Sin contagios y sin pausa la misión del Centro Cristo Pobre

A casi cuatro meses de la emergencia, siguen operando sin reportar un caso de contagio entre sus 43 empleados y 110 participantes.

Foto: Jason Rodríguez

A solo días del inicio de la cuarentena y en la antesala de la crisis provocada por la pandemia del Covid-19, el Centro de Deambulantes Cristo Pobre en Ponce declaró que continuaría brindando sus servicios a más de un centenar de personas sin hogar.

A pesar de las advertencias y el elevado riesgo de contagio al que se exponía su personal -que atiende de forma directa a una de las poblaciones más vulnerables- el personal de Cristo Pobre rehusó dejar de trabajar e implementó un estricto protocolo de seguridad para la alimentación y el albergue.

Hoy, a casi cuatro meses de la emergencia declarada, Cristo Pobre no solo ha continuado su operación. Además lo ha hecho sin reportar un solo caso de contagio entre sus 43 empleados y 110 participantes.

Como explicó su director, Juan de Dios Videau Soler, desde abril han realizado más de 170 pruebas de Covid-19, arrojando en cada una resultados negativos.

Actualmente Cristo Pobre provee desayuno, almuerzo y cena para los 36 participantes que se albergan en su sede, al igual que desayuno y almuerzo a las personas sin hogar que pernoctan en las calles.

“Desde el primer día, todos los empleados se han presentado a trabajar y se han fajado. Ellos saben que hay un riesgo envuelto, pero todos han dado el paso al frente. Es digno de admirar”, afirmó.

Desde el inicio de la emergencia, añadió Videau Soler, al personal se le ha requerido el uso de equipo de protección y la desinfección constante de superficies, muebles y enseres.

Entretanto, a los participantes se les requiere lavado de manos, ducharse a diario, utilizar ropa limpia y ejercer prácticas estrictas de higiene.

“Muchos de ellos no están acostumbrados a someterse a un protocolo de higiene, como lavarse constantemente las manos y a usar mascarillas, así que ha sido un proceso de adaptación. Romper con esos hábitos que tenían no es fácil, pero han entendido y están cooperando”, continuó Videau Soler.

El director de Cristo Pobre, además, informó que han logrado estabilizar sus finanzas, luego de que se liberaran partidas de fondos que durante meses le adeudaban varias agencias gubernamentales.

En marzo pasado, La Perla del Sur publicó que el Departamento de la Familia -a través del programa de Soluciones de Emergencia para Personas sin Hogar- aún les debía $27,091, mientras que la Secretaría de Vivienda y Desarrollo Socioeconómico del Municipio de Ponce adeudaba por reembolso otros $32,951.

“Los problemas por los fondos adeudados, tanto del Municipio de Ponce como del Departamento de Familia, se resolvieron. Pudimos acceder a los fondos y estamos operando sin problemas”, explicó.

“También hay muchas personas que han continuado ayudando, con donativos y como voluntarios. Hemos recibido muchas donaciones de la comunidad. De verdad se han portado muy bien con nosotros, aún con todo lo que está pasando con la pandemia y la economía. Ha sido una bendición”, sentenció.