MATRIA rechaza proyectos en el Dia contra la Homofobia

Foto: EFE

SAN JUAN – La directora ejecutiva del Proyecto Matria, Amárilis Pagán Jiménez, rechazó el jueves, las medidas de ley de Libertad Religiosa y Terapias de Conversión que están ante la consideración de la Asamblea Legislativa y aseguró que abrirían una nueva puerta al discrimen en el marco del Día Internacional contra la Homofobia y el Discrimen.

La activista de derechos expresó en comunicación escrita que, “aunque se supone que el 17 de mayo sea un día de conmemoración de las luchas que han logrado el avance de las libertades para comunidades históricamente marginadas como lo es la LGBTTQ, en Puerto Rico tiene que usarse este año para denunciar el hecho de que en pleno siglo 21 el Estado pretende instaurar un régimen de discrimen e invisibilización hacia esas comunidades”.

“Nos enfrentamos como sociedad a dos proyectos de ley que ponen en riesgo la integridad física y mental de las niñas y niños de las comunidades LGBT y de las comunidades LGBT en general. El proyecto del Senado 1254 de Terapias Reparativas, abre las puertas para que personas ajenas a las profesiones de salud mental, tengan la libertad y autorización para intervenir emocionalmente con niñas, niños y jóvenes que puedan percibir que pertenecen a la comunidad LGBT”, sentenció Pagán Jiménez.

Mencionó que la organización rechaza cualquier intervención, consejería o actividad que pretenda hacer creer a niñas, niños y jóvenes LGBT que están enfermos y, por tanto, necesitan ser curados,  reparados o convertidos.

“No podemos seguir tratando de curar algo que no necesita cura. El Día Contra la Homofobia y el Discrimen existe porque desde 1990 la Organización Mundial de la Salud sacó de la lista de enfermedades mentales la homosexualidad. Insistir en perseguir o discriminar personas por amar a alguien de su mismo sexo o por tener una identidad de género trans es violento y arcaico.  Por eso, alrededor del mundo las terapias de conversión- o cualquier equivalente- son rechazadas por profesionales de la salud que reconocen el daño brutal que provocan. No obstante, en Puerto Rico se siguen conduciendo por iglesias bajo otro nombre pero con el mismo efecto nocivo. Es hora de llamar estas intervenciones por su nombre: maltrato. Y es necesario que se procese penalmente a quienes buscan implementarlas”, acotó Pagán Jiménez.

El segundo proyecto rechazado por Matria es el 1253 del Senado conocido como el de Libertad Religiosa.

“Este proyecto establecería una política pública  para autorizar acciones discriminatorias utilizando el manto de las creencias religiosas como excusa”, sostuvo.

“Este proyecto pasa por alto que en Puerto Rico, la libertad de creer o no en una religión y practicarla con libertad ya está protegida, pero que esa libertad no se protege cuando causa daño a otra persona. Esta ley es innecesaria para el sector religioso que ya está protegido constitucionalmente y es dañino para las personas que pertenecen a las comunidades LGBTTQ.  El estado de Derecho actual es mejor que el que se propone implementar estos dos proyectos. Es necesario que como sociedad digamos no a la homofobia y decir no más a aquellos que dicen tener derecho a discriminar”, señaló la abogada.