Licenciada ponceña emprende agendas para niños con necesidades

Foto: Suministrada

PONCE – Tras la situación de los temblores en la región sur y luego la pandemia, la licenciada Stephany Rosaly Sampoll, patóloga del habla y lenguaje decide emprender y reinventarse creando artículos educativos y terapéuticos para profesionales y niños con necesidades especiales. 

El verse privada de tener un lugar fijo para ofrecer sus servicios la llevó a un proceso creativo para ingeniarse cómo comunicarse con sus pacientes de manera efectiva sin tener que cargar con muchos materiales, los cuales eran pesados, podía perderlos con la lluvia o simplemente no tenía dónde ponerlos. 

“Yo trabajo en dos corporaciones y una de ellas es con niños con autismo y necesidades especiales. Luego de los temblores nos vimos con la necesidad de movernos a una cancha a ofrecer los servicios terapéuticos, lo cual era una responsabilidad bien grande para nosotros cómo explicarle a un niño con autismo que tiene que esconderse debajo de una mesa. En adición, veía a mis colegas cargando con un montón de bultos, de momento comenzaba a llover y todo se mojaba”, explicó la licenciada Rosaly sobre las dificultades que iba enfrentando. 

Del mismo modo, indicó que en ocasiones tenían que ofrecer los servicios en las casas de los pacientes y con ellos debía movilizar sus materiales. 

“Y ahí fue que me inspiré con las agendas visuales portátiles y empecé a hacer muestras conmigo, empecé a comprar diferentes materiales y ver cómo yo podía crear algo que fuera portátil, funcional, que no se dañara al mojarse”, narró la joven ponceña, quien además es modelo y bailarina. 

Después de ese momento creativo de prueba surge la pandemia y con más razón le encuentra mayor utilidad a su invento de las agendas visuales portátiles, porque les obligan a cada vez que usan los cubículos de terapia, llevarse todos sus materiales y desinfectar el área. 

Foto: Suministrada

“Básicamente el objetivo de la agenda visual es potenciar la comunicación funcional a través de la identificación o evocación de actividades que se van a realizar durante un periodo de tiempo. Usualmente las agendas visuales se ponen en la pared, pero cuando yo estaba en la cancha no tenía pared. Básicamente es para guiar al paciente y usualmente se usa con niños con autismo”, detalló la licenciada. 

Por ejemplo, en tiempos tan difíciles cómo ahora -donde hay temblores y a la misma vez una pandemia- hay que ingeniarselas para explicarle a estos niños que deben usar mascarilla, que deben lavarse las manos, que deben cubrirse bajo una mesa en caso de un temblor, etc., y para detallar todo eso funciona la agenda visual portátil. 

“Hay niños con autismo que no son verbales y se comunican con intercambio de imagen. Yo le enseño una imagen y así ellos identifican lo que tienen que hacer”, señaló la Patóloga del Habla y Lenguaje. 

Así mismo explicó que “las agendas visuales sirven para preparar a ese paciente, para anticipar y comprender, para tener una orden de secuencia, facilitar las estructuras de lo que vamos a hacer, planificar la información e inclusive se puede usar como comunicador porque hay niños que de momento te sacan una imagen de comida y te está comunicando con eso que quiere comer”. 

Al principio la licenciada Rosaly preparaba las agendas visuales portátiles para uso personal y el de sus compañeros, pero ante la necesidad de los padres y otros profesionales surgió la oportunidad de hacerlos para la venta a un bajo costo. 

Las personas que quieran saber más información o conseguir una de estas agendas puede visitar la página de Instagram Paminclusión, llamar al 787-673-0501 o escribir al correo electrónico stephanyrosaly@hotmail.com