Leones del BSN: Buscan reencontrase con la ruta ganadora

Wilhelmus Caanen espera una reacción que coloque a los Leones en una mejor posición.

Foto archivo

Cuando todo parecía indicar que los Leones de Ponce cerrarían fuerte la primera mitad de la temporada del Baloncesto Superior Nacional (BSN), llegó el desplome.

El equipo que aterrorizaba a sus adversarios con su poderosa ofensiva, perdió su magia de la noche a la mañana y ahora atraviesa la peor racha que han sufrido en el torneo.

Racha que hasta el domingo en Guayama sumaba cuatro derrotas seguidas, lo que unido a la vigorosa reacción en los últimos juegos de los finalistas del pasado torneo -Arecibo y Bayamón- ha ataponado a los Leones en las posiciones del medio del standing.

“Es preocupante. Nosotros tenemos un compromiso legítimo y estamos tratando de hacer los ajustes necesarios, dándole la confianza y las herramientas a los jugadores para poder enderezar el barco y volver a ser el equipo que fuimos”, expresó preocupado el dirigente de los Leones, Wilhelmus Caanen.

Aun así, el coach ponceño tiene una teoría de lo que ha provocado la baja productividad del quinteto en los últimos desafíos.

“La corta rotación a principios de temporada, ese desgaste puede haber tenido algún efecto y los demás equipos han ido mejorando, y probablemente hemos caído en un ‘slump’ colectivo, tanto defensivo como ofensivo”,

No hay dudas que el mayor problema que ha tenido Ponce es en la defensa, ya que en los primeros 21 encuentros le permitían a los contrarios 95.3 puntos por juego: una cifra que solo supera a la de Fajardo, a quienes les anotan 96.9 puntos por choque.

“Nosotros hacemos los ajustes todos los días, practicamos defensa. Yo creo que la defensa es algo que está en tu DNA, que tienes que tener mucho deseo de hacerlo. No todo tiene que ser por el libro, sino una disposición del colectivo, y es importante reconocer las fortalezas y debilidades de cada jugador”, señaló.

Recientemente, los Leones realizaron un cambio en el que enviaron a Derek Reese a Fajardo a cambio del pivot de 7’- 0” de estatura Matt López.

Los Leones esperan que López, quien promedió ocho puntos y 4.6 rebotes por juego con los Cariduros, le de mayor presencia defensiva en la pintura.

“Es un cuerpo grande en la pintura que coge rebotes y pienso que Matt va a ser de gran ayuda para nosotros”, añadió.

Ante la realidad de una pobre defensa, el equipo se apoyaba en su poderosa ofensiva para sumar victorias, llegando a promediar hasta 100 puntos por juego.

Esa ofensiva, no obstante, ha desaparecido en los últimos dos encuentros en los que Ponce marcó 80 ante Arecibo y 63 -su total más bajo en la temporada- frente a Guayama.

“Los equipos hacen sus ajustes, conocen los jugadores y, a pesar que le cambiamos las rutas ofensivas los contrarios, ‘scoutean’ a los jugadores y eso es algo que tenemos que trabajar para no permitir el juego individual, sino irnos con uno colectivo”, aceptó el coach que está en su segunda temporada al frente del equipo.

En medio de la racha negativa, a los Leones aún le restan dos juegos en la carretera -frente a Mayagüez y el domingo en Fajardo- antes de regresar a “la Casa de Pachín” el miércoles, 8 de mayo, para recibir a unos calientes Capitanes de Arecibo.

“Yo no voy a perder la confianza, estoy claro de lo que tengo en mis manos y los jugadores están conscientes de que tenemos que mejorar, que tiene que haber un compromiso, pero a la hora de la verdad se va hacer lo que se tiene que hacer, pero tenemos que representar este equipo lo mejor posible y hasta ahora hemos sido muy inconsistentes”, aceptó Caanen.