Fin a un verano de aventuras, diversión y aprendizaje en la naturaleza

Los Talleres de Inmersión Para la Naturaleza buscan forjar destrezas de liderazgo entre los jóvenes mediante su compromiso con la conservación de los ecosistemas del archipiélago de Puerto Rico.

Suministrada

Con sus mochilas llenas de experiencias de vida únicas en playas, ríos, humedales y bosques a lo largo de Puerto Rico, donde el estudio y la apreciación de la naturaleza fueron los protagonistas de aventuras inolvidables, 159 jóvenes concluyeron sus semanas de confraternización durante los meses de junio y julio en los Talleres de Inmersión, que se llevan a cabo en diversas de las reservas y áreas naturales que la organización Para la Naturaleza ayuda a proteger.

Los Talleres de Inmersión Para la Naturaleza tuvieron como base principal las Reservas Cabezas de San Juan, en Fajardo, y Hacienda La Esperanza, en Manatí, así como en las Áreas Naturales Protegidas, Hacienda Buena Vista, en Ponce y Medio Mundo-Daguao, en Ceiba, y la Casa Ramón Power y Giralt, en el Viejo San Juan.

Algunos talleres eran residenciales, como los de Cabezas de San Juan, Hacienda Buena Vista y Medio Mundo-Daguao, mientras que los de Hacienda La Esperanza y Casa Ramón Power y Giralt fueron de carácter diurno. Además de participar en actividades en estas reservas y áreas naturales, los jóvenes fueron de excursión a otros lugares bajo la protección de Para la Naturaleza.

En la Reserva Natural Cabezas de San Juan, los participantes dormían en el histórico faro de Fajardo luego de explorar la fauna nocturna y diurna del área o de monitorear la calidad de aguas y playas, entre otras actividades. Este año Para la Naturaleza auspició la participación de 6 niños y niñas de la isla de Culebra.

Durante la actividad de confraternización al concluir el taller en Cabezas de San Juan, Eliutt Maldonado, padre de Alaya una de las participantes culebrenses, comentó que “mi hija tuvo una experiencia extraordinaria, ambos hemos aprendido mucho porque ella ha compartido conmigo todo lo que le enseñaron, sobre todo la importancia de proteger la naturaleza. Definitivamente volvería a dejarla participar de esta experiencia”.

Mientras, el licenciado Fernando Lloveras San Miguel, presidente de Para la Naturaleza, recalcó que “los Talleres de Inmersión son el mejor programa que tenemos en la organización, poder inspirarlos para que sean líderes ambientales, esa es nuestra meta”.

En el Área Natural Protegida Medio Mundo y Daguao, que ubica dentro de los predios de la antigua Base Naval Roosevelt Roads, los participantes exploraron los terrenos que han sido dedicados a la conservación. Medio Mundo-Daguao alberga ecosistemas tales como los humedales, estuarios, el segundo bosque de mangle más grande de Puerto Rico, sistemas coralinos, hábitats marinos y un bosque seco, además de un sinnúmero de especies.

De otra parte, los jóvenes que participaron del taller en el Área Natural Protegida Hacienda Buena Vista aprendieron sobre sus estructuras históricas y su relación con el entorno natural, participaron del mantenimiento de siembra del huerto, exploraron la vida silvestre tanto de día como de noche y aprendieron sobre el poder del agua que mueve la maquinaria hidráulica del siglo 19, que se utilizaba para procesar el café, entre otros quehaceres.

En Hacienda La Esperanza, los participantes tuvieron la oportunidad de adentrarse hasta las rodillas en humedales, cruzar pastizales, atravesar manglares y conocer estuarios, subir a la cima de mogotes y explorar diariamente el recinto histórico de lo que fue una de las haciendas azucareras más poderosas del siglo 19 en Puerto Rico.

Así mismo jóvenes de las comunidades de Venezuela y Buen Consejo, en Río Piedras, así como de La Perla y Puerta de Tierra, Caño Martín Peña, Las Monjas, en San Juan, participaron del taller que tuvo como sede la Casa Ramón Power y Giralt. Desde allí exploraron la naturaleza del Viejo San Juan y cómo está ligada a su historia, así como otros tesoros naturales e históricos, como el Antiguo Acueducto del río Piedras, donde aprendieron sobre la importancia de la conservación del recurso agua y los planes futuros que hay para la conservación de esta área natural protegida.

Durante las actividades de cierre y confraternización de cada taller, los jóvenes hicieron un compromiso con la naturaleza en el que explican la responsabilidad que asumen con la protección de los ecosistemas de Puerto Rico. Algunos de estos compromisos fueron: no contaminar, educar a los demás en el tema de la conservación, no tirar basura, proteger los ecosistemas marinos, proteger a las tortugas marinas, educarse para educar a los demás, entre muchos otros.

“Mi compromiso con la naturaleza es cerrar la pluma y conservar agua. Hacer un huerto. Cuidar la naturaleza para poder apreciarla. Y nunca cortar los árboles pues son las casas de los pájaros”, dijo  Marielis, quien tiene nueve años, y fue una de las participantes de los talleres en la Casa Ramón Power y Giralt.

Una buena parte de los participantes consiguen convertirse en líderes de los talleres. Tal es el caso de Melanie Michelle y Michellani, hermanas e hijas de Arlyn Fuentes, coordinadora de intérpretes de la región este de Para la Naturaleza. Melanie lleva 11 años como líder de los talleres, mientras que Michellani se incorporó hace 2 años al equipo, pues desde que ambas participaron de los talleres se comprometieron con la encomienda de formar parte del equipo voluntario.

Los Talleres de Inmersión integran la educación ambiental con la diversión, y tienen como objetivo que los participantes aprendan sobre la importancia de proteger los ecosistemas del archipiélago de Puerto Rico, el valor de nuestra biodiversidad, para cuidar y disfrutar de la naturaleza de manera responsable.