Hasta el cuello con las facturas de la AAA varias alcaldías del sur

El alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, denunció que las facturas por consumo en su ayuntamiento fluctúan “de $25 mil a $60 mil, de mes a mes”.

Foto archivo

Por tercer año consecutivo, en el 2019 la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) aumentó la tarifa de agua potable a sus abonados, por directriz de la Junta de Control Fiscal (JCF).

Los incrementos han sido de 2.5 por ciento mensuales para clientes residenciales, 2.8 por ciento para comerciales y 3.5 por ciento para industriales.

Sin embargo, en el caso de las alcaldías y otras entidades gubernamentales el golpe ha sido especialmente duro, con aumentos de 4.5 por ciento cada año, para un alza total 13.5 por ciento en tres años.

Y hay más en camino.

En julio del 2020 y por los próximos tres años, la AAA impondrá aumentos tarifarios adicionales de 4.5 por ciento a los ayuntamientos, por lo que algunos alcaldes ya ponderan medidas extremas para enfrentar el descontrol de gastos por este concepto.

“El aumento ha sido dramático y la situación ya se ha vuelto insostenible”, expresó el alcalde de Coamo, Juan Carlos García Padilla.

Para enfrentar la situación, este ejecutivo municipal programa devolver al Departamento de Recreación y Deportes (DRD) la responsabilidad de mantenimiento de las instalaciones deportivas en su municipio, incluyendo el pago de facturas de la AAA.

“Por décadas los municipios se han hecho cargo del mantenimiento de las facilidades y se asumía ese costo, pero ya están llevando esto al punto de que se hace imposible”, recalcó García Padilla.

“En los parques de pelota, los nenes van a terminar jugando en la tierra, porque no hay manera de regar la grama interior. No es posible con las facturas que está imponiendo Acueductos”, continuó.

“Estamos haciendo un inventario de cuantas facilidades nuestras son de Recreación y Deportes y le indiqué a la secretaria (de esa agencia) en una reunión previa que se las iba a traspasar, porque eran responsabilidad de ella”.

“El velódromo, la pista atlética, varios parques de comunidades, varias canchas en urbanizaciones y áreas recreativas son propiedad de Recreación y Deportes, así que el pago por (utilidades en) esas facilidades se va a transferir a ellos”, reiteró.

Desatendidos en Peñuelas

Por su parte, el alcalde de Peñuelas, Gregory Gonsález Souchet, criticó que los continuos aumentos en la factura de agua para el ayuntamiento y los residentes ocurren aún cuando la AAA ha rehusado atender crónicos problemas de suministro en su municipio.

Según denunció, más de 250 familias peñolanas sobreviven sin este servicio desde mucho antes del paso del huracán María.

“En la década del 2000, en el barrio Quebrada Ceiba, sector Loyola, se hicieron unos trabajos como parte del proyecto ‘Agua para todos’. Se instalaron los contadores y la tubería, pero todavía esa gente no tiene agua potable, porque Acueductos y Alcantarillado no ha conectado el sistema”, denunció.

“Hay gente en el sector El Barrial que lleva años largos sin agua potable, que hemos solicitado un sin número de ocasiones y todavía no tienen el servicio. Hay personas en el sector Olla Llanita que tampoco tienen servicio y todavía están cogiendo agua de ríos, quebradas y manantiales, que tienen que calentarla para poderla ingerir”, continuó.

“Yo creo que si la AAA se reestructura y pone las prioridades donde tiene que ponerlas, no habría necesidad de incrementarle la factura de agua a nadie”, añadió. “Quieren que paguemos los aumentos en la factura, pero aún tenemos que llevarle agua en camiones a varias comunidades”.

“Ya es algo absurdo”

Entretanto, el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, denunció que los repetidos aumentos de tarifa han agigantado las irregularidades y sobrefacturación por parte de la AAA.

“Estamos objetando prácticamente todas las facturas, porque hay facilidades que en este momento no están en uso, pero nos envían facturas de miles de dólares”, reclamó. “En otras facilidades se hacen unos estimados, sin darle la oportunidad al municipio de presentar evidencia, de que ese no es el consumo real”.

“Yo tuve que crear una división especial para monitorear las facturas de Acueductos. Estamos hablando de usar recursos municipales para estar pendientes y objetarlas. Tengo un plomero certificado que visita las áreas y certifica el consumo, para poder identificar las facturas infladas”, explicó.

“Hemos tenido que llegar al punto de cerrar contadores, con lo que ello conlleva cada vez que tenemos que usar una instalación”, añadió.

Según añadió, esta combinación de irregularidades ha propiciado que la factura por consumo del ayuntamiento fluctúe “de $25 mil a sobre $60 mil, de mes a mes”.

“Todos sabemos que el proceso de objeción de facturas de Acueductos es sumamente burocrático y siempre es a favor de la agencia. Nunca resulta en beneficio, ni para el municipio ni para el ciudadano”, puntualizó.

“Ya es algo absurdo. Es necesario que revisemos la forma y manera en que la AAA está facturando, no solamente a los gobierno municipales, sino también a la ciudadanía, porque algo no está bien”, sentenció.