El poder de la risa sobre su corazón y vida

La risa puede ser parte de nuestros hábitos y ser de gran ayuda a nuestro corazón.

Madre Teresa de Calcuta dijo en una ocasión: “Encuentra el tiempo de pensar, encuentra el tiempo de rezar, encuentra el tiempo de reír.”

¿Cuántas veces ríe usted en el día? Si no recuerda cuando fue la última vez, este artículo le devolverá las ganas de buscar cuanto antes la película de comedia más reciente o despolvar de los recuerdos, anécdotas chistosas de su infancia o simplemente mirar a nuestro alrededor las cosas cotidianas que hacen algunas personas.

Estudios han revelado que la risa ayuda a que las hormonas del sistema endocrino reduzcan los niveles de cortisona y epinefrina (hormonas relacionadas con el estrés). La risa es beneficiosa para el sistema inmune, debido a que aumenta la producción de anticuerpos y la activación de células protectoras del organismo.

Desde la Fundación Española del Corazón se habla de los beneficios de la risa a nivel cardiovascular, ya que reír activa los sistemas respiratorio, neurológico y cardiovascular. Además que ayuda a la liberación de endorfinas que favorecen la vasodilatación y son las responsables de sentirnos alegres.

Investigadores de la Universidad de Maryland han demostrado por primera vez que la risa está vinculada a la función saludable de los vasos sanguíneos. La risa parece causar en el endotelio o tejido que forma el revestimiento interno de los vasos sanguíneos, la dilatación o ensanchamiento vascular necesaria para aumentar el flujo de sangre. Las personas que han sufrido un infarto agudo de miocardio ríen hasta un 40 por ciento menos que las personas que no han padecido ninguna enfermedad cardiovascular, según un estudio de la Universidad de Cardiología Preventiva del Centro Médico de la Universidad de Maryland.

Este mismo centro en otro estudio, comprobó diferencia diametral arterial ante situaciones opuestas oscilaba entre un 30 y 50 porciento. Así, en el caso de las películas estresantes, las arterias se contraen dificultando el aporte sanguíneo y aumentando el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, pero en situaciones cómicas, las arterias se dilatan, mejorando así la circulación sanguínea.

Por otro lado, el añadir la risa a programas de ejercicios, provoca en los participantes satisfacción, disfrute u hace que el ejercicio físico sea más llevadero. La risa realza la motivación personal para participar en otros ejercicios o actividades.

La risa puede ser parte de nuestros hábitos y ser de gran ayuda a nuestro corazón. Así que cuando las situaciones de la vida se presenten, usted decida si utiliza los 62 músculos para enfadarse o 26 músculos para sonreír.