activos en 46 centros de servicios.

La Ley 1831 de 2017 establece la obligatoriedad, la dotación, disposición y acceso a los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) en los transportes de asistencia básica y médica, así como en los espacios con alta afluencia de público.