El mar de Azov: entre lo real y fabuloso

Juan López Bauzá es ponceño. Su primer libro La sustituta y otros cuentos fue Premio PEN Club 1997, su cuento El enviado ganó Premio El Nuevo Día y se plasmó en un cortometraje, y su novela Barataria, publicada en dos tomos, ganó el Premio Las Américas 2013.

En esta laureada novela, López Bauzá nos presenta un mundo de policías corruptos y de tribus políticas enfrentadas como marco a la gesta de los personajes Chiquitín y Margaro, en busca del Guanín Sagrado.

Ellos, como Quijote y Sancho, encarnan la lucha entre el idealismo y el pragmatismo, enfrentándose cotidianamente a la elección entre lo malo y lo peor.

El propio López Bauzá ha expresado que este libro es “una obra sobre la actualidad política de Puerto Rico y el deterioro del país en todos sus aspectos”. La crítica la cualifica de “novela de rico y delirante refranero, de humor irreverente y desordenada imaginación”.

Este año López Bauzá publica El mar de Azov, cuya trama se desenvuelve esencialmente en la costa de Guayanilla y en la que su protagonista Martín León Mercado narra su propia historia como parte de un estudio sobre un brote de fobias en Guayanilla y Tallaboa, mediante un relato que oscila entre lo real y lo fabuloso.

En crítica en la revista digital 80grados, la escritora Sofía Irene Cardona resalta que en la novela “lo ocurrente se mezcla con lo siniestro, como si se pusiera en escena la absurda cotidianidad puertorriqueña”.

Destaca, además, el rigor lingüístico con que ha sido escrita y la abundancia de voces regionales típicas del sur de Puerto Rico presentes en ella.

La primera oración de El mar de Azov es una sencilla, pero elocuente invitación para proseguir con una fascinante lectura: “Nadie nunca ha sabido a ciencia cierta si la arena de la playa en Guayanilla fue siempre negra, o si los desechos de las petroquímicas aledañas le dieron con los años esa apariencia de azabache granulado”.