Incautan poderosa ametralladora antiaérea en Río de Janeiro

Tiene la capacidad para hacer 600 disparos por minuto y sus balas perforan metales blindados

20/09/18.- Vista hoy, jueves 20 de septiembre de 2018, de una ametralladora Browning punto 50 incautada este miércoles por policías civiles de la Comisaría de Robos y Hurtos de Cargas (DRFC) en Barra da Tijuca, en Río de Janeiro (Brasil), (Foto: EFE / Antonio Lacerda)

Río de Janeiro– La Policía del estado brasileño de Río de Janeiro incautó una poderosa ametralladora antiaérea con capacidad para hacer 600 disparos por minuto, perforar metales blindados como los de los carros de transporte de valores y que impresiona por ser poco menos de 5 pies de extensión.

Esta arma, la mayor hasta ahora incautada en Río de Janeiro, estaba en poder de dos personas que querían venderla a una de las organizaciones de narcotraficantes que operan en las favelas de la ciudad más emblemática de Brasil, informó la Policía Civil.

La ametralladora original, de marca Browning, tiene 83 libras de peso y más de 5 pies de extensión, por lo que las autoridades consideran que la decomisada fue adaptada para facilitar su manipulación, ya que por lo general exige el uso de un trípode y de su fijación en un vehículo y de dos personas para manejarla.

De acuerdo con el comisario Delmir Gouveia, titular de la Comisaría de Robos y Hurtos de Cargas de la Policía Civil, el arma es de fabricación estadounidense, está en perfecto estado y tiene gran poder de destrucción.

“Es un arma que puede ser usada para ataques a carros blindados”, aseguró.

El decomiso se produjo en el marco de la intervención militar en la seguridad de Río de Janeiro que el presidente brasileño, Michel Temer, decretó en febrero pasado y que dejó en manos del Ejército el control del orden público en este estado brasileño.

Durante la intervención, que no ha reducido las muertes ni los tiroteos en Río de Janeiro, se ha registrado una reducción del número de fusiles y otras armas pesadas decomisadas por las autoridades.

Hace dos semanas la Policía se incautó de 20 modernos fusiles que ingresaron al país como contrabando y serían entregados al grupo criminal que controla el tráfico de drogas en el Complejo de Maré, un extenso conjunto de favelas en la zona norte de Río de Janeiro.

Las armas de grueso calibre y fabricación extranjera fueron descubiertas en un vehículo inspeccionado en un retén en una vía de acceso a la ciudad.

En agosto del año pasado la Fiscalía presentó una denuncia penal por tráfico internacional de armas contra 16 personas acusadas de integrar una organización criminal que introdujo a Brasil al menos 1,043 fusiles de guerra para abastecer a los grupos de narcotraficantes que actúan en Río.

La denuncia fue resultado de una investigación realizada por la Fiscalía tras el decomiso en mayo de 2017 de un cargamento con 60 fusiles en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro y que permitió establecer que la misma organización introdujo a Brasil entre 2014 y 2017 otros 74 cargamentos con armas de contrabando.

La investigación permitió establecer que los contrabandistas compraban las armas en Miami (Estados Unidos) por entre $2,500 y $3,500 y las vendían a los narcotraficantes de Río a precios entre $11,700 y $16,560.

Los fusiles son las armas preferidas por las bandas de narcotraficantes que ejercen control en varias de las principales favelas de Río de Janeiro debido a que les permiten atacar a la Policía desde las posiciones que ocupan en la cima de los cerros por los que se esparcen en las barriadas pobres.