Por debajo del radar: Impera la ley del silencio para brotes de Covid en tiendas y restaurantes

“Tenemos muchos casos y estamos recibiendo muchas confidencias sobre brotes en el ambiente laboral”, reconoció la epidemióloga Plaza Santiago. Según destacó, su oficina aún tiene más de 500 entrevistas por hacer sobre posibles casos y contactos.

Foto archivo

Sin alerta ni aviso, miles de puertorriqueños estuvieron expuestos a un elevado riesgo de contagio de Covid-19 mientras gestionaban sus compras navideñas, a juzgar por la cantidad de patronos de restaurantes y comercios al detal que no han divulgado los contagios confirmados entre miembros de su fuerza laboral.

La práctica, consentida además por autoridades de salud en alcaldías y el gobierno central, ha coincidido con el periodo de mayor auge de casos de Covid en Puerto Rico, desde que comenzó la pandemia.

Guerra avisada

Como revelara La Perla del Sur en su pasada edición, la Oficina de Rastreo Municipal de Ponce monitoreaba desde la semana pasada sobre una decena de comercios en la ciudad, donde se identificaron múltiples casos de empleados con diagnóstico positivo. Debido a que los reportes estaban bajo investigación, la dependencia rehusó revelar los nombres de esos negocios.

Sin embargo, desde la publicación del reportaje la Oficina de Rastreo Municipal ha registrado un despunte alarmante en el número de llamadas y confidencias vinculadas a potenciales brotes.

Entre los casos positivos identificados por la epidemióloga de Ponce, Yonaica Plaza Santiago, figuran tiendas por departamento y restaurantes de la ciudad, como Macy’s, Marshalls y Chili’s.

Incluso, reconoció que la tendencia de casos positivos en comercios de Ponce ya se ha vuelto “generalizada”.

“Tenemos muchos casos y estamos recibiendo muchas confidencias sobre brotes en el ambiente laboral”, reconoció Plaza Santiago. Según destacó, su oficina aún tiene más de 500 entrevistas por hacer sobre posibles casos y contactos.

“Yo te diría que, en cada lugar de comida, tienda por departamento y (centro comercial) hay personas que han arrojado positivo”, puntualizó.

Mordaza sobre exposición

Entretanto, La Perla del Sur ha recibido confidencias sobre patronos que instruyen a empleados a no comentar sobre sus diagnósticos positivos, el de compañeros de labor o brotes en sus centros de trabajo, por “miedo” a que el Departamento de Salud ordene el cierre temporero del local, en pleno ciclo de ventas navideñas.

Otros empleados han denunciado que sus patronos han enviado “a su casa” a los casos positivos, pero no así al personal que tuvo contacto cercano con el positivo, generando temores de exposición a contagio.

“Un contacto cercano, según la Organización Mundial de la Salud, se define como una persona que tuvo una exposición a alguien positivo por 15 minutos o más consecutivos o la sumatoria de 15 minutos en un periodo de 24 horas y sin guardar la distancia de seis pies”, explicó Plaza Santiago. “Es bien difícil en un ambiente de trabajo, porque no se puede guardar la distancia y la exposición es mucho más de 15 minutos”.

“Los empleados positivos tienen que estar en aislamiento y los contactos cercanos tienen que estar en cuarentena. De no ser así, la exposición puede ser mucho mayor y se pueden contagiar, no solamente a los compañeros de trabajo, sino también al público en general que visita ese comercio”, resaltó la epidemióloga.

“Nuestro llamado a estos patronos y supervisores es que, si tienen casos positivos, tienen que estar fuera 10 días y se tiene que hacer el rastreo de esos contactos. Los empleados tienen que hacerse la prueba al quinto día. No pueden exigirles que trabajen con síntomas o que se queden callados, porque esta es una situación de la que hay que tomar control. Hay que ser responsable. No podemos poner la salud de los empleados en riesgo”, abundó.

¿Brotes o no?

Por otro lado, la ambigüedad con la que se declaran focos de contagio como “un brote” ha abierto la puerta para interpretaciones que resultan en negocios abiertos, aún con multiplicidad de empleados con diagnóstico positivo confirmado.

Según explicó Plaza Santiago, no hay una métrica estándar para determinar si hay que cerrar temporeramente un negocio por casos positivos, sino que muchas veces depende de la cantidad de empleados que ese comercio tenga disponibles para continuar operando.

“Si la empresa tiene muchos empleados positivos y no da abasto para tener ese negocio abierto, obviamente va a tener que cerrar”, planteó la epidemióloga.

“Si fuera un lugar que tiene una cantidad bien alta de empleados, pues tiene que hacer un buen rastreo y dejar a las personas positivas en aislamiento. Si tuviera la capacidad de operar -porque tiene empleados disponibles- lo puede hacer, pero responsablemente con los positivos en aislamiento y los contactos cercanos en cuarentena”, agregó.

A preguntas de si este protocolo depende demasiado de la discreción y responsabilidad de los patronos, Plaza Santiago contestó que no.

Asimismo, rechazó que su oficina rehúse divulgar los nombres de comercios con brotes para proteger los intereses de negocios y firmas comerciales reconocidas.

“Si los patronos identifican positivos en su lugar de trabajo, se supone que por documentación lo notifiquen a Covid-Patronos. Pero eso no significa que el Sistema de Rastreo no lo esté trabajando, porque al llegar el caso (diagnóstico) y hacerse la entrevista, nosotros podemos identificar el lugar de trabajo. No estamos dependiendo únicamente de ese patrono, porque si hay un resultado positivo, como quiera lo vamos a recibir”, indicó.

“No tenemos ninguna reserva (con decir nombres de comercios), pero el proceso de investigación lo tenemos que hacer de una manera responsable. No es solamente porque reporten, sino que yo pueda tener la evidencia en el Bio-Portal”, añadió.

Protegidos por el gobierno

Por su parte, la experta epidemióloga y catedrática del Recinto de Ciencias Médicas, Cruz María Nazario Delgado, opinó que la falta de cumplimiento con las restricciones establecidas en tiendas y restaurantes se debe a que la fiscalización del gobierno ha sido mínima e inconsistente.

De hecho, en la nueva Orden Ejecutiva del Gobernador, gran parte de las nuevas restricciones se enfocan en los establecimientos de venta de comida y bebidas alcohólicas, y no en las tiendas por departamento y centros comerciales donde se aglutina un mayor número de personas.

“Lamentablemente, para el Gobierno de Puerto Rico, la prioridad es la parte económica”, dijo Nazario Delgado.

“Cada vez que hay un anuncio para hacer una nueva orden ejecutiva, los primeros que se reúnen con el gobernador son sus asesores económicos. Cuando tú ves lo que han sido las prioridades del gobierno, creo que eso hace que los comercios se sientan que están protegidos”, continuó.

Además, Nazario Delgado criticó la ausencia de una lista actualizada con los comercios donde se hayan identificado brotes o múltiples casos positivos de Covid.

“A la ciudadanía no se le da la información para que pueda decidir ir o no ir a un comercio. Es importante que cada uno de nosotros pueda tomar una decisión informada de a dónde ir. Pero esa información no se divulga y no es por error. No se quiere dar esa información”, puntualizó Nazario Delgado.

“La página del Departamento de Salud se cambió, supuestamente para ser más eficiente, pero hemos visto que cada vez es menos la información que se da a la ciudadanía”, sentenció.

Para reportar casos positivos de Covid en centros de trabajo o para orientación, puede comunicarse con la Oficina de Rastreo Municipal de Ponce al 787-842-2749.