La pandemia contribuye a la aparición de “La fatiga del Zoom”

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Puerto Rico – Realizar el estudio, el trabajo, actividades, eventos y hasta reuniones familiares a través de plataformas virtuales ha traído consigo lo que ha sido denominado como “La fatiga del Zoom”, explicó a La Perla del Sur, el Dr. Amílcar Colón Cortés, psicólogo clínico y Catedrático Auxiliar en el Departamento de Psicología en Ponce Health Science University (PHSU). 

“Podemos definir la fatiga del Zoom como un estado de hastío, cansancio y aburrimiento que puede sentir un usuario -una persona-  al atender múltiples reuniones, clases, eventos, actividades familiares, clericales… durante el día. Los efectos causados por esta fatiga pueden ser perjudiciales en un ambiente didáctico, de aprendizaje y lo hemos visto en estudiantes y padres quejándose. Es algo que tenemos que atender”, destacó el Dr. Colón Cortés. 

Entre los síntomas de la fatiga del Zoom -según mencionó- se encuentran: dificultad para concentrarse, agotamiento físico, ansiedad, estrés, irritabilidad, problemas oculares (por observar una pantalla fijamente), dolor de cabeza, entre otros. 

En este particular, el Dr. Colón Cortés quiso citar al Profesor Jeremy Bailenson, fundador del laboratorio virtual de la Universidad de Stanford, quien recientemente publicó un artículo en la revista Tecnology, Mind and Behavior sobre las consecuencias de la fatiga del Zoom y algunas estrategias para combatirla. 

En el artículo, Bailenson menciona como primera consecuencia el contacto visual en exceso altamente intenso. Con esto se refiere a que las personas no están acostumbradas a tener contacto visual y a mirarse fijamente constantemente, lo que puede provocarles estrés. 

La segunda consecuencia que menciona es admirarte a ti mismo. Con esto hace referencia a que la persona se ve a sí misma constantemente, lo que puede tener efectos negativos e inflar su ego. 

En tercer lugar, menciona la movilidad habitual reducida. Con esta consecuencia hace referencia a que la persona prácticamente está como encajonado en un mismo lugar por muchas horas y su movimiento se ve limitado grandemente a modos que no son naturales. 

En cuarto y último lugar, Bailenson menciona que hay mayor carga cognitiva. Esto puede provocar cansancio y estrés, ya que la persona trata de interpretar el asunto del lenguaje no verbal que se ve reducido en una pantalla. 

Para combatir estas consecuencias, Bailenson también menciona en su artículo 4 estrategias. La primera de ellas es utilizar los periodos de descanso. Con esto invita a que la persona aproveche los tiempos libres para levantarse, estirarse, relajarse y moverse. 

En segundo lugar, aconseja crear un ambiente relajante y apropiado. Con esto exhorta a que se busque un espacio -diferente al dormitorio- que se adecue perfectamente a un lugar de estudio o trabajo. 

En tercer lugar, señala como importante la postura. Para ello aconseja tener una silla cómoda y acogedora donde pueda pasar muchas horas y mantener en ella una buena postura. 

En cuarto y último lugar, Bailenson indica que es imprescindible tener un espacio libre de distracciones. Con ello se refiere a que no haya otros distractores como el televisor o la radio que impidan mantener la atención en el proceso de aprendizaje o en la reunión o evento del que participa. 

El Dr. Amílcar Colón Cortés es psicólogo clínico, consultor en Psicología Deportiva, Psicología Escolar y Catedrático Auxiliar en Ponce Health Science University. 

Posee una Certificación Profesional en Terapia Cognitivo Conductual (TFCBT) focalizada en Trauma de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur (MUSC, por sus siglas en inglés). 

Actualmente tiene práctica clínica en: 2351 Blvd Luis A Ferré, Ponce, PR 00717-077. Número de la Oficina: 939-285-3344.