Pintor ponceño trasplantado exhorta a la donación de órganos

foto: Funden arte y café 3

Ponce – En el mes de abril, dedicado a la concienciación de donación de órganos y tejidos, Wichie Torres, pintor ponceño que ha sido trasplantado en dos ocasiones, aprovecha para exhortar a las personas a que no sean celosos a la hora de decidir convertirse en donantes.

“Que sean más abiertos, que se orienten, que no le teman por creer en tantos mitos como la mutilación del cuerpo y que se le va a acelerar la partida, eso no es así. Que lo evalúen y no le tengan miedo porque si por desgracia caen en un coma esos órganos van a la tierra y esos órganos son vida que pueden ayudar a otras personas a seguir viviendo. Los exhorto a que se comprometan a ser un regalo de vida para que otros sigan viviendo”, instó Torres.

El pintor ponceño fue trasplantado del corazón por primera vez en 1992 cuando todavía ese tipo de intervención quirúrgica no se hacía en la Isla.

Así es que llega a Tampa, Florida donde es intervenido. Allí se integra como voluntario en un grupo del mismo hospital para orientar a futuros pacientes.

Después regresó a Puerto Rico donde se reintegra a su quehacer artístico y donde desde entonces ha podido vivir una vida normal siempre cuidando de su dieta y suministrándose los debidos medicamentos. Aunque estos últimos le llevan a la necesidad de ser intervenido en una segunda ocasión. El 4 de julio del 2003 es trasplantado por segunda vez en el Centro Cardiovascular.

Torres explicó cómo la donación de órganos ha cambiado su vida para bien gracias a dos personas que fueron valientes y optaron por decidir ser donantes.

“Creen que el que es trasplantado va a estar más quizás hasta encamado, no, va a devolverle la vida. Ahora mismo yo tengo 68 años, ya llevo 28 años con dos corazones diferentes, me siento saludable, me siento bien, sigo trabajando, llevo una vida normal. Al contrario, la vida era complicada previo al trasplante porque estaba en una condición de salud bien mala que no tenía fuerza”, indicó Torres.

“El trasplante es vida. Siempre he exhortado a las personas a que sean donantes. Es algo que me remonto y muchas veces me emociono un poco porque vuelven aquellos recuerdos cuando yo estuve esperando por un corazón y me imagino los que están ahora mismo en esa espera deben sentir esa misma ansiedad que solamente el que ha pasado por eso conoce”, expresó mientras reiteraba la importancia de no tenerle temor a ser donante.