Hispanos propensos a obesidad no deben dejar de ejercitarse en confinamiento

Una persona mientras sale con una bolsa de comida que recibió en un restaurante ubicado en la comunidad de Inwood, en el Alto Manhattan, Nueva York. Foto: EFE/Ruth E. Hernández

CLEVELAND – El confinamiento que obliga el coronavirus SARS-Cov-2 y la consecuente falta de ejercicio que conlleva pone en riesgo a los hispanos, que ya de por sí presentan las tasas más altas de diabetes y obesidad en el país, advierten expertos.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la probabilidad de que los hispanos presenten problemas de diabetes y obesidad es de un 50 % más alta respecto a otras nacionalidades, y tienden a hacer menos actividad física que las personas no hispanas blancas.

Como recogen los CDC, algunos consideran el sobrepeso incluso como un signo de salud en lugar de un problema. Además, entre los latinos las comidas suelen tener un alto contenido de grasas y calorías.

Heather Devlin, de Nutrición, Actividad Física y Obesidad de los CDC, recuerda que “no realizar suficiente actividad física puede provocar enfermedades del corazón, incluso para personas que no tienen otros factores de riesgo”.

“También puede aumentar la probabilidad de desarrollar otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca, como obesidad, presión arterial alta, colesterol alto y diabetes tipo 2”, añadió.

Devlin resaltó que la actividad física ayuda a controlar el azúcar en la sangre, la glucosa, el peso y la presión arterial, y ayuda a elevar el colesterol ‘bueno’ y a reducir el colesterol ‘malo’.

La actividad física puede reducir el riesgo de muchos tipos de cáncer, incluidos los de vejiga, mama, colon, útero, esófago, riñón, pulmón y estómago.

Los efectos beneficiosos se aplican independientemente del estado de peso.

Los CDC recomiendan al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada por semana, que se puede dividir en cantidades más pequeñas, como unos 25 minutos diarios.

“Cualquier cantidad de actividad física que permita que su corazón lata más rápido puede mejorar su salud”, resumió Devlin.

Datos oficiales de diferentes estados reflejan que la comunidad hispana ha sido una de las más vulnerables a la COVID-19 en Estados Unidos, ello en parte por su “alta incidencia” de enfermedades pulmonares, además de otros factores como vivir en viviendas pequeñas o apartamentos de un dormitorio en los que viven más de tres personas dentro.