Presentes las señales de una potencial sequía para el suroeste

El efecto podría ser devastador para la frágil recuperación de los agricultores, cuyos niveles de producción finalmente se reponen tras el paso del huracán María.

Foto archivo

De no surgir un giro dramático, durante los próximos meses la región suroeste se expondrá a los efectos de una “sequía severa”, pronosticó el veterano biólogo y exguardabosque del Bosque Seco de Guánica, Miguel Canals Mora.

“Si las condiciones atmosféricas continúan como se vislumbra, vamos a tener una sequía bastante fuerte y, si no se toman las medidas pertinentes, podríamos tener serios problemas”, advirtió Canals Mora, quien custodió el Bosque Seco por tres décadas.

De acuerdo al más reciente informe del Monitor Federal de Sequía (17 de enero), en Puerto Rico hay 12 municipios con al menos parte de su territorio en el umbral de “sequía moderada”, incluyendo áreas en Cabo Rojo, Lajas y Guánica.

El término aplica a espacios donde se están desarrollando condiciones de escasez de agua o están por desarrollarse. En total, sobre 219 mil personas viven en las zonas certificadas bajo esas condiciones de sequía.

Entretanto, más de 50 municipios ya han sido incluidos bajo la categoría de localidades con condiciones “anormalmente” secas. Estos incluyen los pueblos sureños entre Sabana Grande y Guayama.

Las condiciones actuales son significativamente más secas que las reportadas a mediados de enero de 2018, cuando ninguno de los 78 municipios de la isla figuraba en el umbral de “sequía moderada” o “anormalmente seca”.

De hecho, a juicio de Canals Mora, ya existen las condiciones para expandir el perímetro clasificado bajo sequía.

“Guánica y el área sur y suroeste ya deberían ser consideradas como áreas de sequía”, planteó. “Hasta el momento no se ha expresado lo que los puertorriqueños conocemos como ‘las cabañuelas’, que son esas primeras lluvias en enero y febrero. En la cuestión histórica del campesinado, estas lluvias predecían como iban a ser el resto del año”, explicó.

“El año pasado fueron en la segunda semana de enero, pero este año, aparte de unos aguaceritos en el Valle de Lajas de un tercio de pulgada, no hemos visto ningún tipo de precipitación que ayude al terreno”, añadió. “Todo apunta a que va a ser una sequía bastante fuerte”.

Al cierre de esta edición, solo uno de los 11 embalses que suplen a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) – el de Guajataca – figuraba en el nivel de “ajustes operacionales”, mientras que los embalses de Toa Vaca y Cidra estaban a punto de entrar al nivel de “observación”.

Canals Mora advirtió que durante los pasados cinco años, el saldo de lluvia moderada entre los meses de abril y junio ha sido menor a lo esperado, agudizando así el periodo seco entre julio y agosto.

“Si miramos los récords de distribución de lluvia de los pasados años y cómo han ido cambiando los patrones de precipitación, especialmente en el Valle de Lajas y el Bosque Seco, la sequía se va a poner peor”, sostuvo. “Creo que vamos a tener una sequía extrema”.

Agricultores en alerta

Por su parte, el presidente de la Asociación de Agricultores, Héctor Iván Cordero Toledo, expresó preocupación por los potenciales efectos de una sequía severa en la zona, en particular por el acceso al Acuífero del Sur, ya que gran parte del sistema de riego del cual dependen los agricultores del área se nutre de ese recurso.

Incluso, reconoció que si el Departamento de Recursos Naturales limita su uso como mecanismo de ahorro, el efecto sería devastador para la frágil recuperación de los agricultores, cuyos niveles de producción finalmente se reponen tras el paso del huracán María.

“Los agricultores se podrían ver obligados a limitar sus operaciones por no tener suficiente agua. En aquellas cosechas que ya están en proceso de desarrollo, se podría reducir su rendimiento”, indicó.

“Y el efecto podría ser uno devastador desde el punto de vista económico y del punto de vista de recuperación, porque tenemos que tener en cuenta que esta es la primera cosecha sólida después del huracán”, recalcó.

Miguel Canals Mora