Por quinta ocasión: Los Ganduleros regresan al trono de la Coliceba

Los jugadores de Villalba celebraron en grande la victoria.

Fotos: Titito Rosa-Coliceba

Fue una temporada espectacular con un final emocionante para los Ganduleros de Villalba, los nuevos campeones del béisbol de la Coliceba, quienes conquistaron su quinto título en la historia de la franquicia.

Los Ganduleros venían de un obligado receso de dos temporadas, provocado por los daños que el huracán María provocó al parque Herminio “Minín” Cintrón (en el 2017-2018 no se celebró el torneo y en el 2018-2019 el parque aún no estaba en condiciones para jugar), por lo que todos estaban a la expectativa de lo que podría realizar la novena en su regreso a la acción.

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Pero desde el principio los Ganduleros dejaron claro que serían un serio contendor al título, al terminar empatados en la primera posición de la Sección Central con los entonces campeones Jardineros de Aibonito, a quienes enfrentarían posteriormente en la “Final Nacional”.

Tras su clasificación, los Ganduleros dispusieron de Orocovis, Yabucoa y Aibonito en los playoffs para reconquistar el cetro.

“Se siente bien volver a ser campeones, pero se siente mejor por la fanaticada de Villalba, que demostraron ser la mejor del béisbol aficionado”, señaló el apoderado de los Ganduleros, Ednor González.

Fue el segundo campeonato de González como apoderado de la franquicia.

“Nosotros siempre pensamos en llegar a la final porque hicimos un equipo bien balanceado, las expectativas eran llegar a la final porque la fanaticada, el pueblo de Villalba, te exige estar en la final y así lo hicimos. Montamos un equipo con buen pitcheo y buena ofensiva, bien fuerte para derrotar a un gran equipo como era Aibonito”, añadió.

La gerencia villalbeña hizo su parte al reunir un grupo de jugadores de probada calidad que, bajo el mando del dirigente Roger Negrón, comenzó a cosechar triunfos desde el inicio del torneo.

Y la exigente fanaticada de la novena los premió con su masivo respaldo a lo largo de la temporada. Tan masivo fue que al inicio de la serie final tuvieron que añadir una sesión de gradas y para el juego que les dio el campeonato volvieron a colocar gradas adicionales, lo que prácticamente duplicó la capacidad de fanáticos de alrededor de 1,200 -su capacidad normal- a casi 2 mil espectadores.

Según González, la asistencia pagando al último partido fue de 1,700 fanáticos teniendo, además, que cerrar la calle aledaña al estadio donde colocaron una pantalla gigante, para beneficio de los que no pudieron conseguir boletos.

“Villalba es una franquicia de tradición y el respaldo que nos dieron en las series anteriores fue demasiado grande, incluyendo los juegos visitantes, por eso pusimos la pantalla afuera donde creo que había sobre mil personas también”, aseguró.

En el terreno, González entiende que más allá del talento, la confianza que el dirigente le brinda a los jugadores fue un factor clave en el desempeño. “La confianza que Roger les da a los muchachos es la clave del triunfo”, aseguró.

Negrón, por su parte, le dio todo el crédito a los jugadores, reconociendo, a su vez, el trabajo de la gerencia y de su staff de entrenadores.

“No fue fácil. Aibonito era el campeón, tenían la experiencia, pero mi equipo tenía el deseo de buscar ese campeonato y lo logramos”, dijo Negrón, quien logra su primer título como dirigente en la Coliceba.

“Hace muchos años a esta fanaticada no se le daba un campeonato en su casa. Mi trabajo era hacer un equipo, unirlo y unir un pueblo. Y se logró con 11 novatos. Aquí está el resultado del sacrificio de un equipo”, añadió.

En realidad, el camino de Villalba hasta el campeonato no fue fácil como lo demuestran los resultados de la final ante Aibonito, en los que cinco de los seis partidos disputados se decidieron por una carrera, incluyendo los cuatro triunfos de los nuevos campeones.

Pero sin dudas fue un año mágico para los Ganduleros, quienes además de alcanzar la meta colectiva en lo individual se llevaron los principales honores, como el premio al Jugador más Valioso que recayó en el jardinero derecho Jonathan García, el Lanzador del Año en el zurdo Luis Ramos y el de mejor Novato en Kevin Luciano, quien además fue seleccionado como el MVP de la serie final.

Y tras la celebración y aún saboreando el campeonato, el feliz apoderado villalbeño analizaba los movimientos que podría realizar para mejorar al equipo campeón, uno que evidenció muy pocas debilidades este año.

“El equipo de nosotros es bien fuerte, pero hay una pequeña debilidad y es que aunque el bullpen es sólido nos hace falta uno o dos lanzadores zurdos”, reconoció González, quien mantendrá el staff técnico para el próximo torneo.

Sandrellys Córdoba, presidenta de la Coliceba, entregó a Kelvin Luciano el trofeo de Jugador más Valioso. Fotos: Titito Rosa-Coliceba