“No es personal, es negocio”, dice el nuevo integrante de la JCF que abandona reunión

Con el fin para lograr que no se diera el quorum necesario para aprobar un proceso de negociación con acreedores y que permitiera radicar enmiendas al Plan de Ajuste

Foto Cybernews

San Juan – El integrante de la Junta de Control Fiscal (JCF) nombrado por el presidente de Estados Unidos, Donald John Trump, Justin Peterson, abandonó en la tarde del viernes la reunión que sostenía la entidad federal creada bajo la Ley PROMESA, para lograr que no se diera el quorum necesario para aprobar un proceso de negociación con acreedores y que permitiera radicar enmiendas al Plan de Ajuste.

La enmienda no aprobada pretendía bajar el pago de la deuda, de 1,500 a 1,050 millones de dólares al año.

La otra enmienda buscaba que el recorte en las pensiones de 8.5 por ciento acordado con el Comité Oficial de Retirados comenzara a partir de las personas que reciben 1,500 dólares o más.

En el Plan de Ajuste aprobado en el mes de febrero, el recorte comienza a partir de las personas que reciben 1,200 dólares o más.

La salida abrupta de Peterson se dio luego de que Ana Matosantos pidiera que se clarificara el lenguaje de una moción presentada por la directora ejecutiva Natalie Jaresko, en términos de que antes de presentar ante la jueza Laura Taylor Swain la enmienda al Plan de Ajuste, había que sentarse nuevamente con los acreedores y lograr un acuerdo.

Si no se lograba un acuerdo, se radicaba el Plan Fiscal enmendado sin el consentimiento de los bonistas.

“Lo que mi colega está recomendando, no es lo que acordamos en la Resolución. Lo que acordamos fue que las negociaciones tienen que darse previo a cualquier radicación y no le vamos a dar en este momento ninguna autorización a los empleados a radicar nada en este momento. Así que me voy y no hay quorum”, dijo Peterson.

La situación provocó que el asesor de la Junta, Jaime El Kouri le recomendara al presidente David Skeel que dejara establecido en el record que no había quorum de ese momento en adelante.

“A este momento tenemos presente a tres miembros y necesitamos mínimo a cuatro para establecer quorum para aprobar nada de este momento en adelante. Las decisiones que se tomaron previo a esta situación si contaban con el quorum”, expuso Skeel.

Peterson ya había provocado molestia en algunos de los integrantes de la Junta, cuando anticipó que se oponía a que se enmendara al Plan Ajuste. A su entender, el documento no era equitativo en el trato con los pensionados y los acreedores.

“Este acuerdo le da más dinero a los pensionados que han estado cobrando y le quita dinero a los bonistas que no han cobrado nada en todo este proceso. Me parece que eso no es equitativo”, expresó Peterson en un turno.

Luego, acusó al resto de los integrantes de la Junta de no tomar con seriedad las prioridades del Gobierno de Puerto Rico.

“No creo que esto se haya manejado de manera responsable y de buena fe. Por favor, no lo tomen personal. Pero lo que quiero decir es que esto se ha manejado a la carrera para darle más dinero a los pensionados antes de que llegue una nueva junta. Porque vamos a ser honestos, en un corto periodo de tiempo vamos a tener una nueva junta y esto ignora ese hecho”, mencionó Peterson al consignar que además de estar en contra, se reservaba “otras herramientas a su alcance (como los reglamentos sobre el quorum) para evitar que eso se aprobara.

“Pero no quiero hacerlo, para no descarrilar el proceso”, anticipó.

“Espero que consideres dejar de usar la expresión de que ‘no actuamos de buena fe’. Estoy seguro que todo lo que hemos hecho desde el día uno ha sido de buena fe. Otra cosa, ya los nombramientos de muchos de nosotros expiraron hace un año, si seguimos esperando porque nombren a otras personas no se hubiera hecho nada. Habrá una junta nueva mañana o en 6 meses, pero este proceso va a tomar tiempo”, le replicó el presidente de la junta a Peterson.

“No es personal, son negocios”, contestó Peterson.

Peterson, quien admitió que no es abogado, expuso que la moción propuesta por Jaresko constituía una violación de contrato que sería impugnada en los tribunales.

El comentario provocó que Jaresko consultara con Brian Rose, uno de los abogados de la junta. Rosen aseguró que la enmienda no constituía una violación de contrato.

“Yo no soy abogado, pero lo que usted dice no es correcto. Esto es una violación de contrato”, refutó Peterson.

El resto de los integrantes-incluyendo al representante de la gobernadora en la junta, Omar Marrero- argumentaron sin éxito que era necesario enmendar el Plan Fiscal para que tomara en cuenta la situación de Puerto Rico, luego de los dos huracanes, los terremotos del sur-suroeste y la pandemia del COVID-19.

En la conferencia de prensa, Skeel se mostró optimista de que en el futuro puedan conseguir el cuarto voto requerido para aprobar, en caso de que Peterson continúe con la estrategia de abandonar las reuniones para no conseguir quorum.

“Estoy optimista en que lograremos decisiones. No pudimos hacerlo en un asunto, pero estoy esperanzado de que podamos volver sobre ese asunto pronto y tengamos quorum. Pero lo cierto es que sin quorum no podemos tomar decisiones”, mencionó.

“Entendemos que esto es un plan realista generoso y que hace sentido. Y ciertamente es un paso adelante, porque le da mayor protección a los retirados y a los acreedores, porque si las proyecciones de ellos resultan ser correctas, al final recibirán más dinero que lo provee el plan vigente”, añadió.