Forjan desde las comunidades el primer frente unido por las costas del país

“Los encuentros son una herramienta para conocernos, fortalecer nuestros trabajos colectivos”, destacó Vanessa Uriarte Centeno, directora ejecutiva del grupo Amigxs del Mar.

Justo en la ruta a la antigua sede de la Central Azucarera en la zona histórica de Aguirre en Salinas, residentes y visitantes se topan con el edificio que alberga a la organización comunitaria Iniciativa de Ecodesarrollo de Bahía de Jobos (IDEBAJO).

Este espacio, creado para dar oxígeno a las ideas y proyectos que surgen desde la esperanza y esfuerzo de los residentes de varias comunidades del área sur, fue pilar para el Tercer Encuentro de Comunidades Costeras el pasado sábado, 23 de abril.

La actividad, una iniciativa de los colectivos Toabajeños en Defensa del Ambiente y Amigxs del Mar, ha unido también en su planificación a Sierra Club de Puerto Rico y, en el caso del área sur, a IDEBAJO.

“Junto con Amigos del Mar nos hemos metido en esta empresa para reunir y organizar los 44 municipios costeros, de manera que podamos saber qué pasa en Toa Baja, pero también en Patillas, Yauco, Loíza y los demás pueblos. Que tengamos unos encuentros regulares, de manera que podamos estar en conocimiento de lo que está pasando en otros sectores y podamos contribuir a esa lucha”, comentó el veterano líder ambiental, Juan Camacho Moreno.

La jornada de encuentros, que ha sido dividida en cuatro regiones (norte, este, sur y oeste) comenzó en febrero, en la escuela rescatada Lorencita Ramírez de Arellano en Toa Baja; continuó en marzo en la Escuela Rosendo Matienzo Cintrón de Luquillo; y finalizará el próximo 28 de mayo en el oeste, en el pueblo de Mayagüez.

“Luego vamos a tener una discusión con todos, unidos, recogiendo las experiencias de cada encuentro, de manera que podamos programar qué vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer para defender las costas”, añadió Camacho Moreno.

Durante el encuentro, Hernaliz Vázquez Torres, organizadora del Sierra Club de Puerto Rico, presentó una síntesis de las situaciones discutidas en las asambleas anteriores.

“En los dos encuentros anteriores participaron personas que están resistiendo proyectos destructivos y que han identificado cosas que están pasando cerca de sus costas. Discutimos sobre el boom de las problemáticas que estamos viviendo en las costas. También dialogamos sobre la clasificación de los estorbos públicos, los Airbnb, el acceso a la costa, las construcciones, los carros que entran a la arena, caballos en las playas, personas que llevan animales a las playas y no recogen sus desechos”.

“También estamos hablando de ese espacio de defensa ante la crisis climática, de proteger a las comunidades, y vemos que sí hay un proceso de concienciación sobre el mejor uso de preservar el espacio de la playa”, comentó Hernaliz.

Desafíos en la costa sureña

En cuanto a la experiencia vivida en el sur del país, representantes de varios pueblos comentaron sobre los mayores retos que enfrentan sus comunidades.

En el caso de Salinas, la tragedia ecológica ocurrida en la Reserva Nacional Estuarina de Bahía de Jobos, en el área de la comunidad Las Mareas.

“En Salinas estamos enfrentando una destrucción masiva de nuestras playas y áreas costeras”, comentó Ruth Santiago Quiñones, asesora del Comité Diálogo Ambiental y miembro del Consejo Asesor de Justicia Ambiental de la Casa Blanca de Estados Unidos.

“El problema del acaparamiento de las costas y el desplazamiento de nuestras comunidades no se limita al área de Las Mareas. También vemos la tala masiva de mangles y relleno de humedales en el Salistral, en Playita, en Playa y en Coco Playa, en la desembocadura del río Nigua. Estás acciones ponen a las comunidades cercanas en peligro de inundaciones más devastadoras y las priva del uso de áreas costeras”, puntualizó.

Por su parte, Jacob Soto López, legislador municipal del Partido Independista Puertorriqueño en Arroyo, resaltó el problema del acceso a las costas, la inacción del municipio y la erosión.

