¿Inevitable una cuarta dosis de la vacuna contra el Covid-19?

Aunque la necesidad de tres dosis se está volviendo evidente, aún no está tan claro cuánto tiempo dura esa protección, ni cuándo los anticuerpos disminuyen.

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Los informes clínicos más recientes sobre las dos dosis estándar de la vacuna para el Covid-19 sugieren que ambas no pueden brindar suficiente protección contra la infección con la variante Ómicron, a pesar de que aún ofrecen suficiente protección contra enfermedades graves y la muerte, lo que ha acelerado el lanzamiento de refuerzos en muchos países y los fabricantes de vacunas han anunciado que ya trabajan en versiones específicas para variantes.

No obstante, aunque la necesidad de tres dosis se está volviendo evidente, aún no está tan claro cuánto tiempo dura esa protección, ni cuándo los anticuerpos disminuyen.

Por lo tanto, por ahora se desconoce si se necesitará una cuarta dosis para combatir esto y, de ser así, cuándo se administrará.

Sobre esta posibilidad, aquí lo que opinan los expertos.

Cuarta dosis: ¿antes de lo esperado?

El director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, declaró a la cadena de noticias CNBC que podría ser necesaria una cuarta dosis después de que una investigación preliminar mostrara que la variante Ómicron puede socavar los anticuerpos generados por la vacuna Covid-19. También dijo que es posible que los necesitemos más temprano que tarde.

“Cuando veamos datos del mundo real, se determinará si el Ómicron está bien cubierto por la tercera dosis y durante cuánto tiempo. Y el segundo punto, creo que necesitaremos una cuarta dosis”, dijo Bourla.

“Con Ómicron tenemos que esperar y ver, porque tenemos muy poca información. Es posible que la necesitemos (cuarta dosis) más rápido”, agregó.

A pesar de estos comentarios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha decidido respaldar un lanzamiento global de vacunas de refuerzo y ha señalado que se necesitan más datos antes de tomar una decisión.

Otro tema sobre la mesa es el de acortar los intérvalos entre la segunda dosis y las dosis de refuerzo. Pero la doctora Mónica Gandhi, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de California en San Francisco, dijo que las investigaciones indican que administrarlas demasiado pronto no proporcionará tantos beneficios.

“Los datos hasta ahora respaldan la administración de refuerzos cuatro a seis meses después de la segunda dosis, pero espaciar las dosis en realidad aumenta la inmunogenicidad, por lo que no administraría antes de 12 semanas después de la última dosis”, opinó.

Tres dosis: mejor contra Ómicron

Por el momento, no hay datos suficientes para decir definitivamente si necesitamos una cuarta dosis. Sin embargo, un número creciente de informes muestran que tres dosis serán cruciales contra el Ómicron.

Un proyecto de investigación de Oxford publicado días atrás mostró que solo dos dosis de las vacunas AstraZeneca o Pfizer ofrecían poca protección contra una infección por Ómicron.

Sin embargo, Gandhi señaló que las vacunas de ARNm de dos dosis todavía protegen a las personas con la variante Ómicron de una enfermedad grave, refiriéndose a un estudio reciente publicado en Sudáfrica.

Este encontró que dos dosis proporcionaban hasta 70 por ciento de protección contra la hospitalización con Ómicron y un 33 por ciento de protección contra infecciones. Estas cifras fueron del 93 por ciento y del 80 por ciento para la variante del coronavirus Delta, respectivamente.

Los datos anteriores de Pfizer han demostrado que la administración de una dosis de refuerzo aumenta significativamente los anticuerpos neutralizantes, acercando la protección de la vacuna a la que proporcionaban dos dosis contra Delta.

De manera similar, un estudio israelí comparó a las personas que recibieron su segunda dosis hace cinco a seis meses y las que recibieron un refuerzo hace aproximadamente un mes. Según descubrieron, una tercera dosis proporcionaba una protección 100 veces mayor contra Ómicron.

Asimismo, un análisis inicial del Reino Unido sugirió que las vacunas de refuerzo evitaban que entre el 70 y el 75 por ciento de las personas presentaran algún síntoma. Encontraron una ligera diferencia dependiendo de si las dosis iniciales eran de la vacuna Oxford-AstraZeneca o de la vacuna Pfizer-BioNTech.

Según los datos obtenidos hasta el momento, Gandhi dijo que una cuarta dosis no estaba justificada.

“Una tercera dosis ayudará a aumentar la protección, pero todavía no tenemos una justificación para una cuarta dosis”, destacó a la publicación especializada en temas de salud Healthline.

Entretanto, Pfizer ha dicho que está trabajando en una vacuna específica de Ómicron que podría estar lista para su distribución a partir de marzo de 2022.

Cuando se enfrentaron a variantes de coronavirus pasadas como Delta y Beta, Pfizer y Moderna trabajaron en el desarrollo de vacunas reforzadas, pero vio que las fórmulas actuales brindaban la misma protección.

“Es posible que necesitemos o no crear una nueva vacuna adaptada a nuevas variantes en el futuro”, ha dicho el doctor William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee.

Gandhi, por su parte, ha resaltado que los anticuerpos de las células B inducidas por la vacuna se adaptan a las variantes, por lo que es probable que no sean necesarios los refuerzos específicos de las variantes.

A esto debe añadirse que las vacunas no serán la única arma contra Ómicron. La píldora antiviral de Pfizer Paxlovid y el Molnupiravir de Merck podrían evitar que las infecciones progresen a casos graves.