Insisten en cierre de la empresa AES tras encallar barcaza con cenizas tóxicas

El gobernador Pedro Pierluisi Urrutia mantiene hermético silencio ante pedido de reunión urgente por parte de las comunidades afectadas por la carbonera

Foto: Leandro Fabrizi / CPI

PEÑUELAS – Activistas contra la quema de carbón en Puerto Rico, insistieron en el cierre de la planta de la empresa AES, luego de que una barcaza con miles de toneladas de cenizas tóxicas, provenientes de las instalaciones de Guayama, encallara cerca de la costa de Florida en Estados Unidos.

Hace dos semanas la barcaza Bridgeport, encalló a una milla del canal de acceso al Puerto de Jacksonville en Florida, transportando 12,000 toneladas del desperdicio industrial de la carbonera AES. Una cantidad similar de cenizas tóxicas fueron transportadas entre los meses de julio y agosto de 2017, a los vertederos de Peñuelas, durante los 18 operativos de movilización respaldados por la Policía de Puerto Rico.

La empresa AES se ha visto obligada a exportar las cenizas tóxicas, tras la aprobación el pasado año de la Ley 5-2020.

Yanina Moreno Febre, portavoz del Campamento contra cenizas en Peñuelas, aseguró que el cierre de la carbonera AES es impostergable.

“Esta situación pone en evidencia una vez más la urgencia de cerrar la planta de carbón, que lo que hace es generar desperdicios peligrosos y muy difícil de disponer. Esto no es un accidente, es una negligencia ambiental, porque AES es una compañía criminal que ha ocasionado muchísimo daño en nuestra isla, con la complicidad del gobierno, bajo distintas administraciones. La lucha no ha terminado”, dijo Moreno Febre.

“Lo que es malo para nuestra gente, es malo para todos. Insistimos en el cierre inmediato de la planta de carbón, para evitar la propagación dentro y fuera del país, de la contaminación y las enfermedades que producen las cenizas tóxicas. Además, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales debe monitorear las áreas donde se han depositado sobre 2 millones de toneladas de cenizas, y AES debe asumir su responsabilidad por el daño al ambiente y la salud de las personas. Es hora de que AES cese y desista de asesinar a nuestra gente, y se vaya de Puerto Rico”, añadió.

De igual forma, Alberto Colón Del Valle, líder comunitario de la comunidad Miramar en Guayama, aseguró que este incidente demuestra lo peligrosa que es la AES.

“Seguimos viendo el daño que sigue ocasionando AES. ¿Por qué están tan preocupados de que las cenizas caigan al mar desde la barcaza encallada? Porque saben que las cenizas son peligrosas y tóxicas. Allá trabajan para que no caigan al mar y contamine el fondo marino, y aquí nos las tiran en todos lados. Si allá hace daño, acá también.  Nosotros somos seres humanos igual que ellos”, comentó Colón.

“Veo a diario el efecto de la carbonera AES en mi comunidad. Las consecuencias de esa contaminación la vamos a sufrir por 10 o 15 años. Pero, queremos evitar que AES siga haciendo daño a otras personas. Esto lo podemos resolver con el cierre de la planta de carbón. Es la solución para nosotros y para todos”, aseguró.

Por último, Víctor Alvarado Guzmán, del Comité Diálogo Ambiental de Salinas, resaltó el hermético silencio que el gobernador Pierluisi mantiene sobre el tema de la carbonera.

“El gobernador se ha negado a reunirse con las comunidades afectadas por la carbonera AES. El pasado 8 de enero le entregamos una carta, solicitando la reunión, y ni siquiera ha contestado la misma. Esperamos que a Pierluisi no se le esté haciendo difícil desligarse de su pasada relación de cabildero de AES, y que sea por eso que no acepta reunirse con las personas afectadas por la carbonera. El gobierno le sigue fallando a las comunidades”, dijo Alvarado.