Estudio revela que solo 2.7 por ciento de los puertorriqueños utilizan transporte público

Foto: EFE

SAN JUAN– Sólo el 2.7 por ciento de los puertorriqueños utiliza el transporte público a pesar de lo costoso que resulta recurrir al automóvil en un territorio en el que el 45.4 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, según un estudio de la Universidad de Puerto Rico.

La profesora de la Escuela Graduada de Planificación Criseida Navarro, señaló que esos datos están recogidos en un estudio que elabora junto a varios compañeros, el que fue divulgado recientemente en la II Conferencia Hermenegildo Ortiz Quiñones sobre “Movilidad y Equidad: Retos para la Planificación y Política Pública”.

La Conferencia Anual Hermenegildo Ortiz Quiñones, que fue secretario del Departamento de Transportación y Obras Públicas (1989 a 1992) y colaborador en la creación de la Escuela Graduada de Planificación, trata anualmente de buscar soluciones al problema de la movilidad en Puerto Rico.

Navarro presentó en esa conferencia la ponencia “La geografía de la desigualdad y el transporte colectivo en Puerto Rico”, que da pistas sobre las causas que han llevado al problema actual, que hace que tan solo un exiguo 2.7 por ciento de los puertorriqueños recurra al transporte público a pesar de ser un territorio con un elevado número de personas bajo el umbral de la pobreza.

Dijo que actualmente la oferta de transporte público en Puerto Rico está muy limitada al área metropolitana de San Juan, donde es ineficaz, aunque entre localidades fuera de la capital es todavía más reducida.

“Hay muy pocas conexiones entre pueblos y no llega a dónde están los potenciales usuarios”, dijo Navarro, tras apuntar que en el caso de los autobuses se han reducido líneas durante los últimos años, mientras que en el tren urbano del área metropolitana el problema es que se planificó con relación al terreno disponible para construir y no en función de las necesidades de la población.

“Otro de los problemas que se plantea es que en muchas ocasiones el empleo está ubicado muy lejos de donde habita la población”, agregó la experta, quien abogó por un ordenamiento del territorio para dar respuesta a este grave problema que sufre la ciudadanía.

Los datos presentados por Navarro muestran que en Puerto Rico las personas tardan una media de 30 minutos para llegar a sus puestos de trabajo.

No obstante, existen diferencias según municipios, ya que por ejemplo en Toa Alta las personas demoran cerca de 40 minutos, seguido por Río Grande con 38 minutos y Loíza con 39, mientras que donde las personas tardan menos es en los de Jayuya, Hormigueros, Guánica y Aguadilla, localidades donde demoran cerca de 20 minutos.

Las personas que utilizan el transporte colectivo para llegar al trabajo tardan un 66 % más tiempo quienes recurren al automóvil.

Además de que sólo un 2.7 por ciento utiliza el transporte colectivo, además el 3.5 por ciento camina y menos de 1 por ciento utiliza bicicleta.

La información dada a conocer durante la conferencia indica que la desigualdad -medida a través del Índice de Gini- en Puerto Rico es la más alta de todo el hemisferio, superado solo por Haití.

El profesor de Economía de la Escuela Graduada de Planificación de la Universidad de Puerto Rico, Santos Negrón, señaló que en su opinión el motivo del bajísimo porcentaje de personas en la isla que utiliza el transporte público es su ineficacia, lo que provoca que prácticamente sea indispensable disponer de un automóvil para conseguir un empleo.

Negrón señaló que la estatal Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA) ha “abandonado a la gente” en los últimos años y empujado a la población a adquirir un automóvil, convertido actualmente, dijo, “en un imperativo” para el ciudadano medio, que no confianza en una pobre red de transporte público para sus desplazamientos.