Mayoría de estructuras en el suroeste están en zonas de alto riesgo a desastre

“El estudio nos ha ayudado a precisar y a tener información más exacta sobre las áreas de riesgo en esta zona”, explicó a La Perla del Sur Elizabeth Padilla Rodríguez, gerente de la Unidad de Ciencias, Voluntarios y Educación de Para la Naturaleza.

Entre el 60 y 70 por ciento de las edificaciones en 11 municipios del suroeste de Puerto Rico ubican en zonas de “alto o muy alto riesgo” a amenazas naturales como terremotos, deslizamientos y los efectos del cambio climático, afirma una investigación realizada por el Programa de Desastres de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA en inglés) y la organización Para la Naturaleza.

En dicha región habitan sobre 368 mil puertorriqueños.

El estudio, que será divulgado esta semana, fue gestionado en respuesta a los eventos sísmicos que entre diciembre de 2019 y mayo de 2020 impactaron al suroeste del país.

El mismo abarca el perímetro entre los municipios de Ponce, Guánica, Yauco, Guayanilla, Peñuelas, San Germán, Lajas, Sabana Grande, Adjuntas, Utuado y Jayuya.

Utilizando información satelital de alta resolución de la NASA, modelos digitales del terreno de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA en inglés), mapas topográficos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGA en inglés) y datos científicos de instituciones y agencias locales, la investigación tuvo como objetivo crear un panorama actualizado de los niveles de riesgo por fenómenos naturales en la zona.

“El estudio nos ha ayudado a precisar y a tener información más exacta sobre las áreas de riesgo en esta zona en particular”, explicó a La Perla del Sur Elizabeth Padilla Rodríguez, gerente de la Unidad de Ciencias, Voluntarios y Educación de Para la Naturaleza.

“Esto es un proceso de aprendizaje”, continuó. “En la medida que podamos entender cuáles son nuestras amenazas y nuestras vulnerabilidades, podemos contextualizar cuál será el nivel de riesgo y qué se debe hacer para responder mejor”.

En el documento de 112 páginas se apunta a los terremotos, los deslizamientos de tierra, las inundaciones, la licuefacción, los tsunamis y el ascenso del nivel del mar causado por el calentamiento global como las amenazas a las que se expone la zona, debido a las particularidades de su geografía y sismicidad.

“Cuando se logra entender el nivel de riesgo, eso nos ayuda a prepararnos mejor para tomar decisiones. Tenemos mapas de inundación y de tsunami, pero esto busca mejorar y actualizar lo que ya existe”, puntualizó Padilla Rodríguez.

“Este es un momento idóneo para ponernos a reflexionar sobre cómo podemos proveer mejor seguridad a nuestra gente, antes de que surja otra emergencia como las que hemos tenido en años recientes”, continuó.

“Esperamos que esto abra paso a que se den otras investigaciones y estudios, y ayude a las comunidades y a los municipios a mejorar sus planes de respuesta”, añadió.

Infraestructura, seguros y utilidades

El estudio elaborado por el Programa de Desastres de la NASA y Para la Naturaleza enfatiza la necesidad de gestiones proactivas de parte del gobierno para mitigar el nivel de riesgo al que se exponen miles de habitantes del suroeste.

“La identificación de las condiciones de riesgo observadas para el área de estudio tiene como fin primordial el establecimiento de información útil para el aumento de la resiliencia humana y de la infraestructura”, plantea el documento.

“Desde el punto de vista de la resiliencia humana, es de suma importancia proveer la educación ambiental en la población, partiendo del concepto de aprender a convivir y gestionar el riesgo”, añade.

“En cuanto a la resiliencia de infraestructura y basándonos en los resultados del estudio de análisis de riesgo realizado, es relevante que se establezcan medidas concretas para incrementar la resiliencia de las edificaciones y, a su vez, aumentar su seguridad”.

El informe además hace hincapié en la necesidad de fortalecer la infraestructura, en especial, línea eléctricas, suministro de agua y sistemas de transporte, al igual que edificaciones estratégicas como hospitales y escuelas que sirven de refugios.

“De igual forma, es muy importante el desarrollo de un sistema generalizado de seguros paramétricos y reaseguros que permitan cubrir daños, aunque sea parcialmente, en caso de un desastre”, añade el análisis.

Asimismo, recomienda el desarrollo de un “Seguro de Resiliencia contra Desastres”, que garantice que el gobierno cuente con los recursos económicos necesarios para responder a emergencias regionales y nacionales.

“El propósito de esto no es desalojar o sacar gente. La idea es hacer sostenible lo que tenemos”, afirmó Padilla Rodríguez. “Entiendo que siempre hay soluciones para reducir estos riesgos”, sentenció.