Preocupados representantes de comercios ante posible reapertura de negocios

Según detalló la coalición, compuesta por la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico (CCSPR), la Cámara de Comercio del Oeste (CCOPR) y la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR), la reapertura debe conllevar la seguridad sanitaria para tanto los empleados como los clientes.

Foto: Ana M. Nogueras

San Juan – La Coalición de Cámaras de Comercio de Puerto Rico expresó este viernes su preocupación a la posible reapertura de los establecimientos en la isla en medio de la emergencia del COVID-19, pero si la gobernadora aprueba la misma, que se haga “por sectores y con protocolos claramente definidos”.

Según detalló la coalición, compuesta por la Cámara de Comercio del Sur de Puerto Rico (CCSPR), la Cámara de Comercio del Oeste (CCOPR) y la Cámara de Comercio de Puerto Rico (CCPR), la reapertura debe conllevar la seguridad sanitaria para tanto los empleados como los clientes.

Según opinó el presidente de la CCPR, José Ledesma, debido a que las estadísticas de los casos no han sido “confiables”, la apertura del sector económico “tiene que ser una escalonada, por sectores y con protocolos claramente definidos”.

“Para que la medida de rastreo de casos sea efectiva, tienes que tener un conocimiento bien detallado de dónde está la gente y el número real de casos. Entendemos que ahora mismo esa estadística no es confiable. Por lo menos, para el sector privado no lo es”, admitió.

“Las estadísticas deben ser la base para abrir responsablemente, con datos reales, no subiendo el nivel de alerta a uno irrazonable, argumentando la extensión del toque de queda hasta junio ,para gran parte de la economía, sin flexibilización alguna”, enfatizó.

Por su parte, el presidente de la CCSPR, Luis Alvarado, resaltó la necesidad de que se evalúe el impacto y repercusiones que tendrá en el mercado este plan del gobierno para la reapertura del comercio.

“Debe tener protocolos claramente definidos y uniformes para todos, como el proceso de sanitización, equipos de protección personal, los espacios de distanciamiento bien definidos”, enfatizó Alvarado, al mencionar que los equipos profesionales de la salud y económicos creados por la gobernadora, trabajan independientemente.

“Nuestra mayor preocupación es con relación a la apertura anunciada. Tiene que estar bien definido, cónsono con lo que el sector privado les ha recomendado”, afirmó.

De igual manera se expresó la presidenta de la CCOPR, Waleska Sánchez, quien, además de recordar que el sur, suroeste y oeste de Puerto Rico se afectaron más que las otras áreas por los terremotos de principio de año, el Gobierno debe presentar esos planes por industria, para que cada cual sepa lo que tiene que hacer.

“Ese plan debe mostrar el A, B, C de los protocolos a seguir, claramente establecido, porque de no ser así, cada cual lo interpretará a su manera y no vamos a tener un control satisfactorio del asunto de salubridad y protección, como deseamos. No sólo de los clientes, sino también de los empleados para cada una de las industrias que se va a flexibilizar”, aseguró.

Sánchez, a su vez, recomendó que los negocios que se deben reabrir, son las industrias de servicios que -por la naturaleza de la asistencia que ofrecen- “pueden establecer un buen plan convenido para que tanto clientes como los empleados puedan estar seguros en la actividad que van a llevar a cabo”.