Reclaman prudencia antes de reabrir los aeropuertos regionales

En el caso del Aeropuerto Mercedita, la aerolínea JetBlue realiza vuelos diarios a Nueva York y Florida, dos de los estados con mayor número de casos de COVID-19 en los Estados Unidos.

Foto archivo

La reapertura del Aeropuerto Mercedita en Ponce durante el mes de julio podría provocar un alza en el número de casos de Covid-19 en la región y echar por la borda todo esfuerzo por controlar la propagación del virus a nivel local.

Así lo advirtieron dos veteranas profesionales de la salud, quienes por separado urgieron al gobierno a posponer cualquier reactivación de los terminales aéreos regionales, hasta tanto se establezca una estructura confiable de monitoreo y seguimiento de pasajeros.

En días recientes, el director ejecutivo de la Autoridad de los Puertos, Joel Pizá Batiz, anunció que contempla reiniciar vuelos comerciales en los aeropuertos de Ponce y Aguadilla el 6 de julio.

Ambos fueron clausurados el pasado mes de marzo como medida para controlar la entrada de viajeros, en medio de la pandemia.

En el caso del Aeropuerto Mercedita, la aerolínea JetBlue realiza vuelos diarios a Nueva York y Florida, dos de los estados con mayor número de casos de COVID-19 en los Estados Unidos.

“Esto es preocupante”

A juicio de la vicepresidenta de investigación del Ponce Health Sciences University (PHSU), la doctora Kenira Thompson García, la reapertura del terminal aéreo sureño, justo cuando se disparan los casos en la Florida, podría traer consecuencias.

“Esto es preocupante para nosotros porque muchos de los casos que vimos en marzo y abril, precisamente, eran personas que viajaron desde o tuvieron contacto con personas que vinieron de Nueva York, que se encontraba en un momento de aumento de casos”, expresó la también presidenta del Ponce Research Institute.

“Si tú me preguntas si yo viajaría ahora mismo a Nueva York o a Florida, te voy a decir que no”, comentó por su parte la epidemióloga y catedrática del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Cruz María Nazario Delgado.

“No es una buena idea viajar de un lugar donde hay un contagio menor a un lugar donde el contagio es mayor. Es exponerse a más riesgos, innecesariamente”, continuó.

Limitada capacidad de vigilancia

Entretanto, tanto Thompson García como Nazario Delgado cuestionaron la capacidad del gobierno para monitorear efectivamente un incremento de pasajeros en múltiples puntos de entrada.

“Hay una orden ejecutiva que dice que todo viajero que llegue a la isla debe someterse a un periodo de cuarentena, pero eso la gente no lo está haciendo”, puntualizó Thompson García.

“De por sí ha sido difícil hacer el rastreo de contactos con los residentes de la isla, pero cuando tú le añades los miles de viajeros que van y vienen diariamente, entiendo que eso va a hacer el proceso más complicado, por no decir imposible”, abundó.

Asimismo, Nazario Delgado afirmó que el uso de pruebas serológicas (pruebas rápidas) y el monitoreo de temperatura a pasajeros – implementado en el Aeropuerto Luis Muñoz Marín de Isla Verde- es insuficiente para evitar la entrada de personas con Covid-19.

“El problema no es necesariamente la reapertura. El problema es que en Puerto Rico no tenemos ninguna garantía de quién supervisa el cumplimiento con las recomendaciones, para que esa reapertura no se convierta en una multiplicación de casos”, subrayó la epidemióloga.

“Mucho de esto es para llenar el ojo. Se pueden anunciar todos los mecanismos de vigilancia con nombres bonitos, pero si al final nadie está velando que se cumpla o que se implementen de manera correcta, es como si no estuvieran haciendo nada y el mejor ejemplo lo hemos visto en la reapertura de los comercios”, continuó.

“Mi recomendación a la gente es que no vaya a ningún sitio que usted no esté seguro que esté siendo protegido”, añadió.

Contagio familiar

Por otra parte, Thompson García advirtió que la reapertura de los aeropuertos regionales con vuelos a Florida y Nueva York podría provocar brotes en familias, similares a los reportados recientemente en varios pueblos de la isla.

“Tuvimos el brote en Canóvanas, otro en Ciales y este pasado fin de semana se habló de un aumento de casos en San Germán, y todos están relacionados a personas que viajaron. Vinieron del extranjero para una fiesta, un cumpleaños o para visitar a la familia, trajeron el virus y de momento hay múltiples personas del núcleo familiar contagiadas”, dijo.

“Esto lo hemos podido mantener bastante controlado, comparado con otros lugares, pero si se incrementa mucho el flujo de viajeros esto se nos puede salir de las manos rápidamente”, advirtió.

“Hemos adelantado tanto en mantener unos protocolos y controlar el número de casos en Puerto Rico, para ahora retroceder si reabrimos todo demasiado rápido”, sentenció.