Exigen a la Junta de Calidad Ambiental que haga valer orden contra AES

Su monumental depósito de cenizas en Guayama continúa sin cubierta previo el paso de otra tormenta.

A pesar de la emisión de dos órdenes que obligan a AES a cubrir la inmensa montaña de cenizas, la misma se mantiene a la intemperie a solo horas del paso por el Caribe de la tormenta Beryl, como evidencia esta foto captada el sábado, 7 de julio. Foto: suministrada

Peñuelas – Ante el potencial paso de la tormenta Beryl por la costa sur de Puerto Rico, líderes de la resistencia contra las cenizas de carbón exigieron a la Junta de Calidad Ambiental (JCA) que ordene nuevamente a la carbonera AES revestir la montaña de cenizas que mantiene a la intemperie en su solar industrial de Guayama y que dé a respetar la ley.

En la antesala al paso de los huracanes Irma y María el pasado año, la JCA ordenó a la carbonera cubrir el monumental depósito de residuos de la combustión del carbón (Ref. Núm. 17-14 y 17-21) para evitar el polvo fugitivo y salvaguardar, tanto la salud como la seguridad de los residentes en las zonas aledañas a la planta.

“Sin embargo, temerariamente la empresa se negó a cumplir las dos órdenes de la JCA y, hasta ahora, no ha habido ninguna consecuencia”, denunció José M. Díaz Pérez, portavoz del Comité Pro Salud, Desarrollo y Ambiente de Tallaboa.

“Desde hace meses venimos advirtiendo que estaba cerca la temporada de huracanes y que el inmenso vertedero de cenizas seguía a la intemperie.  Ya viene el primer evento significativo de lluvia y (en el futuro) vendrán otros eventos naturales más fuertes. El gobierno tiene que tomar acciones contundentes contra esta empresa que piensa está por encima de la ley y el Estado de derecho”, continuó.

Díaz Pérez recordó que el estudio que detectó partículas radiactivas y metales pesados -como arsénico, cromo, selenio y molibdeno- en las aguas subterráneas y subsuelo del montículo de cenizas demostró que la filtración de contaminantes aumentó luego del paso del huracán María.

“Obviamente, la lluvia del huracán dispersó más cantidad de cenizas tóxicas y eso aumentó el nivel de contaminantes en el acuífero. Contaminación que se ha evidenciado ya salió fuera de los límites de la planta”. 

“La negligencia e imprudencia de la AES continúa envenenando nuestras aguas, tierra y aire, empeorando aún más la salud de los residentes de Guayama y de los pueblos donde se han desparramado 2.7 millones de toneladas de esa basura radiactiva llamada Agremax. Es hora que el gobierno se dé a respetar y someta a la AES al cumplimiento de la ley”, aseveró además.

Por su parte, Víctor Alvarado Guzmán, portavoz del Comité Diálogo Ambiental de Salinas, denunció que mientras AES desafía la autoridad del gobierno y de la JCA, acude ante la Autoridad de Energía Eléctrica y la Junta de Control Fiscal federal para que le compren placas solares y baterías.

“AES lleva 16 años contaminando nuestro ambiente y afectando la salud de las personas, y ahora intenta lavarse la cara a través de su división Fluence y sus socios de Siemmens. Pretende dejarnos la contaminación y nuevamente agenciarse millones de dólares a través de contratos y negocios con el mismo gobierno que ellos no respetan”, manifestó.

“Que Fluence y AES se comprometan a clausurar su sucia y contaminante planta de carbón, que remuevan el vertedero de cenizas que tienen en sus terrenos, que paguen por el daño ambiental que han causado y por el impacto a la salud de la gente en Puerto Rico. Las comunidades no soportan nueve años más de quema de carbón de AES”, agregó Alvarado Guzmán.