Manténgase seguro y saludable en la piscina de su casa

Foto: albertopveiga on VisualHunt

Puerto Rico – Divertirse al aire libre en verano puede ser algo difícil durante tiempos de pandemia, sin embargo existe la opción, que podría ser segura y saludable, de refrescarse en la piscina de su casa con los miembros de su núcleo familiar. 

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), no hay evidencia de que el COVID-19 se pueda transmitir a las personas a través del agua de las piscinas, bañeras de hidromasaje o áreas de juegos con agua. La operación y desinfección apropiadas de las piscinas, bañeras de hidromasaje y áreas de juegos con agua deberían eliminar los virus que causan el COVID-19. 

Sin embargo, los CDC recomiendan que limite el contacto cercano con las personas que no sean de su hogar en los lugares públicos, tanto dentro como fuera del agua o que en mejor instancia solo utilicen las piscinas de sus patios y limiten su uso a miembros del mismo núcleo familiar. 

Tener una piscina en el patio de su casa puede ser una manera divertida para que usted y su familia estén más activos en casa o simplemente para relajarse en el verano y específicamente cuando el distanciamiento social mandatorio impide divertirse fuera de casa. 

No obstante, es importante saber qué hacer para reducir el riesgo de lesiones y enfermedades. Mantenga su piscina segura y saludable para maximizar todos los beneficios para la salud que la natación puede proporcionar.

Prevenga los ahogamientos

Los ahogamientos son la principal causa de muertes relacionadas con lesiones en los niños pequeños de 1 a 4 años, pero hay medidas que puede tomar para prevenir que sucedan en su piscina:

  • Asegúrese de que todos tengan las destrezas básicas de natación y sepan sobre la seguridad en el agua.
  • Use chalecos salvavidas aprobados por la Guardia Costera de los Estados Unidos según las indicaciones.
  • Provea supervisión continua y cercana a los que estén en el agua.
  • Sepa cómo reconocer y responder si una persona necesita socorro y cómo hacer reanimación cardiopulmonar (RCP o CPR, por sus siglas en inglés).
  • Prevenga el acceso al agua cuando la piscina no esté en uso.
    • Instale y mantenga barreras, como una cerca que vaya alrededor de los cuatro lados.
    • Use seguros y alarmas en las puertas y ventanas.

Use de manera segura los productos químicos para piscinas

Los productos químicos para las piscinas, como el cloro, son necesarios para proteger la salud de las personas que naden en ellas. Sin embargo, el manejo inadecuado de estos productos puede causar lesiones graves. 

Las lesiones causadas por productos químicos para piscinas producen aproximadamente 4,500 visitas a la sala de emergencias al año en los Estados Unidos, y más de una tercera parte de estas lesiones prevenibles ocurren en niños y adolescentes.

Si almacena los productos químicos para la piscina en su casa, tome las siguientes medidas para prevenir las lesiones relacionadas con estos productos:

  • Lea y siga todas las indicaciones de la etiqueta del producto.
  • Use equipos de protección, como máscara, guantes y gafas protectoras, cuando manipule estos productos.
  • Manténgalos en un lugar cerrado y alejados de los niños y las mascotas.

Desinfecte su piscina

La desinfección (con cloro o bromo) y el nivel de pH del agua son la primera defensa contra los microbios que causan enfermedades relacionadas con aguas recreativas. A los niveles recomendados, el cloro o el bromo pueden eliminar la mayor parte de los microbios en el agua en minutos.

Como dueño de una piscina residencial, debería revisar el nivel de desinfectante (cloro o bromo) y el pH del agua al menos dos veces al día (y más seguido cuando la piscina se esté usando mucho) para asegurarse de que sean adecuados:

  • Entre 1 y 10 partes por millón (ppm) de cloro libre o entre 3 y 8 ppm de bromo
  • pH entre 7.2 y 7.8

Si el pH de la piscina está demasiado alto o demasiado bajo, puede causar problemas, incluso hacer que el cloro o bromo tenga menos capacidad para eliminar microbios. También puede causar irritación a los ojos y la piel de los nadadores y dañar las tuberías y otros equipos de la piscina.