Informe revela faltas de control significativos en las operaciones fiscales de Quebradillas

La auditoría, de seis hallazgos, señala que el Municipio pagó 18,047 dólares al contratista del centro comunal sin contar con la inspección y certificación final del ingeniero contratado.

La contralora, Yesmín Valdivieso, (Foto: Cybernews)

SAN JUAN – La Contraloría de Puerto Rico emitió el martes una opinión cualificada de las operaciones fiscales del Municipio de Quebradillas.

El Informe revela que el Municipio llevó a cabo proyectos de construcción por 180,479 dólares, sin los permisos de la Oficina de Gerencia de Permisos y sin la fianza requerida. Los permisos para la construcción de un centro comunal y de la biblioteca electrónica en el Barrio Terranova se obtuvieron 25 días después, y la fianza a la primera enmienda de dicho contrato, 27 días después. Una situación similar se había mencionado en el Informe de Auditoría M-16-46 de 2016.

La auditoría, de seis hallazgos, señala que el Municipio pagó 18,047 dólares al contratista del centro comunal sin contar con la inspección y certificación final del ingeniero contratado. Además, desembolsó 146,494 dólares al contratista de los baños y kioskos del Coliseo Raymond Dalmau, sin la firma del ingeniero inspector del proyecto. Esta situación pudo resultar perjudicial, en caso de que el contratista facturara trabajos no realizados a la fecha del pago, entre otros efectos.

La dirección de Finanzas del Municipio, no realizó la obligación de los créditos presupuestarios necesarios para pagar contratos de construcción y servicios profesionales, sino hasta seis semanas después y en algunos casos, luego de haber comenzado a recibir los servicios. Además, remitieron al Registro de Contratos de la Oficina del Contralor (OCPR), las copias de contratos y enmiendas ascendentes a 435,566 dólares, hasta seis meses luego de otorgados, contrario a lo que dispone la ley y la reglamentación vigente.

Los auditores de la Contraloría develaron que el 75 por ciento de los casos informados de incidentes de pérdidas e irregularidades, no se investigaron y fueron notificadas a la Oficina del Contralor hasta 14 meses después. Al respecto el Informe recomienda al alcalde, que se asegure notificar los accidentes con los vehículos y la pérdida de propiedad a la Oficina del Contralor, dentro del tiempo establecido.

En Quebradillas no se realizaron evaluaciones de desempeño del personal municipal para el periodo auditado, a pesar de contar con un Sistema que requiere que se evalúen a los empleados una vez al año. Tampoco en el proceso de reclutamiento de personal, verificaron ni investigaron las referencias de los 147 empleados nombrados durante ese periodo. El Municipio no contaba con planes anuales de capacitación del personal, y no había actualizado el Reglamento de Personal ni el Plan de Clasificación de Puestos.

Contrario a la Ley 81-1991 de Municipios Autónomos, la Unidad de Auditoría Interna no había realizado al 30 de junio de 2018, auditorías sobre los controles, procedimientos y el funcionamiento de contabilidad. Esta situación impide mantener una fiscalización eficaz de las finanzas y operaciones del Municipio.

El Informe de Quebradillas comenta que el municipio mantenía 50 empleados clasificados como transitorios hasta por más de 24 años. Además, al 30 de junio de 2018, el Municipio tenía dos demandas civiles por 1.2 millones de dólares pendientes de resolución por los Tribunales.

Otro Comentario Especial señala, que el Municipio no había devuelto unos 28,876 dólares a la Administración para el Cuidado y Desarrollo Integral tras esta agencia detectar que el director del programa Child Care Development Fund, no cumplía con los requisitos de preparación académica requerido.  El alcalde removió de su puesto al empleado, pero al 2 de mayo de 2018, todavía no había devuelto los fondos.

Este primer informe de Quebradillas, cubre el periodo del 1 de enero de 2015 al 30 de junio de 2018, y está disponible en www.ocpr.gov.pr.