Los Santiago Vázquez: pilares del más resonante Festejo de Reyes

Foto suministrada

Mucho se ha escrito sobre la celebración religiosa y cultural de mayor trascendencia en la Ciudad de los Poetas. Sin embargo, poco se conoce de quienes han transformado la Fiesta de los Tres Santos Reyes de Juana Díaz en un evento de clase mundial.

Ese es el caso de la familia de William Santiago Figueroa, actual administrador de la Casa Museo de los Santos Reyes y pasado presidente del Consejo Juanadino Pro Festejo de Reyes.

En silencio y tras bambalinas, este patriota ha sido puntual para que el festejo más resonante del Belén de Puerto Rico crezca y prevalezca, incluso, desde que se estrenó décadas atrás como presidente del consejo: una época en la que levantar el festejo y su renombre implicaba un acto de sacrificio personal.

Asimismo, William ha sido clave para identificar talentos con extraordinario potencial que, al costo de sacrificios personales y familiares, han inyectado valiosas memorias a nuestra formación individual y colectiva.

La semilla

Aunque el origen de esta celebración juanadina se remonta al 6 de enero de 1884, el consejo se fundó en el año 1978 con feligreses de la Parroquia San Ramón Nonato de Juana Díaz, y se organizó para dar más formalidad a la Fiesta de Reyes.

“Comencé a trabajar de lleno con la Fiesta de Reyes desde el 1991, cuando me reclutaron para ser presidente de la Junta de Directores del consejo. Desde entonces he estado ligado diariamente a esta tradición”, comentó don William.

Con él coincidió su hijo William John Santiago Vázquez, quien, siguiendo los pasos de su padre, preside al presente la organización.

“Los juanadinos nacimos en esta tradición y es mandatorio que todo el mundo desde chiquito sea parte de las fiestas, se vista de pastor y participe. Así que llevamos toda la vida ligados a la Fiesta de Reyes”, comentó.

William John acepta que, aunque es gratificante dedicar su vida a esta tradición, es mucho trabajo y requiere preparación a lo largo de todo el año.

“El consejo se reúne por lo menos una vez al mes, y desde octubre lo hacemos semanalmente”, explicó. “Este año retomamos la realización de visitas en diciembre y desde el día 13 hemos hecho 21 de estas. Se hicieron visitas más íntimas a centros, hospitales, hogares y escuelas, incluyendo la que hemos hecho desde hace diez años a GoGo Foundation. Esa es una actividad bien especial para nosotros. Todo esto nos dio una carga adicional a la Caravana con la que visitamos los pueblos y las festividades del 6 de enero en Juana Díaz, pero lo hacemos con mucho amor y cariño”, agregó William John.

Sobre la caravana, también admitió que “hubo un momento en la historia nuestra que la tradición de los reyes comenzó a decaer, al igual que la tradición de las promesas y de la cajita (para la hierba)”. Esto ante el ímpetu por Santa Claus y las fiestas del 25 de diciembre.

“Todo era como si estuviéramos en el polo norte. Y fue mermando la tradición nuestra y el verdadero sentido de la Navidad, que es el nacimiento del niño Jesús”, contó.

Pero esto cambió dramáticamente hace 14 años.

“En 1984, cuando se celebraron los 100 años de la Fiesta de Reyes, se decidió hacer el monumento que está en la plaza de Juana Díaz. El artista que lo hizo, Naldo de la Loma, que es natural de Barranquitas, le hizo un pedido al Consejo de que esa obra fuera primero a su pueblo. Te podrás imaginar ese viaje desde el Viejo San Juan, con ese monumento en una plataforma, hasta Barranquitas y después hasta Juana Díaz”, afirmó William John.

“Pero, el paso de ese monumento de los Reyes Magos hizo que la gente saliera a ver los reyes por el trayecto y después su llegada aquí a Juana Díaz. Ahí nació la idea de la caravana. Muchos pueblos volvieron a revivir la tradición de los reyes y hasta tienen sus propios reyes. Nos alegra saber que hemos despertado esa tradición”, afirmó William John.

