El Meliá: de vuelta a su emblemático pasado

Foto archivo

Su historia se gestó al cierre del Siglo 19, justo cuando Ponce se posicionaba como eje económico del sur y resonaba como una de las ciudades con mayor presencia de intelectuales en favor de la cultura, la política, la literatura y las artes.

Y fue don Bartolo Meliá quien en 1885 fundó el espacio, no solo como pensión de nueve habitaciones, sino como colmado y restaurante.

Así nació el emblemático Hotel Meliá, una institución ponceña casi tan antigua como el legandario Parque de Bombas y única hospedería en Puerto Rico que ha operado de forma ininterrumpida desde que abrió sus puertas, más de un siglo atrás.

A tono con el florecimiento de la ciudad y el renacentismo de la época, los arquitectos Alfredo Wiechers Pieretti y Francisco Porrata Doria asumieron tiempo después la encomienda de sendas renovaciones.

Ocurrió en los años 1915 y 1940, respectivamente, cuando cada uno de ellos agregó no solo 26 habitaciones a la hospedería, sino el sello de su distinguido señorío escénico.

De hecho, ambos fueron responsables de obras que aún hoy distinguen el acervo arquitectónico de la ciudad. Wiechers Pieretti, por ejemplo, es autor de estructuras como la sede del Banco de Ponce en el callejón Arias, la casa Wiechers Villaronga frente a la Catedral y la casa Oppenheimer, entre las calles Salud y Aurora.

Porrata Doria, entretanto, concibió la sede del Banco de Crédito, el Teatro Fox Delicias y el antiguo Hospital Dr. Pila, hoy convertido en el proyecto residencial Estancias de Aragón.

Mas no fue hasta el 1960, año cuando debutó el Ponce Intercontinental en el sector El Vigía de Ponce, cuando El Meliá completó su crecimiento hasta las 73 habitaciones que posee hoy, bajo la dirección del también arquitecto Enrique Soler Cloquell.

Desde entonces, su más grande transformación ha tenido que esperar hasta la incursión de los hermanos Misla Villalba, quienes hace tres años aceptaron el reto de elevar la instalación a su nuevo peldaño en la historia de la ciudad, tras convertirse en los nuevos propietarios del hotel.

Su desafío comienza a ver sus frutos.

“Invertir y activar”

Como explicó el arquitecto del núcleo, Abel Misla Villalba, “ha sido un ciclo de inversión. Desde que llegamos hemos trabajado para convertirlo en un destino turístico que cuente la historia de una gran ciudad, mientras aporta al desarrollo económico de Ponce y Puerto Rico’”.

Por eso, luego de redireccionar su filosofía hacia un servicio más atento y personalizado, los hermanos dieron paso a ideas que pretendían atraer nuevamente al casco urbano a personas que buscan entretenimiento y esparcimiento.

Con propuestas como Panorama Sky Lounge y Mocha Coffee Bar respaldaron prontamente ese derrotero, para ahora anunciar la apertura del Meliá Grand Salon, proyecto que antes de concluir el año se atará a la inauguración de un restaurante que combinará cocina nacional e internacional, el renovado patio interior con boutiques y hasta un transformado vestíbulo.

“Este mes inauguramos el Grand Salon donde se llevarán a cabo eventos de todo tipo. El salón es muy parecido al que una vez hubo. Hemos respetado su historia, aunque se le han añadido unas comodidades del modernismo con la intención de agradar al visitante”, continuó Abel.

“La voluntad de asumir riesgos domina los retos. Conocemos el área y estamos convencidos de la inversión de capital que estamos haciendo”, explicó por su parte el menor de los hermanos, el ingeniero Gerardo Misla Villalba.

“Hasta ahora hemos invertido el capital que vamos produciendo y, quizás, por eso podemos seguir planificando. Aunque nos esperan unos meses de muchos cambios, inauguramos (todo) antes de que se acabe el año, este diciembre 2016”, anunció.

Esta inversión, sostienen, tendrá un efecto cascada que producirá otras innovaciones en la zona, porque “las buenas ideas atraen otras y cuando menos se imaginen, el comercio nativo nuevamente habrá repoblado la ciudad”.

Los nuevos espacios, recalcaron, se sumarán a la historia de la estructura, y en ese intercambio se mezclarán la elegancia de su pasado con la modernidad del presente. Y ese encuentro vanguardista será el que dictará la pauta del Hotel Meliá que en el siglo 21.

“Este hotel es parte de los edificios auténticos de la ciudad. El casco histórico de Ponce es una joya arquitectónica cuyo brillo no podemos dejar apagar. Tenemos que permitir que respire, hacerla lucir y para eso tenemos que trabajar con ella y para ella”, continuó Abel, también fundador de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica en Ponce.

Tan pronto como esta semana

A tono con esta visión y para festejar la apertura del Grand Salon, a partir del 9 de junio -y durante los restantes jueves de este mes- El Melía presentará desfiles de moda de alta costura a cargo de diseñadores de fama nacional e internacional.

Entre ellos David Antonio, Jael Cabán, Lisa Thon, Bien te Veo, Gustavo Arango, Sonia Santiago y Offf Atelier.

Asimismo, el viernes, 17 de junio se presentará una velada de arte con figuras de primer orden como Gladys Nieves, Wichie Torres y Sharon Mart.

“Cogemos cantazos, nos caemos, nos levantamos y seguimos, pero esta ciudad echará hacia adelante al igual que nuestro país”, finiquitó Gerardo Misla.