Grandes firmas y millonarios se nutren de ayudas federales al pequeño negocio

La cadena alimenticia Muy Brands, que opera franquicias como Taco Bell o Pizza Hut y cuyo propietario, James Bodenstedt, donó más de 670,000 dólares a la campaña del presidente Donald Trump desde 2016, recibió entre 5 y 10 millones de dólares en ayudas PPP.

foto: EFE

Nueva York – Multimillonarias firmas de inversión, compañías del mundo del lujo o la marca de ropa del rapero multimillonario Kanye West son algunos de los negocios que se han nutrido del dinero del programa federal de préstamos que en un principio se concibió para apoyar a las pequeñas empresas frente a la pandemia del coronavirus.

Estos préstamos se enmarcan dentro de la ley de estímulos valorada en dos billones de dólares que el Congreso y el Senado aprobaron para contrarrestar los daños económicos causados por el COVID-19 y de acuerdo a los datos publicados por la Administración de Pequeños Negocios, han servido para proteger cerca de 50 millones de puestos de trabajo.

Conocidos como “PPP” (“Programa de protección de nóminas” en inglés), los créditos pueden ser perdonados si las compañías destinan la mayor parte del dinero a volver a contratar a sus trabajadores con los mismos salarios que antes de la pandemia y de no cumplirlo, podrían devolverse a los dos o cinco años con una tasa de interés inferior al 1%.

En total se han concedido 521,000 millones de dólares repartidos en 4.9 millones de préstamos y si bien se trata de ayudas concebidas para pequeñas empresas que de media se han embolsado 107,000 dólares por cada crédito, un número notable de grandes compañías han accedido a las ayudas por cantidades muy superiores a las de la media, según se desprende de datos publicados este lunes por la Administración.

Es el caso de Soho House, los exclusivos clubes de campo propiedad del multimillonario Ron Burkle, que a través de esta medida se ha embolsado entre 9 y 23 millones de dólares que se repartirán entre más de 400 clubes tras haber solicitado siete préstamos diferentes mediante sus negocios de Nueva York, West Hollywood, Chicago o Miami Beach.

También el multimillonario Joe Farrell, famoso por construir y alquilar mansiones en los Hamptons de Nueva York recibió un préstamo de hasta un millón de dólares, o la firma textil del rapero Kanye West, que se embolsó entre 2 y 5 millones de dólares para no despedir a 160 trabajadores, a pesar de que el propio artista ha llegado a señalar que su compañía está valorada en unos 3,000 millones de dólares y recientemente ha firmado importantes colaboraciones con otras marcas valoradas en cientos de millones.

Las compañías que operan aviones privados, que también se han aprovechado de otro programa de estímulo específico para el sector de la aviación, han sido también grandes beneficiadas, como Clay Lacy Aviation que tras ingresar 27 millones del programa de ayudas federales por el impacto de la pandemia en su negocio recibió entre 5 y 10 millones de dólares en créditos PPP, o Jet Linx Aviation, que también se benefició de cantidades similares.

Según recoge el diario The New York Times, un importante número de empresas tecnológicas emergentes que hicieron uso de esta fórmula de préstamos al ser una opción de financiación “muy atractiva” despidieron igualmente a varios empleados, contraviniendo el espíritu de las ayudas.

Es el caso de la “start-up” para compartir vehículo Getaround, que despidió a unos 100 trabajadores a finales de marzo y recibió entre 5 y 10 millones de dólares; la aseguradora Metromile, que llevó a cabo otro centenar de despidos en abril y recibió también entre 5 y 10 millones; la compañía de software Lever, que finiquitó a unos 86 empleados y se hizo con entre 2 y 5 millones de dólares en PPP; o la empresa de analítica de datos Mixpanel, que ingresó entre 5 y 10 millones de dólares tras despedir a 65 personas de su plantilla.

Además, docenas de grandes firmas de abogados como Boies, Schiller & Flexner, Wiley Rein o Kasowitz, Benson & Torres recibieron préstamos de entre 2 y 5 millones de dólares y según declaró un portavoz de Kasowitz al portal Law.com, el crédito ha servido a su compañía como un “ahorro de costes sustancial” que ha permitido “mantener cientos de puestos de trabajos y a empleados con su sueldo completo sin interrupciones”.

Asimismo, importantes firmas de inversión que operan en Wall Street, como Semper Capital Management, Domini Impact Investments o Brevet Holdings, solicitaron las ayudas durante los meses más duros de pandemia.

La Fundación “Americans for Tax Reform” (“Estadounidenses por la reforma fiscal”), un lobby anti-impuestos que aboga por una reducción en el tamaño de la administración, recibió hasta 350,000 dólares.

Por su parte, la cadena alimenticia Muy Brands, que opera franquicias como Taco Bell o Pizza Hut y cuyo propietario, James Bodenstedt, donó más de 670,000 dólares a la campaña del presidente Donald Trump desde 2016, recibió entre 5 y 10 millones de dólares en ayudas PPP.

Otras grandes empresas que son donantes frecuentes de la campaña del mandatario, como el sitio web conservador NewsMax, o numerosas compañías de petróleo y gas también recibieron ayudas PPP.

También solicitó ayudas de entre 1 y 2 millones de dólares el estudio del escultor modernista Jeff Koons, cuyas obras están valorados en decenas de millones de dólares y que emplea a cerca de una cincuentena de trabajadores.