Personas con discapacidades podrían estar en mayor riesgo de enfermarse

Algunas personas con discapacidades podrían tener mayor riesgo de infectarse con coronavirus o alguna enfermedad no reconocida, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). 

Entre los grupos con discapacidad que se encuentran en mayor riesgo están las personas con movilidad reducida o que no pueden evitar entrar en contacto con otras personas que podrían estar infectadas, como familiares y proveedores directos de apoyo. 

Otro sector con mayor riesgo de contagio son las personas que tienen problemas para comprender la información o practicar medidas preventivas, como el lavado de manos y el distanciamiento social. 

Y, en tercer lugar, están en mayor riesgo de enfermarse las personas que posiblemente no pueden comunicar los síntomas de la enfermedad. 

Si usted o una persona a quien atiende corre un mayor riesgo de enfermarse muy gravemente a causa del COVID-19, tome medidas para evitar enfermarse. 

Además de practicar las medidas preventivas cotidianas, las personas con discapacidades que tienen proveedores directos de apoyo pueden ayudar a protegerse de enfermedades respiratorias de las siguientes maneras:

  • Pregúntele a su proveedor de servicios directos de asistencia si tiene algún síntoma del COVID-19 o si ha estado en contacto con alguien con COVID-19
  • Pídale a su proveedor directo de servicio que:
    • Se lave las manos al entrar a su casa y antes y después de tocarlo, al manipular pañuelos desechables, o al cambiar la ropa de cama o lavar la ropa. 
    • Limpie y desinfecte los objetos y superficies que se tocan con frecuencia, y equipos como sillas de ruedas, scooters, andadores, bastones, tanques y tubos de oxígeno, tableros de comunicación y otros dispositivos de asistencia. 

Hay algunas cosas más que las personas con discapacidades pueden hacer para prepararse durante el brote de COVID-19.

En primer lugar, planifique qué hará si usted o su proveedor directo de apoyo se enferma. Cree una lista de contactos de familiares, amigos, vecinos y agencias de servicios locales que puedan brindarle apoyo en caso de enfermarse o si su proveedor directo de apoyo se enferma o no se encuentra disponible.

En segundo lugar, disponga como mínimo de dos maneras para comunicarse desde su hogar y trabajo que puedan utilizarse rápidamente en caso de emergencia (por ejemplo: teléfono celular, mensaje de texto, correo electrónico).  Anote esta información y llévela con usted.

Y, en tercer lugar, tenga suficientes comestibles y artículos del hogar para sentirse cómodo sin salir de su casa por algunas semanas, un suministro de al menos 30 días de medicamentos recetados y sin receta médica, y cualquier otro equipo o suministro médico que podría necesitar. Algunos planes de salud permiten la reposición por 90 días de medicamentos recetados. Analice esta opción con su proveedor de atención médica. Haga fotocopia de las prescripciones ya que podrá resultarle más fácil conseguir los medicamentos en una situación de emergencia.