Nuevas investigaciones revelan efectos del COVID-19 en embarazadas y sus bebés

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Las embarazadas con COVID-19 tienen menos probabilidades de presentar síntomas que las no embarazadas con este virus, pero son más susceptibles de necesitar cuidados intensivos en caso de enfermedad grave; así concluye una nueva investigación publicada en septiembre en la revista médica especializada BMJ. 

El estudio arroja luz sobre los riesgos que el coronavirus conlleva para las mujeres embarazadas y sus bebés. Por ejemplo, indica que las embarazadas con COVID-19 que han sido atendidas en hospitales suelen ser menos susceptibles de experimentar fiebre o dolores musculares pero, si contraen una forma grave de la enfermedad, tienen más probabilidades de necesitar cuidados intensivos que las no embarazadas con COVID-19.

La investigación estuvo dirigida por investigadores de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), la Organización Mundial de la Salud y el Programa Especial HRP, además de otros colaboradores.

Según las conclusiones publicadas, las embarazadas con COVID-19 que tienen afecciones preexistentes, como diabetes o hipertensión crónica, o las personas de mayor edad o con sobrepeso, tienen también más probabilidades de sufrir complicaciones graves de salud debido al COVID-19.

Estas conclusiones subrayan la necesidad de que las embarazadas y las mujeres recién paridas tomen todas las precauciones para evitar el COVID-19, en particular si tienen afecciones subyacentes.

Por otro lado, en la investigación se concluye que las embarazadas con COVID-19 tenían más probabilidades de dar a luz prematuramente. Asimismo, se muestra también que uno de cada cuatro bebés de mujeres con COVID-19 fue ingresado en una unidad neonatal, si bien faltan datos sobre las causas de los partos prematuros o indicaciones sobre el ingreso de esos bebés en las unidades neonatales. Con todo, las tasas de mortalidad prenatal y neonatal eran bajas.

Implicaciones para la atención médica

Según la investigación, es importante que los proveedores de atención de salud sean conscientes de que las embarazadas con COVID-19 y sus neonatos pueden ser más susceptibles de necesitar atención especializada, como lo es que las mujeres y sus bebés tengan acceso a este tipo de atención. 

Además, es crucial hacer hincapié en que debe garantizarse el derecho de toda mujer, tenga o no COVID-19, a un embarazo y parto que constituyan experiencias positivas. 

Asimismo, la investigación concluye que es importante reconocer el mayor estrés y ansiedad causados por el COVID-19, que pueden afectar de modo especial a las mujeres embarazadas, las que acaban de dar a luz, y a sus parejas, hijos y familias; los proveedores de atención de salud tienen la función de atender a las embarazadas de forma adecuada y compasiva.