Importancia de la vacuna contra el COVID-19 para el personal de salud

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Basado en las recomendaciones del Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación (ACIP), los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomienda que el personal de atención médica forme parte del grupo que reciba las primeras dosis de las vacunas contra el COVID-19. 

El personal de atención médica incluye a todas las personas, remuneradas y no remuneradas, que prestan servicios en entornos de atención médica y que corren riesgo de exposición directa o indirecta a pacientes o materiales infecciosos.

Esta recomendación alcanza al personal de atención médica remunerado y no remunerado que trabaja en diversos entornos de servicios médicos, como centros de atención de pacientes agudos, establecimientos de cuidados a largo plazo, centros de rehabilitación para pacientes ambulatorios, hogares de ancianos y establecimientos de vida asistida, prestadores de servicios médicos a domicilio, clínicas móviles y centros de atención médica ambulatoria como centros de diálisis y consultorios médicos.

El personal de atención médica pueden incluir:

  • Personal de servicios médicos de emergencia
  • Personal de enfermería y asistentes de enfermería
  • Médicos
  • Técnicos
  • Terapistas
  • Dentistas
  • Higienistas y asistentes dentales
  • Extraccionistas
  • Farmacéuticos
  • Estudiantes y personal en capacitación
  • Personal contratado
  • Personal de servicios nutricionales y gastronómicos
  • Personal de servicios ambientales
  • Personal administrativo

Los CDC entienden que es importante vacunar primero a este personal porque continúa en la primera línea de defensa contra esta pandemia mortal en todo el país. 

La raza y grupo étnico, las afecciones subyacentes, el tipo de ocupación y el entorno laboral del personal de atención médica pueden contribuir a su riesgo de contraer COVID-19 y presentar complicaciones graves, incluida la muerte. 

Como prestan servicios cruciales a las personas infectadas o que podrían estar infectadas por el virus que causa el COVID-19, los trabajadores de atención médica corren un riesgo alto de estar expuestos y contraer COVID-19.

Asimismo, cuando los trabajadores de atención médica se enferman de COVID-19 no pueden trabajar ni prestar servicios clave a sus pacientes o clientes. Dada la evidencia de infecciones en curso por COVID-19 entre el personal de salud y el papel fundamental que cumplen en la atención de las demás personas, protegerlos de manera constante en el trabajo, en casa y en la comunidad sigue siendo una prioridad nacional. 

Según los CDC, el acceso temprano a la vacuna es crucial para garantizar la salud y seguridad de esta fuerza laboral esencial conformada por unos 21 millones de personas, para protegerlos no solo a ellos, sino también a sus pacientes, familias, comunidades y la salud en general de toda la población.

De igual forma, los trabajadores de atención médica que contraen el COVID-19 también pueden propagar el virus a las personas bajo su cuidado, como pacientes hospitalizados y residentes de establecimientos de cuidados a largo plazo. 

Muchas de estas personas podrían tener afecciones subyacentes que aumentan su riesgo de enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Además, el personal de atención médica puede propagar el virus a otros trabajadores de la salud.