“En Arroyo tenemos un problema de acceso a las costas, con un terreno particular que está cercano al río. También está la inacción del gobierno para hacer cumplir la ley. No es que el municipio se vaya en contra de las personas que quieran desarrollar, pero sí le corresponde hacer cumplir la ley y explicarles lo que pueden y no pueden hacer. Igualmente tenemos un problema de erosión costera en nuestro litoral”, explicó Soto López, quien también es miembro de la organización Somos Sur.

De igual forma, Carla Montalvo Martínez, coordinadora regional de Roots & Shoots Ponce, apuntó al depósito de basura en área sensitivas, la falta de vigilancia e invasión de áreas de anidaje de tortugas, como los problemas más apremiantes.

“De los mayores problemas que tiene la zona costera es el problema de la basura. Se crean vertederos clandestinos y muchas veces ocurren en áreas de comunidades costeras. De igual forma, la falta de vigilancia en los lugares que pertenecen al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales. En un año completo que podemos visitar, si vemos una sola vez a algún vigilante es mucho. Hemos denunciado algunas situaciones a los vigilantes, pero no toman medidas”, manifestó.

“También en la zona (costera) de La Guancha y del Hotel Hilton hay áreas de anidaje de tortugas que son impactadas. Por ejemplo, en el área del Hilton hemos notado falta de conciencia, porque utilizan unas luces que ciegan a cualquiera. Es un área de anidaje de tortuga y deberían tener una iluminación diferente. Por ejemplo, poner luces rojas para ayudar a las tortugas, como se hizo en el área de El Tuque. Se ha hablado con ellos, pero al parecer no les interesa. Ellos saben que las tortugas desorientadas se han metido al hotel”, explicó Montalvo.

En el caso de Yauco, el profesor de Historia, Roberto González Quiñónez, mencionó la falta de sensibilidad de muchos jóvenes hacia su entorno natural.

“Hace falta desarrollar en los niños y jóvenes esa sensibilización hacia los recursos naturales. Los estudiantes están desvinculados del entorno social y geográfico. Puede ser la tecnología o falta de conocimiento. En Yauco tenemos costas, pero no es algo como una preocupación principal de los ciudadanos. Tenemos que vincular a los estudiantes. Por ejemplo, ir al Bosque Seco, la Hacienda Buena Vista, al Bosque Susúa, aquí se nos olvida las tantas riquezas naturales disponibles. No tenemos la información ni la vinculación, por lo que no lo sentimos como nuestro”, mencionó el profesor González.

Herramientas para fortalecer

Por su parte, la investigadora social Vanessa Uriarte Centeno recalcó la pertinencia de estas conversaciones, porque la crisis ambiental afecta al país entero.

“Estos encuentros son el producto de conversaciones de muchos años, desde Playas Pal Pueblo en Isla Verde. Hay una necesidad de articular un proyecto de país. No es posible realmente salvar playa en playa, y una playa no es más importante que otra, porque cerca de todas ellas vive gente”, subrayó.

“Los encuentros son una herramienta para conocernos, fortalecer nuestros trabajos colectivos, para llevarnos cuestionamientos también, para nutrirnos de otras cosas que estamos viendo, y honrar que dentro de todo esto, hay comunidades que tienen situaciones distintas. Que para fortalecernos hay que trabajar con nuestros vecinos. Guayama y Arroyo están ahí al lado, y tienen un montón de problemas. Y seríamos muchos más fuertes si toda esa gente se mueve a apoyar a cada una de las vecinas recíprocamente”, finalizó Uriarte, directora ejecutiva del grupo Amigxs del Mar.

Objetivos inmediatos

Entre las estrategias que los líderes comunitarios ya impulsan como colectivo resalta la aprobación en la Legislatura Estatal de los proyectos de moratoria de construcción en la costa (PS 43, PC116), la Ley de Costas (PS 32, PC 115), y la Ley de Playas Públicas (PS 557).

Para conocer más sobre estas iniciativas y unirse a los esfuerzos de estas organizaciones, puede llamar al 787-688-3631 o 787-410-0574.

La jornada de encuentros comenzó en febrero y finalizará el próximo 28 de mayo en Mayagüez.