Esta devoción, a su vez, ha motivado que los Reyes Magos de Juana Díaz se hayan trasladado a rincones tan cercanos y distantes como República Dominicana, Cuba, México, Colombia, Venezuela, España y Estados Unidos.

Sin embargo, el encuentro que marcó su historia, según el administrador de la Casa Museo, ocurrió en el año 2004, cuando fueron recibidos en El Vaticano por el fenecido papa Juan Pablo II.

“Eso nos marcó a todos. Porque ese encuentro con Juan Pablo II, que ahora es un santo de la Iglesia Católica, marcó la historia de estas fiestas. Ese mismo año, el 2 de enero, se inauguró la Casa Museo de los Santos Reyes, que era un sueño del consejo. El propósito principal de la Casa Museo es mantener viva la tradición para que las futuras generaciones la tengan como modelo, y puedan continuar celebrando la fiesta como se hace hasta ahora”, explicó William padre.

Y ese propósito se ha cumplido como una promesa. La Casa Museo ha ayudado a perpetuar y enaltecer a estas tres legendarias figuras y se ha transformado en peña para miles de boricuas que a lo largo del año llegan a Juana Díaz para auspiciar, desde sus exposiciones de arte itinerantes, hasta las retretas musicales.

Ajuar de reyes

Llama la atención que las piezas de arte más vistas en todo el mundo, los propios Reyes Magos las llevan literalmente sobre sus hombros donde quiera que engalanan con su presencia. Y estas son sus vestimentas.

Durante años, costureras de Juana Díaz se han dedicado con afán y pasión a crear, mantener y restaurar los atuendos que visten los Reyes Magos.

Esto bajo la supervisión de Carmen Nilda Vázquez Núñez, o Carmita como afectuosamente le llaman, quien es otro importante pilar de la familia que custodia esta tradición juanadina.

“Desde que estoy aquí, siempre me he encargado de la vestimenta de los reyes. Comencé con la familia Rosario, quienes fueron los precursores de esta fiesta. Yo miraba lo que ellos hacían, les ayudaba y con el tiempo comencé a hacerme cargo. Cuando creo que los reyes necesitan unas capas nuevas, me doy a la tarea de irme para las pocas tiendas de tela que quedan, porque han desaparecido casi todas. Y voy buscando aquellas que serían más fáciles para trabajar y las que sean más bellas. Siempre pienso en el personaje de cada uno de ellos y la tela que iría mejor con cada uno”, expresó Carmita.

Y tener en cuenta las características de cada rey mago para seleccionar su ajuar, se volvió un ejercicio más sublime cuando su hijo, William John, comenzó a formar parte de los escogidos para vivir esa experiencia.

Esto a pesar de que la anécdota que salta inmediatamente de sus recuerdos es la vez que su hijo se cayó de un caballo durante el desfile que comienza frente a la Casa Museo en la Cuesta de los Monclova, hasta la plaza.

“Vino mi esposo y me dijo: “Willie John se cayó del caballo”, me preocupé porque él tenía un problema en la cadera. Cuando llegó a la plaza, lo miraba y él me hacía señas de que estaba bien. Pero yo sabía que no estaba bien. Al terminar me dijo que tenía mucho dolor. Estuvo todas esas horas con el dolor. Para mí ha sido uno de los momentos más difíciles en mi vida”, confesó.

Aun así, madre e hijo reconocen que cuando la persona asume su rol de rey mago, dejan de ser ellos mismos.

“Dejan de ser la persona que son para convertirse en ese rey. Y se les nota en la cara”, dijo Carmen Nydia.

“Uno no siente nada. Cuando uno se pone la vestimenta, hay una transformación. Solamente se puede entender si se vive”, agregó William John.

Y mientras platicaban sin cesar sobre los preparativos para la próxima celebración, salieron a flote nuevas metas y proyectos. Entre ellos, aceptar una invitación para compartir con miles de puertorriqueños en el estado de Florida e, incluso, volver a Italia para un ansiado encuentro con el Papa Francisco.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.