Previenen el consumo de alcohol en mujeres embarazadas para evitar el síndrome alcohólico fetal

El SAF se refiere a problemas físicos, mentales y de crecimiento que se pueden presentar en un bebé cuando la madre consume alcohol durante el embarazo

La administradora de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), Suzanne Roig Fuertes, (Foto: Suministrada)

BAYAMÓN – La Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) anunció este lunes, el comienzo de su campaña de orientación a negocios con licencia de bebidas alcohólicas a fin de rotular dichos establecimientos comerciales con alertas sobre el síndrome alcohólico fetal (SAF).

El SAF se refiere a problemas físicos, mentales y de crecimiento que se pueden presentar en un bebé cuando la madre consume alcohol durante el embarazo.

“El SAF es responsabilidad de todos: desde la mujer que arriesga la salud de su bebé hasta el comerciante que fomenta el consumo. Es importante que los negocios creen conciencia de esta responsabilidad, a la vez que orientan a sus consumidores sobre cómo prevenir el síndrome alcohólico fetal si conocen a alguna mujer cuyo bebé esté en riesgo”, sostuvo la administradora de ASSMCA, Suzanne Roig Fuertes en comunicación escrita.

La funcionaria explicó además que “la rotulación y orientación que llevaremos a cabo nos permitirá llegar a más ciudadanos y de una vez correr la voz para que cada puertorriqueño pueda formar parte de esta campaña de prevención. Apoyemos a las madres en gestación para evitar su consumo de alcohol y que sus bebés puedan disfrutar de una vida saludable”.

La campaña se llevará a cabo a tono con las disposiciones de la Ley 79 de 2008, la cual requiere la rotulación en los establecimientos comerciales sobre las consecuencias del consumo de bebidas alcohólicas en mujeres embarazadas.

Los negocios deberán ubicar carteles que adviertan sobre las consecuencias de ingerir alcohol en mujeres de edad reproductiva que planifiquen quedar embarazadas o que estén embarazadas; así como la consecuencia de exponer a su bebé de al síndrome de alcoholismo fetal.

En el caso de los restaurantes o cafeterías donde se provea al cliente de un menú con la lista de bebidas, se incluirá un mensaje de prevención sobre el SAF con información de contacto en caso de requerir consulta.

La publicación de estas comunicaciones aplicará a todo establecimiento público o privado donde se expidan, vendan o consuman bebidas alcohólicas.

Recalcaron sobre la responsabilidad de que todo establecimiento debe descargar los rótulos. Se encuentran disponibles en http://www.assmca.pr.gov/Promociones/SAF-TableTent-16×4-ASSMCA-Print.pdf y http://www.assmca.pr.gov/Promociones/Sticker%208×8-SAF-ASSMCA-PRINT.pdf.

Las personas con síndrome alcohólico fetal pueden tener características faciales anormales, además de problemas de crecimiento y del sistema nervioso central. También podrían padecer de problemas de aprendizaje, memoria, atención, comunicación, vista o audición.

Roig Fuertes señaló que tanto el SAF como cualquier otra afección relacionada con el alcohol prenatal son totalmente prevenibles si la mujer no bebe alcohol durante el embarazo o mientras pueda quedar embarazada.

“Si una mujer bebe alcohol durante el embarazo, nunca es tarde para detener el consumo. Ya que el cerebro del bebé se está desarrollando durante todo el embarazo, cuanto antes una mujer embarazada deje de beber alcohol, más seguro será para ella y su bebé”, explicó la administradora.

Las parejas también desempeñan un papel importante a la hora de ayudar a la madre a abstenerse de beber alcohol durante el embarazo a fin de prevenir el SAF. Asimismo, familiares, amistades, escuelas, organizaciones de servicios sociales y de salud, y comunidades pueden ayudar a prevenir el SAF por medio de la educación e intervención.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), señalan que, aunque la tasa general de consumo de alcohol —de al menos un trago— entre las mujeres embarazadas ha disminuido desde 1995, el consumo frecuente continúa. Hoy día, hay mujeres embarazadas que consumen siete tragos o más por semana; o cinco tragos o más en una ocasión.

El CDC calcula que 130,000 mujeres embarazadas por año en los Estados Unidos beben alcohol a niveles que aumentan el riesgo de tener un bebé con SAF u otra afección relacionada con el alcohol.