Pequeña empresa ponceña de jabón artesanal crece en tiempos de pandemia

Foto: Suministrada

PONCE – Aunque su enfoque nunca fue estar completamente en línea, la fundadora de la empresa Barras Jabón Artesanal se sorprendió de la alta cantidad de demanda de sus productos que tuvieron durante la pandemia a través de su plataforma en línea, algo que les llevó a seguir educándose y a crecer como negocio. 

Según explicó Tanairí Miranda a La Perla del Sur, a partir del primer día de lockdown por la pandemia, su negocio Barras comienza a convertirse en uno nuevo en el sentido de las operaciones; de ser un negocio abierto al público para que pudieran percibir los olores de los jabones y escoger su producto favorito presencialmente, ahora pasa a ser uno completamente en línea. 

“Ya nosotros teníamos la tienda en línea ya hacía más de un año, pero el enfoque nunca estuvo en operar 100 por ciento en línea… Nosotros nos preparamos para lo peor, pero no nos preparamos para lo mejor. Nos sorprendió la cantidad de demanda que tuvimos, yo esperaba que nadie se interesara en comprar un producto que a pesar que es un producto de primera necesidad, hay un montón de jabones en los supermercados que están muy por debajo del precio de un producto que es hecho a mano”, narró Miranda sobre el apoyo que recibieron.

Es en este tiempo de pandemia, donde Tanairí se percata de lo comprometidas que están las personas con su marca, la cual en octubre cumplirá su tercer año de establecida. 

“Nos dimos cuenta que realmente las personas están bien comprometidas con el producto y nuestros clientes entienden el valor de lo que estamos haciendo. De empacar 30 a 50 órdenes a la semana, nos movimos a empacar 300 a 500 órdenes a la semana y eso era algo bien, bien grande”, dijo satisfecha la fundadora de Barras

Por otro lado, manifestó lo retante que fue para ella y su equipo la nueva realidad que trajo para su negocio la gran cantidad de demanda de sus productos. 

“Fue bien retante acoplarnos a ese boom que tuvimos, pero no fue algo que nos limitó. Sí por un momento se me pasó por la mente cerrar porque no teníamos producto, además de que la materia prima para hacer el jabón era difícil conseguirla. Estaba todo cerrado, fue todo un reto porque era casi imposible sostener la demanda de tanto producto en una sola semana”, narró Miranda. 

Sin embargo, estos retos no la detuvieron, al contrario, le motivaron a buscar ayuda para hacer crecer su negocio y aprovechar el gran momento que atravesaba su negocio en medio de la difícil situación que puede representar una pandemia para los emprendedores. 

“Empiezo a buscar otras alternativas para poder crecer en negocio e ir a la par con la demanda y nos cogen en un programa que se llama Parallel 18, que es una aceleradora de negocios. El programa y los mentores en todo este proceso me ayudaron a encontrar la forma de reestructurar las operaciones de Barras para poder alcanzar la meta que era dar el mejor servicio a nuestros clientes y también poder cumplir con la demanda”, indicó Tanairí. 

Durante este proceso de mentoría con Parallel 18 Barras se movió a tener una fábrica en donde, de hacer 200 jabones al día, ya podían confeccionar 2 mil jabones diarios. 

“El crecimiento fue rápido y significativo, pero tengo que resaltar que no fue fácil, fue un proceso de acoplarme a que lo que yo pensaba que era mi pequeño negocio, pues ya era una empresa”, destacó emocionada su fundadora. 

“Tuve que buscar más empleados; de ser solo dos personas, ya tengo un equipo de más de diez personas. Y me enorgullece decir que Barras es una plataforma que genera empleos para jóvenes puertorriqueños. Fue un proceso que me costó mucha logística, mucha preparación y obviamente actuar rápido para no perder el momentum en este tiempo”, destacó Miranda. 

Este proyecto de barras es uno especial para Tanairi, pues comenzó con un arte que aprendió con su abuela y que en un momento dado lo utilizó para obsequiar a las madres de su familia y hasta para comprar el anillo de compromisos que perdió, el cual tenía un valor muy sentimental para ella. 

Luego se fue dando a conocer como artesana en diferentes centros comerciales donde exponía y vendía los jabones que confeccionaba con sus manos. Y así poco a poco fue creciendo su negocio hasta convertirse en lo que es hoy, una empresa artesanal comprometida con el bienestar de sus clientes y en aportar a la economía del país. 

Tanairí aconseja a los emprendedores como ella a “que aunque sea con miedo, hagan las cosas con miedo, porque nada de lo que hemos tenido que hacer para lograr el crecimiento durante este tiempo -que han sido tiempos bien inusuales- nada de eso lo he hecho sin miedo, todo es puro instinto y a pesar de todo este sentimiento de incertidumbre nos tiramos a ver qué es lo que va a pasar; es algo bien importante de ser emprendedor, tener ese instinto de riesgo”, concluyó. 

Los que deseen conocer más sobre esta empresa pueden acceder a shopbarras.com o buscarle en Facebook e Instagram bajo Barras Jabón Artesanal.