Haga que la vacunación de sus niños sea más sencilla con estos consejos

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Usted como padre o cuidador puede apoyar a sus niños antes de vacunarlos contra el COVID-19 hablando con ellos abiertamente sobre las vacunas. 

Para ello los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) comparten una serie de consejos útiles. 

En primer lugar, recomiendan recordarle a los niños que las vacunas pueden mantenerlos sanos. 

Asimismo aconseja que sean sinceros con los niños. Explíqueles que con la inyección pueden sentir un pellizco o ardor, pero que no les dolerá por mucho tiempo.

También recomiendan pedir ayuda a otros familiares, como los hermanos mayores, para que le den apoyo al niño.

Por otro lado, instan a evitar contarles historias de vacunas que los asusten o hacer amenazas sobre inyecciones.

Además, pueden recordarles otra vez que las vacunas pueden mantenerlos sanos y ayudarlos a seguir haciendo las actividades que disfrutan. 

Una vez que le hayan puesto todas las inyecciones al niño, muéstrese muy comprensivo. Abrace a su hijo y mímelo. Hablarle con una voz suave, darle aliento y abrazarlo ayudarán a asegurarle al niño que todo está bien.

Además, a los bebés se los puede tranquilizar envolviéndolos en una mantita bien ajustada, mediante el contacto de piel a piel, y amamantándolos. Si el bebé tiene más de 6 meses, se le puede dar una bebida dulce.

Por otra parte, desmayarse inmediatamente después de que se les pone una inyección puede ser normal en los adolescentes. Para ayudar a prevenir las lesiones que podrían ocurrir si se cae por un desmayo, los CDC recomiendan que su hijo preadolescente o adolescente debería permanecer sentado por 15 minutos después de la inyección.

Antes de irse de la cita, pregúntele al médico si puede darle un medicamento para el dolor, que no sea aspirina, y qué otras cosas puede hacer usted en casa para reconfortar a su hijo.