Más cerca el día del primer centro urbano solar

Ahora son más de medio centenar los comerciantes interesados en unirse a la red eléctrica que, sin estar en función, ya sienta pautas en todo el país.

Foto archivo

El proyecto solidario que promete convertir el corazón de Adjuntas en el primer centro urbano del país que se energiza enteramente con luz solar avanza sin pausa.

De hecho, luego del anuncio oficial realizado el pasado mes de abril por la organización comunitaria Casa Pueblo, la Fundación Honnold, y las entidades Rivian y Empowered by Light, ahora son más de medio centenar los comerciantes interesados en unirse a la red eléctrica que, sin estar en función, ya sienta pautas en todo el país.

“Seremos el pueblo del sol”, sentenció Alexis Massol González, fundador de la organización cuyos proyectos comunitarios han galvanizado la credibilidad de Casa Pueblo en la montaña, el resto del país y los Estados Unidos. “Hemos hecho una mesa de concertación con diferentes sectores de nuestro pueblo y organizaciones sin fines de lucro para llevar a cabo una evolución en beneficio de las comunidades”, continuó.

Según explicó su hijo Arturo Massol Deyá, el plan maestro contempla liberar a ese sector comercial de la costosa dependencia por combustibles fósiles para, en su lugar, dotarlos con una red autónoma, resiliente y renovable de paneles solares y baterías que les permita reducir sus costos de operación y restaurar prontamente sus operaciones tras fenómenos que provoquen el colapso del sistema eléctrico convencional.

Tanto los equipos, como el diseño y la mano de obra serán donados por la red de organizaciones aliadas, lo que reduce dramáticamente la inversión de los empresarios nativos y el costo inicial que pagarán por el kilovatio hora.

No obstante, aún con esa economía, el costo del kilovatio incluirá un margen de ganancia que pasará íntegramente a un fondo de desarrollo con el que se financiará la paulatina expansión de la red a toda la zona comercial y residencial.

Transformación

“La parte clave de este proyecto es el fin social que se promueve, ya que toda la infraestructura se va a colocar para energizar el casco urbano. Los comerciantes van a generar energía en el lugar del consumo, lo que les da resiliencia en caso de situaciones de emergencia. Ellos van a pagar por sus servicios, pero a un precio reducido”, comentó el también director asociado de Casa Pueblo.

Y aunque ya existen 70 solicitudes de comerciantes interesados en el proyecto, serán 19 locales los que se integrarán a la primera etapa. “Queremos continuar expandiendo este proyecto, por lo que definitivamente tendremos una segunda y tercera fase”, agregó Massol Deyá.

Para la faena, Casa Pueblo y los emprendedores contarán con el respaldo técnico de la joven ingeniera Cinthia Arellanos, quien como Gerente de Proyectos viajará desde Colombia para finiquitar la nueva red eléctrica, confesó emocionada la directora de la Fundación Honnold, Doris Trimble.

Por su parte, comerciantes del casco urbano consultados por La Perla del Sur reiteraron su agradecimiento a la red de aliados de Casa Pueblo y reconocieron que sin su apoyo técnico y económico, no habrían podio embarcarse en esta histórica gesta.

“Sin la ayuda de Casa Pueblo se nos hubiera hecho bien, bien difícil adquirir lo que necesitábamos para esta transformación. Dependeríamos completamente de la banca y luego esperar más de 10 años para ver los beneficios”, expresó Gustavo Irizarry Feliciano, propietario de Lucy’s Pizza. “Pero con este proyecto, desde el día uno estamos viendo los beneficios”.

De hecho, el joven empresario anticipó que tan pronto inicie el proyecto al fin de este año o inicio del 2020 su factura por servicio eléctrico se reducirá a más de la mitad de los $2,800 mensuales que ha estado pagando.

“Todos estamos generando empleos y ofreciendo un servicio a la comunidad, pero los costos de energía nos están consumiendo, casi alcanzan un 38 por ciento de los gastos operacionales”, continuó. “Por eso, cuando sacamos números, se hace difícil nuestra sostenibilidad y para nosotros es importante mantenernos operando”.

“Por eso estamos comprometidos con todo esto. Es la primera vez que se toma en cuenta al sector comercial de nuestro pueblo”, agregó.

Por su parte, Osvaldo Ramos Figueroa dueño de la Ferretería Osvaldo, reconoció que al inicio de las conversaciones se mantuvo al margen, quizás por la incertidumbre que provocaba el tema, pero su esposa e hija, que tienen otro negocio en el área de la plaza, “comenzaron a ir a las reuniones y me dejaron saber que era algo serio y beneficioso para los comerciantes, ya que tras el paso del huracán María se nos hizo cuesta arriba mantenernos en pie”.

Así las cosas, la iniciativa además ha propiciado un inesperado y fascinante proceso de convivencia, ya que de las reuniones y talleres convocados por Casa Pueblo ha nacido la Asociación Comunitaria de Energía Solar Adjunteña.

“Y esa palabra ‘comunidad’ es la que abarca todo lo que significa nuestro pueblo, ya que vamos a ayudar a energizar otras casitas que lo necesitan”, destacó el joven Irizarry Feliciano.

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