A la calle cifra indeterminada de empleados municipales en Ponce

Al cierre de esta edición, representantes de la alcaldesa no han respondido a requerimientos de información y el ayuntamiento no ha precisado el número de empleados transitorios cesanteados. Tampoco sus motivaciones.

Gracias y adios. Decenas de empleados transitorios en el Gobierno Municipal de Ponce perdieron su empleo al cierre del pasado mes de octubre, luego de que la administración de la alcaldesa María Meléndez Altieri optara por no renovar sus contratos.

A solo semanas del paso del huracán María, los trabajadores fueron notificados mediante cartas firmadas por el administrador de la ciudad, Félix Camacho Nogués, constató La Perla del Sur.

En estas solo se informa que el nombramiento transitorio del empleado vence el 31 de octubre, sin ofrecer explicación adicional del por qué de la cesantía.

Al cierre de esta edición, representantes de la alcaldesa no han respondido a requerimientos de información y el ayuntamiento no ha precisado el número de empleados transitorios cesanteados. Tampoco sus motivaciones.

“En la situación que está viviendo el país, esto demuestra una falta absoluta de sensibilidad y consideración hacia unos empleados que han estado trabajando en unas condiciones difíciles”, reaccionó por su parte Marlese Sifre Rodríguez, portavoz de los empleados no unionados del Gobierno Municipal de Ponce

“A nadie se le ocurre sacar a empleados en momentos en que los necesitas, cuando hay tanto trabajo por hacer”, añadió.

Ante la precariedad fiscal, la Alcaldía de Ponce redujo a 30 días la duración de los contratos transitorios al inicio del actual año fiscal 2017-2018. Por dicha razón, están sujetos a renovación mensual.

En años previos, la renovación era anual.

“Quizás no es ilegal, pero es completamente inmoral tener a una persona trabajando de mes a mes, con la incertidumbre constante de no saber si va a tener trabajo”, continuó Sifre Rodríguez.

“Nadie puede vivir tranquilo así, pero como tienen un desastre en las finanzas del Municipio, pues que el empleado pague entonces el precio de la incompetencia administrativa”.

“Esto no es de ahora, esto no es por culpa del huracán. Cuando tú quiebras un municipio como lo ha hecho la alcaldesa de Ponce, estas son las consecuencias. Ni siquiera saben si le pueden pagar a los empleados de un mes a otro y cuando surgen situaciones imprevistas son incapaces de manejarlo, porque ya estaban quebrados”, agregó.

Entretanto, el legislador municipal por el Partido Independentista Puertorriqueño, Justiniano Díaz Maldonado, criticó que las cesantías ocurran mientras hay solo tres brigadas repartiendo suministros a las comunidades de una ciudad con sobre 150 mil habitantes, tarea para la cual urgen más empleados municipales.

“Ahora se está hablando de hacer una cuarta brigada, pero eso simplemente no da abasto. Están tardando demasiado y se pudo haber acelerado mucho hace semanas”, dijo Díaz Maldonado.

“Nunca hubo un plan de contingencia y por eso ves esta desorganización”, añadió.

¿Vacaciones?

Por otra parte, el legislador municipal denunció que a pocos días del evento atmosférico y en plena emergencia, un número no determinado de empleados municipales recibieron órdenes de sus supervisores para “irse por vacaciones”, debido a que “no había trabajo”.

Esto, a juicio de Díaz Maldonado, ilustra el nivel de confusión, desorganización e improvisación imperante en la respuesta municipal a la emergencia.

Su denuncia fue validada por Sifre Rodríguez, quien confirmó que, al igual que muchos otros, recibió instrucciones para “irse por vacaciones” al reportarse a su centro de trabajo el lunes posterior al huracán.

“A Manejo de Emergencias nos personamos muchos empleados, incluyendo compañeros con botas puestas, dispuestos a hacer lo que había que hacer, pero dieron las 10:00 de la mañana y no hubo instrucción alguna. Cuando me reporté a mi departamento me dijeron que me tenía que ir de vacaciones”, afirmó Sifre Rodríguez.

“Esto ni siquiera es falta de planificación, es falta de sentido común. Tú lo cuentas y nadie te lo cree. En medio de esta crisis, mandar los empleados de vacaciones es la cosa más absurda que te puedes imaginar”, añadió.

La Perla del Sur supo además que algunos empleados solicitaron específicamente ser reasignados a tareas de recuperación, incluyendo en centros de acopio, pero fueron instruidos por su supervisor a “irse por vacaciones”. En otros casos, se cargaron días por licencia por enfermedad.

Sifre Rodríguez aclaró que algunos de ellos rehusaron acogerse a vacaciones por no contar con balances a fondo o para no perder el beneficio de desempleo parcial, ayuda de la cual dependen para suplementar su ingreso tras la reducción de jornada.

Aun así, durante una entrevista radial efectuada la pasada semana, el presidente de la Legislatura Municipal de Ponce y exesposo de la alcaldesa, Rafael Mateu Cintrón, negó que Meléndez Altieri haya dado órdenes para despachar empleados municipales por vacaciones.

En su lugar, dejo entrever que se trataba de acciones unilaterales por parte de varios jefes de dependencia.

“Ellos (administración) ahora dicen que ella no lo sabía y a mí me cuesta mucho creerlo, porque aquí la autoridad nominadora es ella. Es imposible que ella no supiera que mandaron empleados por vacaciones”, respondió Díaz Maldonado.

La Perla del Sur solicitó el pasado lunes, 6 de noviembre, entrevista con el Administrador de la Ciudad a través de la directora de la Oficina de Comunicaciones municipal, Darisabel Texidor Guadalupe, pero tras el pedido escrito no hubo respuesta.