Federales incautan aretes y joyas falsas de diseñador

Con una gran demanda de marcas conocidas, muchos vendedores en línea venden productos falsificados en línea, lo que infringe los derechos e ingresos de varios titulares de marcas comerciales.

foto: Suministrada

SAN JUAN – Las Operaciones de Campo de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en San Juan anunciaron el miércoles la incautación de aretes y joyas de diseñador falsificados importados a Puerto Rico desde Hong Kong por mensajería aérea.

El precio de venta sugerido por el fabricante estimado de todos los productos falsificados incautados es de aproximadamente 1.2 millones de dólares, si los productos hubieran sido genuinos.

“Los consumidores buscan colgantes y joyas de diseñador por su calidad y el recuerdo que pueden representar cuando se regalan”, indicó Leida Colón, subdirectora de Operaciones de Campo para el Comercio en comunicación escrita.

“Las falsificaciones como estas defraudan al consumidor y no cumplen los estándares de calidad del artículo real”, añadió.

La mayoría de las incautaciones de productos falsificados en la Oficina de Campo de San Juan son joyas, calzado, ropa y medicamentos recetados. Los principales países de origen de la mayoría de estos artículos son Hong Kong y China.

Recientemente, la Oficina de Campo de San Juan también confiscó joyas y relojes560 Airpods de Apple, y 844 aros de aleación falsificadas.

La fabricación de productos falsificados priva a las empresas legítimas de ingresos, roba empleos a los trabajadores estadounidenses y plantea amenazas para la salud y la seguridad de los consumidores estadounidenses. A menudo, los ingresos de las ventas de mercancías falsificadas respaldan a otras empresas nefastas e ilícitas.

CBP tiene un agresivo programa de aplicación de los Derechos de Propiedad Intelectual (DPI), que apunta y confisca las importaciones de productos falsificados y pirateados, y hace cumplir las órdenes de exclusión de los productos que infringen patentes y otros DPI.

A pesar de estos esfuerzos, Internet ha facilitado la búsqueda, compra y envío de artículos desde casi cualquier parte del mundo. Con una gran demanda de marcas conocidas, muchos vendedores en línea venden productos falsificados en línea, lo que infringe los derechos e ingresos de varios titulares de marcas comerciales.