Imponente y llamativa la nueva cosecha de Yaucromatic

Junto a estas líneas, Sergio Stuff y su nuevo mural yaucano. Abajo, lo acompañan Roberto Seminario, Alejandro Rodríguez y Sandro Figueroa.

Fotos Florentino Velázquez

Llegar al pueblo de Yauco y caminar las calles de su casco urbano se ha convertido en una travesía visual que despierta los sentidos con vibrantes murales e imponentes estampas artísticas: obras tan sofisticadas que a cada paso hechizan la mirada mediante enigmas, gráficas vanguardistas y tributos a las más queridas personalidades del pasado y presente yaucano.

Todo gracias a un proyecto de arte público Yacromatic, el cual probó, una vez más, que cuando se fusionan grandes ideas con el talento de artistas urbanos locales e internacionales, algo extraordinario ocurre.

Como ha demostrado durante los pasados dos años, Yaucromatic no solo ha remozado espacios abiertos que habían sido ignorados durante décadas, sino que además ha revitalizado comunidades, hasta entonces invisibles para el país: otra realidad evidenciada por la cantidad de público que durante el día y la noche inaugural recorría a pie el circuito de obras, a punto de cumplir sus 50 murales.

Dos intensas semanas

La nueva edición se originó el pasado 1 de julio y se extendió hasta el pasado sábado, 13 de julio, cuando una gran celebración de pueblo marcó la apertura de esta monumental exhibición pública. Una colectiva que aportó 11 nuevas obras de artistas plásticos y grafiteros de Puerto Rico, así como otros exponentes del exterior, quienes aseguran no lo pensaran dos veces para regresar a la isla.

“Lo más que me ha gustado de Yauco es que la gente es muy amable y se expresa feliz por lo que estamos haciendo”, puntualizó David Zayas, el artista puertorriqueño que infundió vida a una pared de la calle Manuel A. Negrón, donde plasmó a una cenicienta yaucana que tras ingerir el elixir aromático, duerme junto a un cafetal y un gallo guardián.

“Es un imaginario que trabajo en mi arte tratando de provocar nostalgia entre los que lo admiran. Trato de establecer una composición poética o surrealista”, abundó el autor de otros murales en Ponce, Arecibo, Añasco, Cayey y San Juan.

Otra impresionante obra fue realizada por el peruano Roberto Seminario, conocido en el ambiente artístico como SEF.01, quien estampó en otra prominente pared frente al Parque Arturo Lluveras el rostro de la niña Mirielys López Sepúlveda.

Según confesó, sus hermosos ojos verdes le cautivaron. “Pintamos a la niña porque tenía los rasgos típicos del puertorriqueño, pero después apareció un arcoiris arriba y ya”, agregó SEF.01, en alusión al aura que pintó alrededor de su rostro.

Al concluir el mural, continuó, quedó aún más impresionado al descubrir que Mirielys es un ser especial y una hija infinitamente añorada por sus padres, quienes en el pasado sufrieron la pérdida de dos embarazos. “Me contaron la historia, por lo que quedé impresionado”.

Y a solo pasos nos topamos con la instalación en madera llamada “TEFO”, dedicada al maestro de maestros, Rafael Tufiño. Su creador, el loiceño Celso González, ha explicado que para ella se inspiró en un autorretrato de Tufiño y que su acogida le ha maravillado.

“Me agrada observar la cantidad de personas que visitan el pueblo para disfrutar de las obras”, confesó el artífice en su segunda incursión como invitado de Yaucromatic.

Entretanto, el toalteño Sergio Stuff desarrolló un colorido mural en la Placita Pablo “El Negro”, contigua a las escalinatas donde se exhibe imponente la bandera de Yauco y donde proyecta “al joven yaucano absorbiendo la historia y la cultura dentro de su pueblo”.

Por su parte, Sandro Figueroa, un puertorriqueño que 40 años atrás emigró a los Estados Unidos, confesó que al conocer la gesta comunitaria de Yaucromatic pidió ser parte de esta tercera edición.

“Yo trabajaba grafiti, pero fui evolucionado y aunque he viajado a muchas partes a estampar mi arte, quería regresar a pintar en mi isla”, dijo el artista oriundo de Santurce.

Por eso, creó la obra titulada “Broadway”, la hipnótica caricatura de una dama con pronunciados labios color rojo, que “me recuerda a mi madre”.

Mas como si todo esto no fuera suficiente, en la principal vía de acceso a la Plaza Fernando Pacheco todos quedaban sorprendidos con la instalación de gigantes semillas de café, las que colgadas sobre la calle Betances ofrecían otro fascinante punto de atracción para sesiones de fotos.

El pintoresco montaje fue creado por cerca de 40 voluntarios yaucanos, quienes aceptaron dejar su huella en Yaucromatic junto al maestro artesano de máscaras de vejigantes, Luis López Norat.

De igual modo, numerosos visitantes se detuvieron en la calle Comercio para posar junto al alegre rostro de la atleta yaucana de tiro con rifle, Yarimar Mercado. Su creador, el ponceño Alejando Rodríguez, dedicó cuatro días de esta edición a la magistral pintura de la medallista de los Juegos Panamericanos del 2015 y participante de las Olimpiadas Río 2016.

Como explicó Jonathan Hernández León, promotor de este evolutivo proyecto, Yaucromatic III contó además con la participación de la canadiense Danae Brissonnet, Adry del Rocio y Spear Torres.

“Tenemos restaurantes y otros negocios que están abriendo sus puertas en el casco de la ciudad. Y entendemos que, desde la fundación de Yaucromatic, hemos recibido la visita de miles de personas, lo que ha incentivado nuevos proyectos económicos”, reaccionó jubiloso Hernández León.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.