Las comunidades: excluidas de “prioridades” en la Alcaldía de Ponce

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Justo antes de iniciar otro viaje no anunciado a Washington, D.C., la alcaldesa de Ponce María Meléndez Altieri presentó una lista de diez proyectos “prioritarios” que presuntamente serán financiados con asignaciones futuras del Gobierno Federal, bajo el plan de recuperación del huracán María.

Las obras que requerirán una inyección combinada de $18 millones -que no han sido asignados- se concentran en la rehabilitación de instalaciones recreativas y turísticas que el propio ayuntamiento descuidó por años y cuyo mal estado se agravó en septiembre del 2017 con el paso del temporal.

Estas incluyen el Teatro La Perla, la Piscina Víctor Vassallo, el Parque Julio Enrique Monagas, el Complejo Recreativo La Guancha, la sede de Ponce Servicios, el Polideportivo Los Caobos, el Parque Pasivo Enrique González de La Playa, la Biblioteca Mariana Suárez de Longo, el Puerto de Ponce y el Estadio Francisco “Paquito” Montaner.

No obstante, la lista excluye numerosas obras de reconstrucción e infraestructura reclamadas desde hace año y medio por decenas de comunidades ponceñas desprovistas de la atención municipal, lo que provocó desde frustración hasta indignación entre líderes consultados por La Perla del Sur.

“Mientras la alcaldesa habla del Teatro La Perla y el Parque Monagas, la gente en las comunidades sigue pasando por calles intransitables y por puentes agrietados. Todavía tienen que cortar la maleza a la orilla de la carretera porque el Municipio no lo hace, y todavía tienen que desyerbar los parques para que sus hijos tengan dónde jugar”, sentenció Ernie Rivera Collazo, portavoz de comunidades que aglutinan a miles de familias en Tibes, La Mocha, Monte Llanos, La Cuchilla y Río Chiquito.

Además opinó que las anunciadas “prioridades” municipales comprueban cuán enajenada de la realidad está la administración municipal, incluso, a 17 meses del pasó del huracán María.

“Se escogieron diez proyectos simpáticos”, continuó. “Estoy de acuerdo con que se arregle La Guancha porque tiene una importancia económica para la ciudad, pero en esa lista hay proyectos que no deben ir por encima de la seguridad de los ciudadanos”.

“Hay necesidades de infraestructura en todas las comunidades de Ponce que no están siendo atendidas y esto es la confirmación pública de que nuestras necesidades no son prioridad para la administración”, añadió.

“Y verás que todos esos proyectos van a empezar justo cuando empiece el año eleccionario”, abundó. “Porque al final de cuentas, de eso es que se trata para ellos, de sacarle provecho político a las obras que pague el Gobierno Federal. Es importante que la gente entienda esto”.

Excluida la Villa Pesquera

Por su parte, el líder cultural y comunitario de La Playa de Ponce, Gilberto Limardo Rodríguez, cuestionó cómo se han obviado necesidades apremiantes de este sector, como mejoras a la Villa Pesquera y el dragado de su canal.

“El canal que da acceso a los pescadores requiere un dragado mayor y un rompeolas, porque tras María recibió mucho sedimento”, afirmó. “Esto (Villa Pesquera) produce empleos y crea autosuficiencia. Son muchos los pescadores que viven de esto y que tienen que limitarse a embarcaciones muy pequeñas por los problemas en el canal”.

De igual forma, el veterano abogado argumentó que en la lista debió figurar un remedio al grave problema de sedimentación en el canal del Río Portugués. “Cada vez que llueve, se desborda y eso afecta a comunidades como El Salistral con aguas contaminadas”, explicó.

“Estos son dos proyectos medulares que debieron ser incluidos en la lista de prioridades”, insistió.

Entretanto, Sory Méndez Laracuente, líder comunitaria del barrio La Carmelita, dijo no estar sorprendida con las prioridades del ayuntamiento ponceño, ya que desde octubre de 2017 sus ejecutivos han declinado toda comunicación.

“Aquí no ha cambiado nada, no se ha atendido nada. Las carreteras y puentes siguen igual. Vinieron a poner unos anuncios de que van a hacer algo en una carretera, pero aquí no ha pasado nada”, sostuvo.

“Salió esa lista de proyectos que ellos dicen van a ser prioridad y aquí ninguno de los representantes o senadores ha salido a reclamar que se incluyan proyectos para las comunidades que representan. Ninguno”, recalcó.

Lourdes Rivera Vázquez, portavoz de sectores como Baldorioty y Borinquen, tampoco pudo esconder su frustración. “No nos toma por sorpresa, porque cuando decidieron cuáles iban a ser las prioridades, nunca consultaron a comunidades como El Salistral y Borinquen”, declaró.

“Esto es darle un ‘brochazo’ a Ponce para que, a primera vista, las personas vean que se hizo algo, pero no resuelve en nada los problemas en las comunidades. Eso ni se menciona”, continuó.

“Hace años se habló de asignar $100 mil a la comunidad Borinquen como parte del llamado Presupuesto Participativo que tanto promocionaron, y los ‘chavos’ nunca llegaron. Es obvio que el dinero federal tampoco iba a llegar”, añadió.

Contratos y poco avance

Tras la publicación de la lista, la alcaldesa de Ponce también celebró la asignación de $3.5 millones de FEMA para contratos de arquitectos y diseño de obras dirigidas a la recuperación de la ciudad.

Incluso, en un vídeo grabado y transmitido desde la capital federal, Meléndez Altieri calificó la promesa de fondos aún no desembolsados como un logro que adjudicó al contrato que firmó con la ex vicealcaldesa de Guaynabo, Aurialis Lozada Centeno, quien a su vez subcontrató al excandidato a la gobernación por el Partido Nuevo Progresista, el ingeniero Carlos Pesquera Morales.

Desde septiembre de 2017, Lozada Centeno ha logrado contratos en la Alcaldía de Ponce por un tope de $632,280, para realizar reclamaciones de asistencia pública a FEMA.

La presunta asignación de $3.5 millones de FEMA, sin embargo, deja al descubierto lo poco que ha avanzado la gestión para lograr desembolsos de esa agencia federal, observó Rivera Collazo. A su juicio, además, denotan el grado de desesperación de la alcaldesa por justificar los jugosos contratos otorgados a Lozada Centeno.

“Estos fondos ni siquiera son para comenzar las obras. Esto es para hacer diseños. Va año y medio y todavía estamos bien al principio de todo este proceso burocrático. Lo que se busca realmente es dar la impresión de que se está haciendo algo, cuando realmente no se ha avanzado casi nada”, planteó el líder comunitario.

“¿Qué se ha logrado aquí en 17 meses? Una asignación de $3.5 millones para hacer diseños. Esto ha sido un fracaso y no hay suficientes relaciones públicas para esconderlo. No se puede tapar el cielo con la mano”, sentenció.

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