El grafiti: mucho más que una rebelde expresión pública

El grafiti que conocemos hoy llegó a Puerto Rico para el final de la década del 1970, a raíz del movimiento Hip Hop.

Foto Sumnistrada
Foto Sumnistrada

Desde los primeros pobladores de la civilización, desde que marcaron imágenes en las cuevas o su entorno para comunicar o expresar algo, ha existido.

Sin embargo, el grafiti que conocemos hoy llegó a Puerto Rico para el final de la década del 1970, a raíz del movimiento Hip Hop, adoptado como estilo de vida para dar tregua a las incidencias delictivas por parte de las gangas entre latinos, boricuas y comunidad afroamericana en Nueva York.

“El Hip Hop conlleva cuatro elementos. El grafiti es uno de ellos”, destaca el artista ponceño, Doel Santana Campos, conocido en la escena como “Sko”.

Los otros tres elementos del Hip Hop son:

El DJ o disyóquey, cuya música sirve de base para que un “MC” cante sobre ella. El DJ con sus destrezas selecciona y mezcla música grabada creando múltiples efectos con discos de vinilo en un tocadiscos.

El MC o Maestro de Ceremonia, es mejor conocido como rapero, que nace a finales de los años 1960 y 1970 del nuevo género artístico originado en las barriadas pobres de Nueva York, influenciado por el soul, el funk, e incluso ritmos latinos.

Los B Boys son los bailarines de Braking, que solían verse ejecutando sus versiones de baile sobre un tapete en cartón, en las esquinas de las calles.

“Todos estos estilos y vertientes del Hip Hop surgen con un propósito”, destaca Sko. “En Nueva York no se peleaba entonces con pistolas, sino con cuchillas y a los puños. Lo que hace el Hip Hop con las gangas, es crear grupitos, que si tenían alguna diferencia, se encontraban y tiraban su cartón (para baile, canción o rap) y se acababa ahí (la pelea). Se creaban espacios para unificar. Era como una tregua entre las pandillas de ese tiempo”, detalló el grafitero ponceño.

El Hip Hop llegó a Puerto Rico desde la diáspora, y entre los primeros exponentes locales resaltaron Vico C y Rubén DJ, entre otros. Con ellos, todos los demás elementos se incorporaron a esta subcultura local, incluyendo su vestimenta, los grafitis y demás.

Conceptos y estilos de este arte

La mayoría de los grafiteros empiezan haciendo tagging.

Bajo el concepto del Tag o marca, se elabora una firma para pautarla anónimamente en el mayor número de lugares. Mientras más difícil sea el acceso del lugar a marcar, mayor reconocimiento recibe el artista posteriormente.

El propósito del tagging es precisamente darse a conocer.

Entretanto, a los novatos se les conoce como Toys. También se les llama así a quienes a pesar de los años de experiencia marcando con aerosol, no han desarrollado aún una firma bien elaborada o reconocida.

“Es un arte, porque hacer una firma con un pote de espray no está fácil. El grafitero tiene que elaborarla de cierta manera que se vea atractiva. Eso es un tagger”, explica Sko.

Dentro del grafiti hay diferentes estilos:

El Bombing, es el estilo más fácil de marcar rápido un área. Solía verse mucho en los trenes de Nueva York. Casi todos los grafiteros hacen bombing para hacerse notar más.

A diferencia del tag, que es una firma pequeña, el bombing es más notable, más grande y llamativo. Técnicamente es un mural, pero realizado de manera apresurada y en lugares privados o “ilegales”, con el propósito de incomodar a alguien.

El Blockbuster viene a ilustrar letras con una perspectiva prácticamente cuadrada. “Hacer letras del tamaño de un edificio, gigantes y con tal precisión, conlleva cierta destreza”, apunta el artista, destacando que este estilo también denota una perspectiva básica tridimensional.

El Wildstyle, es un diseño “heredado”, dice.

También están quienes pintan personajes. A estos se les llaman Characters. “Ciertos artistas diseñan un personaje o muñequito con ciertas características, pero no lo firman ni hacen letras”.

“Así es que se dan a conocer”, explica.

El grafiti en estos tiempos se ha llevado a otros niveles, destaca. Se observan diseños de la calidad de artistas como el español Belin, uno de los favoritos de Sko, afirmó. “Él transformó el grafiti en otra cosa, en hiperrealismo”, destaca.

Entre los exponentes del grafiti en Puerto Rico se destacan Ske, Ismo, Sko, Rimx y Nel, entre otros.